Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Educación

Cartas Pokémon, juegos, magia y vocación: así enseña Literatura el profesor de Málaga Javier Gómez

Javier Gómez Jiménez, profesor de Lengua y Literatura en el Sagrado Corazón-Fundación Espínola, innova en clase con metodologías y propuestas que van de la gamificación a itinerarios cofrade-literarios para lograr que sus alumnos aprendan la asignatura más allá del examen

Javier Gómez Jiménez, el profesor de Málaga que enseña Literatura con cartas Pokémon y muchas otras actividades innovadoras.

Javier Gómez Jiménez, el profesor de Málaga que enseña Literatura con cartas Pokémon y muchas otras actividades innovadoras. / La Opinión

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Susana Fernández

Susana Fernández

Málaga

Emilio Prados, Federico García Lorca o María Zambrano han saltado de los libros de texto a las cartas Pokémon en un colegio de Málaga. El profesor Javier Gómez Jiménez, que imparte Lengua y Literatura en el Sagrado Corazón-Fundación Espínola (Esclavas), ha enseñado este curso a sus alumnos la Generación del 27 a través de esta original propuesta educativa que se ha hecho viral. Es una de las muchas actividades innovadoras que realiza para conectar con los estudiantes y lograr un aprendizaje significativo y duradero.

«Lo importante es el aprendizaje que se lleve el alumno a partir de la metodología que sea, que aprendan de una manera que se quede ahí y no sea lo típico de ‘vomitar’ la información en un examen», destaca.

Con 25 años en las aulas y una vocación que le viene de casa -su padre es el catedrático y escritor Antonio Gómez Yebra-, Javier utiliza metodologías como la gamificación desde hace mucho tiempo.

El profesor de Málaga Javier Gómez, del Colegio Sagrado Corazón-Fundación Espínola, ha triunfado con sus cartas Pokémon para estudiar Literatura.

El profesor de Málaga Javier Gómez, del Colegio Sagrado Corazón-Fundación Espínola, ha triunfado con sus cartas Pokémon para estudiar Literatura. / La Opinión

De hecho, fue premiado y reconocido por el Ministerio de Educación por una actividad llamada ‘Cives Romani’ con la que enseñaba Latín trasladando a su alumnado a la época romana.

Ha adaptado y creado videojuegos para enseñar francés, usa canciones, cartas, magia y saca a los estudiantes del aula para que el movimiento active las ideas.

Una actividad de clase de Javier Gómez que se ha hecho viral

La propuesta con las cartas Pokémon para enseñar a los autores del 27 ha sido la más exitosa hasta ahora por el efecto altavoz de las redes sociales, logrando más de 82.000 visualizaciones en X.

«A mucha gente le ha gustado la idea. Ha habido muchos comentarios, también críticos, porque había personas que decían ‘con esto no se aprende’ pero es sólo una parte de lo que hemos hecho», explica Javier Gómez.

En sus clases de Literatura, en este caso en 4º de la ESO, los estudiantes estudian los autores, trabajan sus textos, los analizan y, además, en este último trimestre han hecho las cartas tipo Pokémon.

El alumnado ha diseñado las cartas con imágenes de cada autor y datos como las fechas de nacimiento y muerte, sus obras más importantes y algunas características destacadas.

«El hecho de hacer las cartas ya es una manera de aprender y en clase cuando las traían impresas hacíamos el juego en parejas. Uno preguntaba y el otro respondía», detalla este profesor malagueño.

Un itinerario que relaciona la Semana Santa de Málaga con autores literarios

Esta atractiva actividad se suma a otras como el itinerario de Semana Santa con el que en 3º y 4º de la ESO han conocido este curso a autores desde la Edad Media a la Generación del 98.

Una propuesta que surgió en un lugar tan distinto al aula como puede ser una carnicería: «Vi un itinerario de la Semana Santa de Málaga y pensé que podíamos hacer algo con la literatura. Relacionar datos de los autores con los que se incluyen en los itinerario».

