Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sanidad

El agradecimiento de un padre a los sanitarios del Hospital Regional de Málaga: “Lo que veo todos los días al entrar en la UCI son superhéroes”

El joven, de 24 años, sufrió un fuerte golpe en la cabeza tras caer desde un segundo piso y permaneció casi dos meses en la Unidad de Cuidados Intensivos. Su familia destaca la atención y el trato recibido desde el primer momento

Una sanitaria en la UCI del Hospital Regional de Málaga.

Una sanitaria en la UCI del Hospital Regional de Málaga. / L.O.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

El hijo de Enrique Pérez, de 24 años, permaneció 59 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Regional Universitario de Málaga después de sufrir una grave caída. Actualmente, continúa ingresado en planta y, como señala su padre, queda “un camino muy largo” por recorrer. Pero, en medio de la incertidumbre, la familia ha querido hacer público su agradecimiento a los profesionales sanitarios que lo atendieron y acompañaron desde el primer día. “No tendré vida para agradecer lo que han hecho y siguen haciendo por mi hijo”, insiste. 

El joven se cayó de un segundo piso y el golpe afectó principalmente a la cabeza. Cuando Enrique acudió a socorrerlo, pensó que “se había ido”. Es una imagen que, asegura, continúa reviviendo todos los días. Tras recibir el aviso, dos ambulancias se desplazaron hasta el lugar y atendieron al joven antes de trasladarlo al Hospital Regional.

El padre destaca especialmente aquella primera intervención de los equipos de emergencias. Aunque a la familia le pareció que habían pasado apenas cinco minutos, posteriormente les explicaron que los profesionales habían permanecido alrededor de 45 minutos atendiendo al joven. “Mi señora y yo estábamos en shock”, apunta. 

59 días en la UCI del Hospital Regional de Málaga

“Fueron los primeros que salvaron a mi hijo”, remarca Enrique, que los define como “unos ángeles bajados del cielo”. El joven fue trasladado al Hospital Regional, donde su estado respiratorio se complicó durante las primeras horas. “No sabes qué le está pasando y te esperas lo peor”, confiesa Enrique, que cuenta que aquellos primeros momentos de espera en el hospital son muy duros y angustiosos.

Esa misma noche ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos y, poco después, los médicos informaron a la familia de la gravedad de las lesiones. Las noticias, lamenta su padre, “fueron devastadoras”.

“Mi hijo entró en Glasgow 3 y daño Axonal difuso de grado III, lo peor que un golpe en la cabeza puede recibir”, detalla. Las primeras 48/72 horas eran especialmente delicadas, pero el paciente consiguió superarlas. 

El golpe en la cabeza que cambió la vida de una familia malagueña

Según relata su padre, permaneció durante aproximadamente un mes en estado de vigilia. “Cuando no hay respuesta, la cabeza te juega malas pasadas”, reconoce Enrique, que recalca el inmenso agradecimiento que siente hacia los sanitarios.

Además de la gran atención médica recibida en la sanidad pública, la familia pone en valor el trato humano de los profesionales. “Lo que yo he visto y veo todos los días al entrar en UCI son superhéroes”, subraya Enrique, que extiende su agradecimiento tanto a los médicos y enfermeros como a los auxiliares y el personal administrativo. 

"Son superhéroes": el reconocimiento de un padre a los sanitarios de Málaga

“Todos a partir de esa puerta son verdaderos superhéroes para mí”, incide. Recuerda también a los neurólogos, personal de Rayos X y a todos aquellos profesionales que “no vemos, pero que están ahí”.

Enrique resalta especialmente la labor de los intensivistas, de quienes asegura que son todos “maravillosos”, aunque aclara que su reconocimiento se dirige al conjunto de los profesionales. “Lo tratan con un cariño que es digno de destacar”, afirma. 

“Todos a partir de esa puerta son verdaderos superhéroes para mí”

El padre explica que, cuando trata de agradecer su dedicación a los profesionales, algunos responden que únicamente están haciendo su trabajo. Para él, sin embargo, la atención va mucho más allá de la labor estrictamente asistencial.

“Esa sonrisa que nunca se pierde, ese abrazo a mi señora cuando nos da el parte del estado o ese agarre de manos es especial”, insiste. “Te estas dejando la vida por mi hijo y por cada paciente que está en tus manos, porque lo veo, lo siento y los resultados lo demuestran”, defiende.  

La UCI del Hospital Regional, un lugar de cuidados y humanidad

“Llegamos como cualquier padre o madre para ver a su hijo postrado en una cama de UCI, pero ellos siempre tienen sonrisas”, rememora Enrique. “Siempre nos dicen: ‘Lo que necesite nos lo pide, estamos aquí’”, añade. 

La familia reconoce que la evolución del joven continúa siendo incierta. Enrique señala que los propios especialistas les han explicado que el comportamiento del cerebro de cada persona después de una lesión de estas características es impredecible. “No sabemos qué ocurrirá”, admite. Pero, a pesar de ello, considera que el trabajo realizado hasta ahora merece ser reconocido con independencia de cuál sea el resultado final.

El padre también ha querido destacar el apoyo recibido por parte de familiares, amigos y otras personas que permanecen pendientes de la evolución del joven. “El cariño, el amor, las oraciones y la fuerza que recibe de todas las personas que sabemos que lo tienen presente también ayudan a que siga respirando”, expresa.

“Queda muchísimo camino por recorrer y no sabemos qué pasará mañana, pero ya lo andado con toda esta unión deja una huella que perdurará para siempre”, sostiene Enrique. “Yo creo que aun naciendo mil vidas no podré agradecer todo esto que hacen por mi hijo. Gracias, gracias y mil gracias”, concluye. 

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents