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Desalojo

Fin del asentamiento de caravanas en Sacaba: el Ayuntamiento de Málaga impedirá el acceso al solar

De la Torre asegura que el desalojo se abordará "con la máxima delicadeza" y plantea la creación de un camping municipal como alternativa para las autocaravanas

Zona de autocaravanas en Sacaba Beach

Zona de autocaravanas en Sacaba Beach / L.O.

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Esperanza Mendoza

Esperanza Mendoza

Málaga

El Ayuntamiento de Málaga pondrá fin al acceso al solar privado situado en el Camino de la Térmica, en la zona de Sacaba, donde desde hace años se concentran caravanas, autocaravanas y algunas tiendas de campaña. La decisión, que se ejecutará en colaboración con la propiedad del terreno y a petición de las asociaciones vecinales de Sacaba y Parque Litoral, pretende poner fin a una situación que el Consistorio considera insostenible por los problemas de salubridad, gestión de residuos y convivencia detectados en el entorno.

La medida ha abierto un nuevo frente de debate en la ciudad. Mientras el Ayuntamiento defiende la actuación como una intervención necesaria para resolver los problemas que se producen en la parcela, las personas que viven allí denuncian que el cierre supondrá la pérdida de su única vivienda. A esta posición se ha sumado el PSOE, que considera que el desmantelamiento debe ir acompañado de un plan de realojo y de soluciones habitacionales para las familias afectadas.

Según ha informado el Ayuntamiento, la Policía Local ya ha comunicado a las personas instaladas en el recinto que deberán retirar sus vehículos antes del 7 de julio para permitir las labores de limpieza y salubridad previstas. Una vez desalojada la parcela, se instalarán elementos físicos que impedirán el acceso de vehículos, evitando que vuelvan a entrar caravanas y autocaravanas.

El Ayuntamiento explica que la decisión responde a diversos problemas registrados durante los últimos meses. Entre ellos señala el vertido de aguas residuales a los canales de pluviales que desembocan en el mar, la acumulación de basura y enseres en los márgenes de los caminos de acceso, la presencia de hogueras durante la noche, con el consiguiente riesgo de incendios, y las molestias derivadas del ruido y de la convivencia denunciadas por los vecinos de la zona.

La medida se adopta, según el Consistorio, después de haber mantenido contactos con la propiedad del terreno y tras las peticiones formuladas por las asociaciones vecinales de Sacaba y Parque Litoral, que habían trasladado su preocupación por el estado del enclave.

El solar afectado por esta actuación tiene carácter privado, aunque el Ayuntamiento recuerda que ya ha manifestado su interés en adquirir estos terrenos. La parcela figura en el PGOU como suelo urbanizable sectorizado destinado a áreas libres y equipamientos, una circunstancia que sitúa este espacio dentro de la planificación urbanística futura de la ciudad.

El alcalde defiende la actuación y plantea la creación de un camping municipal

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha enmarcado la situación de las caravanas y autocaravanas repartidas por distintos puntos de la ciudad dentro de un problema que, según ha reconocido, lleva tiempo sin resolverse. Ha pedido comprensión tanto a los residentes afectados como al resto de la ciudadanía y ha asegurado que la intervención prevista en Sacaba se desarrollará con especial atención a las circunstancias personales de quienes viven allí.

De la Torre ha explicado que desde hace tiempo trabaja con su equipo en la búsqueda de una solución que permita ofrecer un espacio específico para este tipo de vehículos dentro del municipio. La idea que maneja el Ayuntamiento pasa por habilitar un camping de bajo coste que sirva como alternativa para quienes utilizan caravanas o autocaravanas como residencia o lugar de estancia y que actualmente se instalan en diferentes puntos de la capital, una situación que, a su juicio, acaba generando conflictos de convivencia y de uso del espacio público.

Además, ha subrayado que entre las personas que residen en estos vehículos hay casos relacionados con las dificultades de acceso a la vivienda y ha mostrado su respeto hacia quienes se encuentran en esa situación. No obstante, ha insistido en que el Ayuntamiento debe compatibilizar esa realidad con el uso compartido de espacios públicos como las playas, que, según ha recordado, deben permanecer accesibles para toda la ciudadanía.

En relación con el desalojo previsto en la parcela de Sacaba, De la Torre ha asegurado que el Ayuntamiento está trabajando de forma paralela en informes de carácter social y urbanístico para conocer la situación de las personas afectadas y estudiar las posibles actuaciones. Ha insistido en que la intervención se llevará a cabo teniendo en cuenta las circunstancias de los residentes y ha reiterado que el proceso se afrontará "con la máxima delicadeza".

Los residentes aseguran que perderán su único hogar

La decisión municipal ha provocado el rechazo de buena parte de las personas que residen en el asentamiento. A través del perfil de Instagram "Sacaba no se toca", creado tras conocerse la actuación, los afectados sostienen que detrás de cada una de las caravanas y autocaravanas existe una historia personal marcada por la dificultad para acceder a una vivienda en Málaga.

