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Medioambiente

Estos son los tipos de medusas que puedes encontrar en las playas de Málaga: cuáles pican y cuáles no

Desde el Aula del Mar insisten en la importancia de no sacarlas del agua, ya que cumplen un papel ecológico relevante. Además de servir de refugio a otras especies

En las aguas de la ciudad se han dejado ver cuatro tipos de medusas.

En las aguas de la ciudad se han dejado ver cuatro tipos de medusas. / La Opinión

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Chaima Laghrissi

Chaima Laghrissi

Málaga

Medusas gigantes, con forma de huevo frito o incluso carabelas portuguesas. En los últimos años, estos organismos gelatinosos se han dejado ver en las aguas malagueñas, generando interés y también cierta preocupación entre los bañistas.

Con las playas de Málaga a pleno rendimiento, esta guía permite conocer cuáles son las medusas más frecuentes en las playas de la provincia, cómo reconocerlas y cuál es su nivel de peligrosidad.

Medusa clavel: una de las más urticantes del Mediterráneo

Una de las especies más comunes es la medusa clavel (Pelagia noctiluca). Considerada una de las medusas más peligrosas del Mediterráneo, esta especie es fácilmente reconocible por su cuerpo en forma de cúpula, gelatinoso y traslúcido, de color rosado o púrpura, con manchas más oscuras. Puede alcanzar hasta 20 centímetros de diámetro y posee ocho tentáculos marginales largos y extremadamente urticantes.

Las medusas clavel pueden alcanzar hasta 20 centímetros de diámetro

Las medusas clavel pueden alcanzar hasta 20 centímetros de diámetro / La Opinión

Bajo su aparente indefensión, es responsable de buena parte de las picaduras a bañistas en las playas mediterráneas. Su contacto provoca escozor, enrojecimiento e inflamación, y puede llegar incluso a causar fiebre o malestar general.

Lo primero que hay que hacer ante la picadura de una medusa clavel es lavar la zona afectada con agua de mar. No debe utilizarse vinagre, ya que activa la producción instantánea de células urticantes, ni tampoco agua dulce.

Medusa huevo frito: llamativa, pero poco peligrosa

En los últimos veranos, la conocida como medusa huevo frito (Cotylorhiza tuberculata) también se ha dejado ver en las aguas de Málaga. Su aspecto llama la atención precisamente porque recuerda a un huevo frito, además de por sus tentáculos, que parecen pequeños rizos.

Medusas huevo frito en aguas malagueñas.

Medusas huevo frito en aguas malagueñas. / La Opinión

La medusa huevo frito mide entre 15 y 35 centímetros de diámetro. La picadura de la Cotylorhiza tuberculata tiene un nivel de peligrosidad bajo y muy poco efecto, o ninguno, en humanos. Por ello, suele ser más un incómodo compañero de baño que un peligro real.

Rhizostoma luteum o medusa gigante

La medusa gigante o Rhizostoma luteum puede asustar a los bañistas por su tamaño y su aspecto imponente, ya que puede alcanzar los 70 centímetros. Tiene una forma característica de campana o tonel, sin tentáculos visibles en el borde, y se alimenta de plancton gracias a ocho brazos orales gruesos y fusionados.

Ejemplar de medusa gigante.

Ejemplar de medusa gigante. / L.O

Picadura de la medusa gigante

A pesar de su tamaño y apariencia imponente, la Rhizostoma luteum es relativamente inofensiva para los humanos. Desde el Aula del Mar explican que "se trata de una especie común y típica en nuestras costas, que no supone ningún peligro para el ser humano".

Jesús Bellido señala que “su picadura es imperceptible” y subraya la importancia de sensibilizar a los usuarios de la playa "para que no la saquen del agua". Además, destaca su valor ecológico: "Sirven de cobijo para muchos peces, como los jureles, y son importantes a nivel de fauna marina".

Rhizostoma pulmo o aguamala

La Rhizostoma pulmo, conocida como aguamala o acalefo azul, es una medusa de gran tamaño frecuente en el Mediterráneo. Se reconoce por su cuerpo blanquecino y su borde azulado.

Medusa aguamala.

Medusa aguamala. / L.O

Aunque no se encuentra entre las especies más peligrosas, sí es urticante y puede provocar irritación, picor o escozor al contacto. Por eso, aunque su picadura suele ser leve, se recomienda no tocarla, ni siquiera si aparece varada en la arena.

No sacar las medusas del agua

Desde el Aula del Mar insisten en la importancia de no sacar las medusas del agua, ya que cumplen un papel ecológico relevante. Además de servir de refugio a otras especies, son clave en el equilibrio de la fauna marina.

En cuanto a si nos espera un verano con muchas medusas o no, Jesús Bellido, responsable del Aula del Mar recuerda que los últimos veranos no han sido “especialmente malos en cuanto a la presencia de medusas” y que este año "todo dependerá de si el levante toma protagonismo".

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