Así, en esta singular guía cofrade-literaria aparece El Cid Campeador relacionado con la cofradía de Lágrimas y Favores, «porque lloró cuando fue desterrado y siguió mandando tributo al rey, favores», o el Cautivo vinculado a Cervantes, que estuvo preso en Argelia.

«Todavía lo tienen colgado en las clases. Lo conservan como algo valioso y es una idea que puede tener más recorrido», apunta Javi Gómez, que empezó su carrera profesional en Estados Unidos y también dio clase de español para extranjeros antes de recalar en el colegio de las Esclavas de Málaga.

Javier Gómez, un profesor que usa juegos y magia pero también métodos tradicionales

Aunque la gamificación es una de las metodologías que utiliza, no es la única. Intenta ir combinando las que le son útiles: «Hay que buscar que les vengan bien a todos, buscar la diversidad que hay también en el aula».

Subraya que la gamificación no es sólo «usar un juego en clase, sino algo mucho más amplio», y que se combina con ratos de explicación, análisis de textos o tareas más mecánicas: «Hay que hacer un poco de todo».

El malagueño Javier Gómez con los alumnos de hace unos cursos con los que realizó una novedosa actividad en la asignatura de Latín, Cives Romani.

El malagueño Javier Gómez con los alumnos de hace unos cursos con los que realizó una novedosa actividad en la asignatura de Latín, Cives Romani. / Arciniega

Cuando se le pregunta si trabajar así influye más en la motivación o en los resultados académicos, este profesor de Málaga defiende que «una cosa lleva a la otra».

«Si logras conectar con alguna actividad y que los alumnos se motiven, en general los resultados vienen casi de seguido», afirma.

Eliminar el miedo al fallo entre los alumnos, un reto del profesor Javier Gómez

Además, destaca que intenta inculcar en clase el que no haya miedo al fallo y que no se obsesionen con la nota. «Al final hay que poner una nota pero todo es un proceso de evaluación. Hay que poner un número pero no somos un 8 o un 9».

No obstante, Javier Gómez sí invita a sus alumnos a autoevaluarse, «que ellos mismos vean en qué nivel están y por qué. Este proceso es muy importante y hay que potenciarlo mucho en la escuela».

«La verdadera recompensa es verlos en clase, que te den las gracias, ver que están disfrutando, que te agradecen el esfuerzo»

Javier Gómez Jiménez

— Profesor de Lengua y Literatura

Las metodologías innovadoras no sólo sirven para aprender los contenidos, sino también otras habilidades fundamentales como la expresión escrita y la oral, el «aprender a aprender», el emprendimiento, el trabajar con otros, seleccionar fuentes fiables de internet o a tomar decisiones.

Por otra parte, esta forma de trabajar es útil para mejorar la convivencia, al generarse una relación más cercana con los estudiantes.

Tecnología sí pero no imprescindible para motivar a los alumnos

En el contexto del debate ‘pantallas en clase sí o no’, en su opinión no es imprescindible usar la tecnología para motivar. La clave está, según afirma, en ver «qué rendimiento se puede sacar de lo digital» y sumarlo a otras actividades.

«Yo invitaría a los docentes a que vieran qué les gusta a sus alumnos, de qué hablan, qué series ven y a partir de ahí se pueden sacar reflexiones, debates, juegos... para utilizarlos en el aula».

El docente de Málaga Javier Gómez Jiménez, @javimagomez en redes sociales, en su clase del colegio Sagrado Corazón Esclavas de Málaga.

El docente de Málaga Javier Gómez Jiménez, @javimagomez en redes sociales, en su clase del colegio Sagrado Corazón Esclavas de Málaga. / La Opinión

A Javier le gustaría que sus alumnos se llevaran un buen recuerdo de su asignatura, que sientan que han aprendido y que les ha gustado cómo lo han hecho.

«La verdadera recompensa es verlos en clase, que te den las gracias, ver que están disfrutando, que te agradecen el esfuerzo», asegura.

Sus retos son que ninguno de sus alumnos «se quede atrás», que todos se sientan parte y aprender más cosas: «Seguir aprendiendo como trabajar con ellos para que su aprendizaje sea duradero, memorable, experiencial y compartirlo también con mis compañeros», concluye el docente malagueño.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents