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Incendio

Un mes del incendio del hotel Ibis de Málaga: qué pasará con el edificio ahora y por qué "nunca se ha llegado a apagar el fuego"

El fuego, originado hace un mes en el Grand Café, ha dejado una infraestructura calcinada, medio centenar de trabajadores en el limbo y un futuro incierto

Un mes ha pasado desde el incendio del hotel Ibis.

Un mes ha pasado desde el incendio del hotel Ibis. / La Opinión

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Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Un mes ha pasado desde que el hotel Ibis Centro de Málaga echara a arder. El fuego, que se originó en el Grand Café, ha arrasado por completo el inmueble y, 31 días después, las llamas siguen sin extinguirse en el interior del edificio.

El incendio se ha convertido en un caso excepcional por su duración. Mientras continúan los trabajos para garantizar la seguridad en la zona, el edificio permanece afectado por focos activos y el derribo del hotel Ibis de Málaga aparece ya como el escenario previsible para resolver la situación.

El incendio del hotel Ibis sigue activo en Málaga

En las últimas semanas, un camión pluma, con la colaboración de Bomberos de Málaga, retiró el sistema de climatización de la cubierta después de que el Ayuntamiento de Málaga requiriera a la propiedad su desmontaje. La intervención se autorizó antes de que estos equipos pudieran caer a plomo desde la parte superior del inmueble.

En paralelo, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, se ha referido a la posibilidad de abrir un hotel de cuatro o cinco estrellas en el emplazamiento que hasta ahora ocupaba el Ibis Centro.

Así ha quedado Le Grand Cafe y el Hotel Ibis en Málaga tras el incendio que los ha arrasado

La Opinión

Mientras tanto, el edificio sigue presentando dificultades técnicas para la intervención. Pedro Pacheco, portavoz y delegado del Sindicato Andaluz de Bomberos (SAB), ha advertido de los riesgos que presenta el inmueble por la zona del río: "Por el lado del río, la calle peatonal del hotel tiene una carretera debajo, por lo que existe el riesgo de que puedan caer desde lo alto elementos de construcción o de que, si necesitan colocar maquinaria, haya que comprobar si el forjado de esa calle soporta el peso".

Riesgos técnicos en la zona del río Guadalmedina

Según ha explicado Pacheco, dos personas de la empresa encargada de la demolición acudieron a revisar la situación del edificio por la parte del río, donde detectaron varios problemas técnicos: "Por un lado están las pérgolas, que les habían pedido que no se destruyeran, lo que les obligaba a trabajar desde la otra parte del hotel. Eso conlleva tener que demoler tirando hacia dentro, con el riesgo de que, al no empujar sino tirar, puedan caer partes hacia fuera y dañar las pérgolas".

El representante del SAB ha señalado que la intervención parecía próxima, aunque finalmente no se habría producido ningún avance visible: "Dieron a entender que empezaban de forma inminente, pero yo estuve de nuevo este domingo y estaba todo igual. No se había tocado nada ni había maquinaria de demolición". En este sentido, ha añadido: "Lo único que se quitó hace un tiempo fueron algunos aparatos de la azotea".

¿Hay riesgo de qué el hotel Ibis colpase?

Sobre el estado del edificio, Pacheco considera que el mayor peligro no estaría tanto en un colapso general de la estructura como en el interior del inmueble: "No creo que colapse. El riesgo que veo, desde mi limitado conocimiento técnico, está dentro: que al moverte por allí pueda caerte algo en la cabeza de lo que sigue quemándose o que se hunda el suelo en alguna parte debilitada. Pero la estructura metálica no parece que vaya a colapsar".

Respecto a por qué el fuego continúa activo semanas después, Pacheco ha explicado: "Para que un incendio se produzca tiene que haber combustible, comburente, energía de activación y reacción en cadena". En este caso, ha detallado que el combustible estaría en "la madera del forjado y otros elementos como plásticos, textiles de revestimiento, cableado o mobiliario", mientras que el comburente sería "el oxígeno, porque hay aire que no llega a consumirse al tratarse de un espacio abierto".

Retirada de elementos de la azotea.

Retirada de elementos de la azotea. / La Opinión

Por qué el fuego sigue vivo un mes después

El portavoz del Sindicato Andaluz de Bomberos ha indicado que, aunque aparentemente no se vean llamas, el incendio puede seguir activo en el interior: "Nunca se ha llegado a apagar el fuego. La reacción en cadena se mantiene, pero por falta de oxígeno queda latente, sin gran virulencia, combustionando o quemando poco a poco el material".

En esa línea, ha explicado que las llamas pueden reavivarse cuando se abren nuevos huecos en la estructura: "Cuando el grado de destrucción rompe, por ejemplo, el forjado y se abre un agujero, entra mucho más aire, lo que hace que se reaviven las llamas. Además, entonces se logra ver lo que antes estaba oculto por la propia estructura del edificio o por los falsos techos".

La demolición de la fachada, una posible vía para sofocar el incendio

Para Pacheco, una de las formas de sofocar el fuego sin exponer a los bomberos al riesgo interior pasaría por intervenir desde fuera: "Habría que demoler la fachada y lanzar agua al interior del forjado". No obstante, ha criticado la gestión de la situación: "Creo que tomar decisiones no es el fuerte de nuestros responsables y han optado por dejar que la naturaleza siga su curso. Así hemos llegado a un mes y podemos llegar a dos".

El representante del SAB ha reconocido que cualquier intervención entraña riesgos, aunque ha cuestionado la estrategia seguida hasta ahora: "Es cierto que todo entraña sus riesgos, pero no creo que haya sido la mejor estrategia, ni a nivel de recursos ni a nivel de imagen corporativa".

Un incendio inusual por su duración en Málaga

Pacheco también ha matizado que el fuego que permanece activo no tendría la misma intensidad que el incendio inicial: "El fuego que se mantiene apenas tiene carga térmica para dañar gravemente la estructura, a diferencia del momento inicial del incendio en el bar".

Además, ha señalado que no recuerda un caso similar por su duración: "Que yo recuerde y conozca, lo máximo que nos ha durado un incendio ha sido varias horas en alguna nave industrial potente o en un incendio forestal".

Deformación de las vigas del hotel.

Deformación de las vigas del hotel. / La Opinión

¿Y qué pasa con los trabajadores?

A todo esto hay que sumar el limbo laboral en el que se encuentran los casi 50 trabajadores del hotel, cuya situación sigue siendo compleja.

"Los trabajadores están con un permiso retribuido. Defendemos que lo importante es preservar el empleo y que la prioridad debe ser evitar que el cierre derivado del incendio y la demolición del inmueble se traduzca en una pérdida definitiva de puestos de trabajo", afirma CCOO, representante sindical de los empleados.

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