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Autocaravanas

Dormir sobre ruedas para poder llegar a fin de mes: la otra cara del boom de las autocaravanas en Málaga

Málaga registra un aumento del 200% en matriculaciones de autocaravanas y campers, una tendencia que también afecta a trabajadores con nómina estable

Dormir sobre ruedas para poder llegar a fin de mes: la otra cara del boom de las autocaravanas en Málaga

Dormir sobre ruedas para poder llegar a fin de mes: la otra cara del boom de las autocaravanas en Málaga / L.O.

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Esperanza Mendoza

Esperanza Mendoza

Málaga

El 7 de julio, la Policía Local de Málaga vallaba el acceso rodado a la parcela de Sacaba Beach, al oeste de la capital, junto a la desembocadura del Guadalhorce. Cuando venció el ultimátum municipal, quedaban unas 140 personas y 60 vehículos.

Rafael Sanchís, portavoz de los residentes, lleva dos años viviendo allí. "Somos personas que trabajamos, somos ciudadanos, pero no me da para vivir en una vivienda normal", resume. No es el único: entre quienes pernoctaban en Sacaba había desde domingueros de paso hasta trabajadores a los que el sueldo no les llega para un alquiler, pasando por personas en riesgo de exclusión social.

El alcalde, Francisco de la Torre, justificó el desalojo alegando que la playa "es un espacio público que debe ser libre y compartido", pero reconoció que detrás del fenómeno hay, en muchos casos, un problema de vivienda, y llegó a plantear la creación de un camping municipal barato como alternativa, un proyecto que, admitió, choca con la falta de suelo público disponible.

Parking de autocaravanas en Sacaba Beach

Parking de autocaravanas en Sacaba Beach / ESPERANZA MENDOZA

Una vía de escape a la crisis de la vivienda

Los números explican por qué cada vez más gente mira hacia una autocaravana como techo. Según el sistema estatal de referencia del precio del alquiler (SERPAVI) del Ministerio de Vivienda, el precio mediano del alquiler en Málaga se sitúa en 2026 en torno a 9,55 € por metro cuadrado (un 52,8% más caro que en 2011), lo que supone unos 718 euros al mes para un piso de tamaño medio.

Otros portales inmobiliarios sitúan a Málaga entre las cinco provincias más caras de España para alquilar, con subidas interanuales de en torno al 7%-8%. En el mercado de compra, el precio medio ronda ya los 3.700-3.800 € por metro cuadrado en la capital, con una vivienda media de 80 metros cuadrados que supera los 300.000 euros.

A esto se suma un dato que agrava la falta de oferta: Málaga es la provincia española con más viviendas de uso turístico, con más de 45.000, según el INE, lo que retira del mercado residencial miles de pisos que podrían destinarse a alquiler tradicional. El resultado, según distintos informes ciudadanos, es que el alquiler puede llegar a comerse hasta un 75% del salario medio de quienes viven en la ciudad, en una provincia donde, además, cuatro de cada diez trabajadores cobran menos del salario mínimo interprofesional.

De esta forma, la autocaravana deja de ser solo un vehículo de vacaciones. Los datos de la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (Aseicar) muestran el salto: las matriculaciones de autocaravanas, campers y caravanas han pasado de algo más de 2.400 en 2015 a más de 7.100 en 2025, casi 20 al día de media. No todo ese aumento responde a personas que buscan vivienda, ya que también crece el turismo itinerante, pero el sector reconoce que una parte creciente de los compradores busca precisamente eso: dejar el alquiler y mudarse a su vehículo. Andalucía, junto con Cataluña y Madrid, es una de las comunidades donde más se ha disparado esta demanda.

El perfil, además, ya no es solo el de personas sin recursos. Funcionarios, docentes o empleados con nómina estable también optan por esta vía. Comprar una autocaravana de segunda mano puede costar entre 15.000 y 25.000 euros, con gastos mensuales de mantenimiento, combustible y seguro que a menudo no llegan a 150-200 euros, muy por debajo de lo que cuesta una habitación en pisos compartidos en ciudades tensionadas como Málaga.

Qué sitios hay para "aparcar" la caravana en Málaga

Los campings son establecimientos turísticos con licencia, sujetos a la normativa turística andaluza. En la provincia de Málaga hay entre 25 y 30 campings operativos, según los principales portales de reservas (Booking recoge 31 establecimientos reservables).

Se reparten por toda la Costa del Sol y el interior: desde grandes complejos turísticos en Torremolinos, Marbella, Mijas o Cabopino, con piscina, restaurante, supermercado y animación infantil, hasta pequeños campings rurales en la Axarquía, la Serranía de Ronda o el entorno de Ardales, más orientados a la naturaleza y el senderismo.

Son, con diferencia, la opción más regulada y con más servicios: agua, electricidad, duchas, lavandería, vaciado de aguas residuales y, en muchos casos, wifi. También son la menos accesible para quien busca una solución de vivienda permanente, ya que los precios suben en temporada alta y muchos limitan la estancia continuada.

Un vacío legal a tres bandas

Uno de los problemas de fondo es que el "turismo de caravana", o la vida en caravana cuando deja de ser turismo, se mueve entre tres marcos normativos que no siempre encajan: la normativa estatal de tráfico, la legislación turística autonómica y las ordenanzas municipales, que pueden ser mucho más restrictivas que la norma estatal.

Desde 2026, la Dirección General de Tráfico (DGT) declara que dormir dentro del vehículo con todo recogido se considera estacionamiento y, en principio, está permitido si el vehículo respeta las normas habituales. Lo que sí está prohibido fuera de zonas habilitadas es acampar: sacar toldos, mesas, sillas, calzos desplegados o conectarse a la red de suministros. Ese matiz, estacionar frente a acampar, marca la frontera legal y genera la mayoría de las sanciones, que pueden ir de 100-200 euros por acampada fuera de zona habilitada hasta 500 euros en espacios naturales protegidos. En el litoral malagueño, de hecho, acampar en la playa puede acarrear multas de hasta 1.500 euros.

Zona de autocaravanas en Sacaba Beach

Zona de autocaravanas en Sacaba Beach / L.O.

Municipios de la provincia como Benalmádena han optado por aprobar ordenanzas específicas para regular dónde sí y dónde no se puede aparcar o pernoctar con una autocaravana, buscando un equilibrio entre no entorpecer la vía pública y no dejar a este colectivo sin ningún lugar legal donde parar. Otros, como Vélez-Málaga, han visto sus ordenanzas más restrictivas respaldadas por los tribunales: el Tribunal Supremo avaló que un ayuntamiento pueda prohibir el estacionamiento nocturno de autocaravanas en determinadas zonas precisamente por su habitabilidad, es decir, por el hecho de que se usan para vivir dentro de ellas durante la noche.

La pregunta que queda abierta en Málaga

El Ayuntamiento de Málaga ha reconocido el problema de fondo, pero no tiene todavía una respuesta concreta. La idea de un camping municipal barato, lanzada por el propio alcalde como alternativa al desalojo de Sacaba, choca con un obstáculo nada menor: la falta de suelo público disponible para ubicarlo.

Mientras tanto, colectivos vecinales, partidos como Con Málaga y Adelante Andalucía, además de plataformas como Un Techo por Derecho, piden que se abra una mesa de diálogo antes de ejecutar cualquier desalojo y reclaman que se ofrezca a las familias afectadas una parcela alternativa donde reubicarse con dignidad.

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