Según explican, numerosos residentes han encontrado en este espacio la única alternativa posible ante el incremento del precio del alquiler y de la compra de viviendas en la ciudad. Por ese motivo consideran que el desalojo no supone únicamente el cierre de un asentamiento, sino también la desaparición del lugar que muchas personas consideran su hogar.

Los residentes afirman que varios vehículos ya han recibido el aviso de desalojo y aseguran que la Policía Local les ha comunicado verbalmente que, una vez concluyan las labores de limpieza, no podrán volver a instalarse en la parcela. En sus publicaciones también se preguntan cuál será el futuro de este espacio y plantean si la transformación del entorno responde al desarrollo urbanístico experimentado por la zona durante los últimos años, especialmente tras la construcción de nuevas promociones residenciales.

Las personas que viven en Sacaba sostienen que el espacio ha permanecido durante años en una situación de abandono y aseguran que han sido los propios residentes quienes han realizado parte de las tareas de mantenimiento. Además, afirman que han llevado a cabo labores como la poda de palmeras para evitar la proliferación de ratas y la recogida de residuos abandonados por visitantes que acudían a la playa durante los fines de semana.

Reconocen que la situación es mejorable, pero defienden que el asentamiento cumple una función social al ofrecer una alternativa residencial a personas que no encuentran otra opción para vivir en Málaga.

La crisis de la vivienda, en el centro del conflicto

El debate generado por el cierre de Sacaba trasciende la propia parcela y vuelve a poner sobre la mesa las dificultades de acceso a la vivienda en la capital malagueña. Los residentes sostienen que muchas de las personas instaladas en el asentamiento no son turistas ni viajeros ocasionales, sino vecinos de la ciudad que trabajan y que, pese a ello, no pueden asumir el coste del mercado inmobiliario.

Según lo que dicen, la proliferación de vehículos vivienda en este espacio es una consecuencia directa del incremento de los precios del alquiler y de la compra de viviendas registrado en los últimos años.

MLG 11-04-2024.-Vistas de la barriada de Sacaba donde están construyendo la tercera torre de viviendas de Málaga Towers, cerca de la playa de la Misericordia y Sacaba

Vistas de la barriada de Sacaba / Álex Zea

El PSOE pide soluciones antes del desalojo

El grupo municipal socialista ha mostrado su apoyo al desmantelamiento del asentamiento siempre que vaya acompañado de medidas para atender a las personas que viven en él. Su portavoz, Mariano Ruiz Araujo, ha manifestado que el Ayuntamiento actúa con rapidez para retirar este tipo de asentamientos, pero considera que todavía no ha explicado qué soluciones ofrecerá a las familias afectadas.

El dirigente socialista sostiene que el fenómeno no se limita a Sacaba y asegura que la presencia de personas viviendo en tiendas de campaña o en vehículos también puede observarse en otros puntos de la ciudad, una situación que relaciona con las dificultades de acceso a la vivienda. Además, ha reclamado explicaciones al equipo de gobierno sobre las medidas previstas para atender a estas personas antes de ejecutar el desmantelamiento.

La concejala socialista Rosa del Mar Rodríguez ha recordado que recientemente salió adelante una moción en la que se planteaba elaborar un censo de las personas que residen en Sacaba, detectar posibles situaciones de vulnerabilidad, prestar una atención individualizada a cada familia y buscar soluciones habitacionales antes de proceder al cierre del asentamiento. Según la edil, en el lugar existen personas dependientes y también menores cuya situación debía ser estudiada por los servicios sociales. El PSOE considera que esas actuaciones no se han desarrollado antes de anunciar el cierre de la parcela y sostiene que el Ayuntamiento ha comenzado por el desmantelamiento sin haber presentado previamente un plan de realojo.

Un conflicto con varias dimensiones

El cierre del asentamiento de Sacaba refleja la existencia de varios factores que confluyen en un mismo espacio. Por un lado, el Ayuntamiento fundamenta su actuación en los problemas de salubridad, limpieza, seguridad y convivencia denunciados en el entorno y respaldados por las asociaciones vecinales. Por otro, las personas que viven en el lugar aseguran que la parcela se ha convertido en su única alternativa residencial debido a la crisis de la vivienda.

A este escenario se suma el debate político sobre la respuesta que deben ofrecer las administraciones a quienes residen en este tipo de asentamientos y sobre la necesidad de compatibilizar la recuperación de estos espacios con medidas de carácter social.

El calendario fijado por el Ayuntamiento establece que los vehículos deberán abandonar el recinto antes del martes 7 de julio. Tras esa fecha se instalarán pivotes que impedirán el acceso rodado a la parcela, con el objetivo de evitar nuevas ocupaciones de este tipo.

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