Playas
Las motos de agua acumulan más de la mitad de las denuncias en el primer gran operativo del verano en las playas de Málaga
Veinte sanciones en una sola jornada: navegar demasiado cerca de la costa, entrar en zonas de baño o hacerlo sin chaleco, entre las infracciones más repetidas

Un moto de agua en el litoral malagueño, cuyo conductor fue sancionado por navegar en zona de baño, a menos de 400 metros de la costa / L.O.

Cada verano se repite la misma escena en el litoral malagueño: motos de agua circulando demasiado cerca de la orilla, invadiendo zonas reservadas para el baño o incumpliendo las normas básicas de seguridad. Por eso, por quinto año consecutivo, Policía Local y Guardia Civil han vuelto a poner en marcha un dispositivo específico para vigilar este tipo de embarcaciones y las de recreo.
Y los primeros resultados confirman que el problema sigue presente. El operativo, realizado el pasado domingo entre La Araña y Sacaba, terminó con 20 denuncias en apenas once horas, de las que más de la mitad correspondieron a motos de agua.
Las infracciones más habituales
Las sanciones reflejan cuáles son los incumplimientos más frecuentes. Cinco motos de agua fueron denunciadas por navegar a menos de 400 metros de la costa, una distancia mínima establecida para evitar riesgos en las zonas de baño. Además, otras seis fueron sorprendidas navegando o fondeando dentro de áreas reservadas para los bañistas. En uno de esos casos, el conductor acumuló varias infracciones al circular también a una velocidad superior a la permitida dentro de un canal náutico y demasiado cerca de la orilla.
El resto de denuncias estuvieron relacionadas con cuestiones de seguridad y documentación. Cuatro usuarios circulaban sin el chaleco homologado obligatorio, dos no llevaban la documentación necesaria, una embarcación carecía de la señalización exigida y otra superaba el número máximo de ocupantes autorizado.

Operativo de control de la Policía Local y la Guardia Civil de Málaga a motos de agua y embarcaciones de recreo / L.O.
Drones y vigilancia en los puntos más conflictivos
El dispositivo movilizó a más de una veintena de agentes y contó con el apoyo de una patrullera y dos drones para localizar infracciones desde el aire. La vigilancia se reforzó especialmente en el varadero de La Araña, donde los vecinos habían reclamado mayor control, y en los canales náuticos de El Pedregal, Banda del Mar y el paseo marítimo Ciudad de Melilla. Las embarcaciones detectadas cometiendo posibles infracciones fueron fotografiadas para tramitar las correspondientes propuestas de sanción.
Controles durante todo el verano
Este despliegue marca el inicio de una campaña de vigilancia que continuará durante toda la temporada estival. Los controles se centrarán tanto en el cumplimiento de las normas de navegación como en la documentación, el uso del material de seguridad obligatorio y el respeto a las zonas reservadas para el baño.
El objetivo es reducir las situaciones de riesgo en un momento del año en el que las playas malagueñas registran una mayor afluencia de personas y aumenta también el tráfico de motos de agua y embarcaciones de recreo.