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Urbanismo

El colector histórico de Carretería, que reventó en una fuerte DANA, volverá a estar de obras: estos son los cortes de tráfico

La segunda fase de la rehabilitación del colector histórico de Carretería, catalogado Bien de Interés Cultural, comienza el próximo martes

El agua inunda la calle Carretería y penetra en algunos comercios

Ana I. Montañez

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Esperanza Mendoza

Esperanza Mendoza

Málaga

El próximo martes 21 de julio empiezan los trabajos de la segunda fase para rehabilitar el colector histórico de Carretería, el alcantarillado centenario que en noviembre de 2024 se rompió durante la segunda DANA y provocó que el agua sucia inundara los comercios de la calle. Las obras las ejecuta Emasa, la empresa municipal de aguas, y van a durar nueve meses.

Esta vez la actuación se centra en un tramo muy concreto: el paso inferior de la calle Manuel José García Caparrós, entre las calles Prim y Linaje, junto a la avenida Comandante Benítez. Ahí se va a construir un nuevo cajón para desviar el colector por debajo del puente de Tetuán. La empresa que se ha llevado el contrato es ACSA Obras e Infraestructuras, por algo más de 1,2 millones de euros.

Lo que va a notar más el vecino, sobre todo si pasa por la zona en coche, son los cambios de tráfico. Desde que arranquen las excavaciones se cortará el paso a los vehículos por el paso inferior de García Caparrós, entre Prim y Linaje. Además, se reorganizan los dos carriles del Puente de la Misericordia en dirección este, y la calle Linaje pasa a tener un solo sentido de circulación: el carril izquierdo solo dejará seguir recto o girar a la derecha, y el derecho obligará a girar a la derecha. Todo esto implica también cambios en semáforos y señalización, incluida la Alameda de Colón.

Esta segunda fase continúa el trabajo que ya se hizo entre la plaza de la Victoria y la calle Prim, y forma parte de un plan más amplio de Emasa para renovar todo el colector hasta que llegue al puerto. El objetivo, según el Ayuntamiento, es mejorar la capacidad de drenaje del centro histórico, separar mejor las aguas residuales de las pluviales y reducir el riesgo de que vuelva a pasar lo que ocurrió con la DANA.

El agua inunda la calle Carretería y penetra en algunos comercios

El agua inunda la calle Carretería y penetra en algunos comercios / ANA I. MONTAÑEZ

Por qué esta obra es tan sensible

El colector de Carretería no es una tubería cualquiera. Data de los siglos XVII-XVIII y recoge las aguas del centro histórico desde hace generaciones, siguiendo el trazado del antiguo Arroyo Calvario, que en su día se cubrió y se convirtió en este colector. Además, está catalogado como Bien de Interés Cultural, porque su recorrido comparte trazado con la Muralla Islámica del conjunto defensivo medieval de la ciudad. Por eso cualquier intervención necesita el visto bueno de la Consejería de Cultura, y los trabajos tienen que respetar su valor patrimonial.

El estado de esta infraestructura llevaba tiempo dando problemas. Antes de la DANA de noviembre de 2024 ya había colapsado en dos ocasiones, en la calle Victoria y bajo un edificio de la plaza de San Pedro. Un informe interno de Emasa, firmado apenas dos días antes de las lluvias, ya avisaba de que hacía falta una rehabilitación seria. Cuando llegó la tormenta, el colector no aguantó: se rompió a la altura de la calle Andrés Pérez, levantó el pavimento y las arquetas, y el agua enfangada entró en los locales de Carretería.

Un día después del temporal, Emasa firmó otro informe reconociendo la urgencia de actuar, porque el colector había "entrado en carga" en varios tramos y necesitaba repararse cuanto antes para aguantar futuras tormentas. Lo llamativo es que las obras de rehabilitación ya estaban licitadas antes de la DANA, dentro de un paquete de 130 actuaciones en infraestructuras hidráulicas de Emasa con un presupuesto cercano a 1,9 millones de euros. Es decir, el Ayuntamiento ya sabía que había que arreglarlo, pero el temporal llegó antes de que empezaran los trabajos.

El propio alcalde, Francisco de la Torre, reconoció tras la rotura que el colector "necesitaba una puesta al día" y que había un proyecto pendiente para hacerlo visitable, dado su valor histórico.

Con esta segunda fase, Málaga sigue avanzando en un proyecto que lleva más de un año en marcha y que busca, sobre todo, evitar que una infraestructura de más de dos siglos vuelva a fallar la próxima vez que caiga una tormenta fuerte sobre el centro de la ciudad.

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