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VIAJES

Clementina de la Rosa, malagueña en Suiza: "Aquí hay mucho lujo silencioso, gente que parece que no tiene mucho dinero y lleva encima 100.000 euros"

La joven natural de Antequera asegura que el trabajo que desarrolla en la actualidad en Zúrich "no sabía ni que existía"

Clementina de la Rosa, vecina de Antequera que ahora vive en Suiza

Clementina de la Rosa, vecina de Antequera que ahora vive en Suiza / Canal Sur

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Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

La mayoría de ocasiones en las que se pregunta a algún español los motivos que le han llevado a trasladarse a lugares como Suiza, la respuesta suele ser los mayores salarios, las oportunidades laborales o la calidad de vida. Pero en el caso de Clementina de la Rosa, natural de Antequera y que lleva seis años residiendo en Zúrich, el motivo fue uno más cercano y sentimental: el amor y la necesidad de estar más cerca del que hoy en día es su marido y padre de su hijo.

Su historia comenzó cuando apenas tenía 15 años y su madre le dijo que debía irse a Inglaterra a estudiar inglés y que esto le abriera más puertas en su futuro. Ella no quería hacer ese viaje al preferir disfrutar de las vacaciones en su ciudad con sus amistades.

Un viaje a Inglaterra que cambió su vida

Pero todo cambió al llegar al hogar en el que estaría durante su estancia en Inglaterra, donde conoció a un suizo que, con el paso de los años, acabaría siendo su esposo y el motivo por el que hace seis años decidió trasladarse a Zúrich.

"Yo no me vine por trabajo ni dinero, sino por amor", ha señalado la joven treintañera en el programa de Canal Sur 'Andalucía X el mundo', donde ha indicado que una de las cosas que más echa de menos de su tierra es el sentir y la cercanía andaluza.

La cercanía andaluza, lo que más echa de menos en Suiza

Por ello, ha afirmado: "Lo que me falta es hablar con un andaluz. En el trabajo me decían que era muy tocona e, incluso, mi jefe me dijo que tuviera cuidado, que se podía malinterpretar".

Y otro de los aspectos que le resultó curioso a su llegada a Suiza fue los pagos que debía hacer por distintos servicios: "Aquí el agua del grifo te la cobran, cuesta cinco francos un vaso del grifo".

Restaurantes, transporte público y silencio en las calles

Además, durante sus años en Zúrich, ha contemplado cómo las salidas a restaurantes en familia o con amigos, tan comunes en Andalucía, no son frecuentes en Suiza.

Pero, a pesar de esa escasez de cercanía entre sus nuevos vecinos, Clementina ha encontrado una amplia variedad de beneficios de Suiza, como el buen funcionamiento del transporte público: "Es mucho más rápido ir en transporte público que en coche".

Cementerios como parques y otras curiosidades de Zúrich

De igual modo, durante este tiempo, le ha sorprendido lo silenciosas que son las calles de la ciudad, donde "la gente no grita", además del uso que hacen de los cementerios, que se utilizan como parques donde la ciudadanía se sienta, lee y corre.

"El funeral es como el nuestro, con una celebración, pero es menos religiosa porque hay que pagar muchos impuestos, unos 800 francos al año, unos 1.000 euros", ha añadido sobre otra de las curiosidades que ha encontrado en su nuevo hogar.

El "lujo silencioso" y su trabajo en una aseguradora internacional

Pero si algo le ha llamado la atención son los altos precios y el nivel adquisitivo que mantiene gran parte de la población: "Aquí hay mucho lujo silencioso. Ves a una persona que, aparentemente, parece que no tiene tanto dinero, pero puede llevar 100.000 euros encima".

Ahora, en Zúrich, Clementina trabaja en una empresa internacional de seguros, un empleo que cuando vivía en Antequera, ni siquiera sabía que existía: "Es una empresa que asegura a compañías aseguradoras. Trabajo mucho con Sudamérica, lo que es genial porque puedo trabajar mucho en español, pero cuando estaba en Antequera no sabía ni que mi trabajo existía".

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