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Población

Málaga tendrá en 2041 a más de 236.000 personas viviendo solas

Los hogares unipersonales crecerán un 18,3% en la provincia, aunque el modelo mayoritario seguirá siendo el de dos personas, reflejo de la caída de la natalidad y de nuevos hábitos de convivencia

Los hogares unipersonales no pararán de crecer en los próximos años. | PIXABAY

Los hogares unipersonales no pararán de crecer en los próximos años. | PIXABAY

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Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Málaga tendrá en 2041 un total de 236.046 personas viviendo solas. Así lo revelan los datos de Instituto Nacional de Estadística (INE). Una cifra que confirma la consolidación de un modelo de convivencia cada vez más asentado en la provincia. No se trata de una tendencia puntual, sino de una transformación de fondo en la estructura de los hogares malagueños.

De hecho, Málaga es ya la provincia de Andalucía con más hogares unipersonales en 2026, con 199.463.

Entre 2026 y 2041, los hogares unipersonales en Málaga pasarán de 199.463 a 236.046. En total, aumentarán en 36.583 hogares, lo que supone un crecimiento del 18,3% en el periodo. De media, la provincia sumará alrededor de 2.439 hogares unipersonales más cada año.

Los hogares de dos personas

Aún así, vivir solo no será el modelo de hogar más extendido en Málaga dentro de 15 años. El hogar mayoritario seguirá siendo el compuesto por dos personas, que alcanzará los 253.114 hogares en 2041. De hecho, los hogares de dos personas serán los que más crecerán en la provincia entre 2026 y 2041. Pasarán de 205.719 a 253.114, lo que representa un aumento del 23%. Este avance puede leerse también como un síntoma de los cambios demográficos: más parejas sin hijos, hogares formados por personas mayores, convivencia entre dos adultos y modelos familiares menos numerosos que en décadas anteriores.

La población crece y, con ella, cambia también la formación de los hogares. Málaga tendrá más viviendas ocupadas, pero cada vez con menos personas dentro. La caída de la natalidad frena el peso de las familias numerosas. Detrás de esta evolución está la caída de la natalidad. Los hogares formados por tres, cuatro o más personas pierden peso relativo frente a los modelos más pequeños.

El avance será menor en los hogares de tres personas, que crecerán un 14% entre 2026 y 2041. La evolución será todavía más contenida en los hogares de cuatro personas o más, los más vinculados tradicionalmente a familias con varios hijos. Este tipo de hogar no llegará a caer en el conjunto del periodo, pero apenas crecerá un 4,4%, hasta los 177.163 hogares previstos para 2041. Además, los hogares de cuatro o más personas prácticamente se estabilizarán a partir de mediados de la década de 2030.

Los modelos de hogares responden a una situación ya instalada en la sociedad. Por un lado, pesa la falta de niños y la caída de la natalidad, que reducen el peso de las familias con más miembros. Por otro, avanza el número de personas que viven solas, una realidad cada vez más visible en la provincia. En algunos casos, esa situación está vinculada a la soledad no deseada, especialmente entre personas mayores que permanecen en su vivienda tras quedarse viudas o perder su red de convivencia.

En otros, sin embargo, responde a una decisión personal, a nuevas formas de independencia, a proyectos vitales más individualizados o a estilos de vida distintos a los tradicionales.

1.000.000 hogares unipersonales

La tendencia no será exclusiva de Málaga. En el conjunto de Andalucía, el INE prevé 1.170.601 hogares de una persona en 2041. Para ese año, la provincia andaluza con más hogares unipersonales será Sevilla, con 236.525, apenas por encima de Málaga, que alcanzará los 236.046.

En el extremo contrario se situará la provincia de Huelva, con 73.777 hogares unipersonales en 2041.

Cambios en la fotografía social

Si echamos la vista atrás, hace apenas 20 años predominaban los hogares formados por dos o tres personas. Y, si retrocedemos aún más, hasta la década de los 80, la imagen habitual era muy diferente: la mayoría de las viviendas estaban ocupadas por unidades familiares de cuatro o más miembros, con varios hijos y una estructura doméstica más amplia. Aquella fotografía social, muy reconocible durante décadas, ha ido perdiendo peso de forma progresiva.

La falta de niños y los nuevos modelos de vida no solo se reflejan en la forma en la que convivimos, sino también en la composición de los hogares malagueños. Lo que antes era habitual empieza ahora a resultar cada vez menos frecuente. Frente a aquellos hogares numerosos, vivir solo se ha consolidado ya como un modelo plenamente asentado en la provincia, mientras ganan terreno las viviendas ocupadas por una o dos personas y pierden protagonismo las familias de mayor tamaño.

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