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Crónica política

Sevilla golea a Andalucía en senadores, Dani Pérez quiere volver y en el PP, lotería y pedrea de cargos

El PP andaluz tiene tanto poder institucional, diputaciones, mancomunidades, grandes y pequeños ayuntamientos, delegaciones de la Junta, chiringuitos, que hay sitio para casi todos

Juanma Moreno y Antonio Repullo, en el Parlamento esta semana

Juanma Moreno y Antonio Repullo, en el Parlamento esta semana / EFE

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Jose María de Loma

Jose María de Loma

Málaga

En el PP ya están haciendo las quinielas sobre posibles consejeros, incluso las quinielas sobre las apetecibles pedreas: viceconsejerías, empresas públicas, direcciones generales, todo a la espera de qué quiere merendar Vox y con qué podría quedarse. El PP andaluz tiene tanto poder institucional, diputaciones, mancomunidades, grandes y pequeños ayuntamientos, delegaciones de la Junta, chiringuitos, que hay sitio para casi todos. La disidencia interna si la hay en tiempo de tanta abundancia de sillón viene más por casos individuales que no vieran colmadas sus expectativas. Esta semana hemos asistido al reparto de la Mesa del Parlamento. Vox rechazó estar. Han sido cinco puestos para el PP y dos para el PSOE. Esto puede cambiarse pero el primer mensaje que emiten los de Abascal es despreocupación por sillones y escaramuzas previas, en teoría, si bien las palabras del portavoz, Manuel Gavira, «Llevaremos al Gobierno andaluz el sentido común», da idea de que pudieran querer estar en ese Ejecutivo. Las negociaciones van a ser largas pero parecen discretas por ahora. Que el PP, aún matizándolo y vendiéndolo con un lacito va a tener que tragar con lo de prioridad nacional es claro.

María Jesús Montero, en el acto de constitución del Parlamento este pasado jueves. | JULIO MUÑOZ / EFE

María Jesús Montero, en el acto de constitución del Parlamento este pasado jueves. | JULIO MUÑOZ / EFE / L.O

El malagueño Jota Carmona repite en la Mesa, queda a salvo el argumento de que el PP malagueño, el más grande de Andalucía tiene peso. Y tanto: Juanma Moreno es malagueño.

En el PSOE, María Jesús Montero será senadora por designación autonómica. Lo dimos por hecho ya en esta crónica el domingo pasado. Además de vicesecretaria federal del PSOE, parlamentaria andaluza y jefa de la oposición. La extodopoderosa no va aún mal de poder en las alforjas. Bien podríamos calificarla ahora de muy poderosa. Lo del Senado tiene su explicación, además de la pecuniaria: conserva un pie en Madrid, tiene un rango protocolario mejor en según qué ámbitos, está en la pomada. Pomada de sesión plenaria en jueves, reunión en Ferraz y quién sabe si almuerzo o cena en El Buey, bendito templo gastronómico clasicón frente al Palacio de la Marina, sede del Senado en Madrid. Demasiado a la vista para conspirar, buen sitio para dejarse ver.

Con la designación de María Jesús Montero como senadora autonómica ya están los tres que le corresponden al PSOE. Además de ella son Juan Espadas y Susana Díaz, ambos exsecretarios generales del PSOE andaluz. No están para hacer el Club de la Comedia. Entre ellos hay viejas rencillas orgánicas. Los tres sevillanos. Sevilla 3, resto de Andalucía, 0. Esto no ha sentado muy bien en algunos militantes y dirigentes de otras provincias.

La misión primera de Montero, más allá de dar la batalla en la política autonómica es preparar al partido para las municipales y elegir candidatos.

Lo que ha causado una mezcla de sorpresa, estupor o alegría, según a quién se pregunte, es el post en redes sociales de Daniel Pérez, ya parlamentario andaluz y hasta hace poco concejal y portavoz socialista en el Ayuntamiento de Málaga. Quería seguir, no lo ha ocultado mucho. En su post, afirma que se fue del Ayuntamiento para volver. «Me despedí del Ayuntamiento de Málaga con una pregunta de Rilke (…) y respondía que me iba para volver». E insiste al final: «Me voy para volver. Siempre lo he dicho. Hoy empieza la vuelta». A ver si se está refiriendo a unas posibles primarias para la candidatura municipal o es un deseo a futuro o juguetea con los que lo querían ver fuera pero fuera y lo más lejos que han conseguido es Sevilla. El grupo municipal socialista de Málaga capital ha echado ya a andar en su nueva etapa sin Pérez y la primera prueba de fuego, superada con éxito, ha sido para Mariano Ruiz, sustituto, nuevo portavoz, que tenía ante sí salir airoso, en las varias entrevistas concedidas, de la pregunta sobre sí querría ser candidato dentro de un año o si ve mejor a Josele Aguilar. Con retranca a veces, con diplomacia vaticana en otras ocasiones, a trompicones o con buen arte, ha esquivado la cuestión como hombre de partido que es. Demostrada la pericia en el manejo del argumentario, se espera de él también creatividad en las labores de oposición, si bien no se necesita la imaginación de Stephen King para saber cuáles son los grandes y graves problemas de Málaga, con algunos barrios abandonados, precios de vivienda y hostelería imposibles y ahora bofetón a la Zona de Bajas Emisiones. Por cierto que la surreal respuesta del Ayuntamiento al hecho judicial de que no se puede multar a unos sí y a otros no, ha sido decir que van a multar.

Seis portavoces, siete con Ruiz, contando alguna interinidad, ha tenido el PSOE desde las municipales del 99 cuando lo fue Martín Toval. Siete proyectos para acabar con De la Torre. Atentos.

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