Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Absentismo laboral

Un estudio sobre el absentismo laboral desmonta los tópicos sobre el trabajo en Andalucía: registra un porcentaje menor que la media nacional

La provincia de Málaga ostenta un 4,40%,una de las tasas más bajas, pese a la tendencia al alza de este fenómeno en todo el país

Usuarios en la nueva oficina del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) de El Palo, en Málaga.

Usuarios en la nueva oficina del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) de El Palo, en Málaga. / Álex Zea

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Ángel Jiménez

Ángel Jiménez

Uno de los tópicos más injustos que pesan sobre Andalucía es el bajo nivel de productividad y el absentismo de su fuerza laboral, una idea mitificada sobre el trabajo en en esta comunidad autónoma que desmonta un estudio elaborado por la Fundación Justicia Social. En concreto, este análisis revela que la región andaluza registra un 7% de absentismo, por debajo de la media nacional (7,2%), según datos del primer trimestre de 2026.

No obstante, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Graduados Sociales, Eduardo Ríz, incide en la preocupación de un fenómeno que tiende al alza desde 2018. Según los datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), entre 2018 y 2024 los procesos de incapacidad temporal (IT) han incrementado un 48,27% en Andalucía, pero siguen manteniéndose por debajo de la media nacional. Sin embargo, el absentismo no solo engloba este tipo de bajas, sino todas las formas de ausencia en un puesto de trabajo durante una jornada laboral.

Pese a esto, Ruíz incide en la importancia de “no estigmatizar” este fenómeno que ha calificado como “muy complejo” y que, además, afecta al tejido productivo y la economía del país. Un total de 1,47 millones de personas no asisten a sus puestos de trabajo en España diariamente, el 5,21% de trabajadores en España. Por su parte, la incidencia mensual media ha subido 40,89 procesos por cada mil trabajadores al mes. Un dato que expone que lo que verdaderamente impulsa el gasto no es la duración de las bajas, sino la frecuencia con la que se inician. Pese a ello, se trata del tercer país de la Unión Europea con más ausencias laborales, registrando 4,9 semanas de baja por empleado al año. 

Málaga, menos absentismo y duración de las bajas

Al contrario que las estadísticas nacionales, lo que caracteriza al absentismo en Andalucía es su duración. Los datos proporcionados por AMAT en 2024 muestran una duración de 7,83 días más respecto al resto de España. Si se extrapolan los datos al resto de provincias de Andalucía, Málaga se encuentra entre las que menor absentismo registra con un 4,40%, por debajo de la media regional, según el informe mutua Umivale Activa. En este sentido, Huelva es la que más con un 6%. Asimismo, la duración de las bajas conforme al registro de AMAT se redujo un 0,90% en Málaga, mientras que en Huelva incrementó un 11,22% en comparación al ejercicio anterior. 

“El gasto del absentismo unido al de la pensiones podría superar el 50% en el futuro del gasto social en España y este no para de crecer”, explica Ruíz incidiendo en la preocupación y la necesidad de tomar medidas ante la línea ascendente de este fenómeno que ha dejado de “ser coyuntural para convertirse en una tendencia estructural”. En concreto, Andalucía se trata de la tercera comunidad con el coste económico más alto con 7.410 millones de euros.

El aumento del absentismo no solo queda en cifras, sino en consecuencias tangibles que afectan a las empresas y a la sostenibilidad del Sistema Público. Para las empresas los costes directos (complementos salariales) son superados por los costes indirectos que engloban la pérdida de productividad. Todo ello, junto a la inevitable sobrecarga de trabajo en la plantilla que sufre de absentismo con la desmotivación y la pérdida de “conocimiento implícito no sustituible” de aquellas personas que dejan de asistir a sus trabajos. 

Siguiendo esta línea, los efectos negativos se ven incrementados en las pymes, que presentan una vulnerabilidad crítica: “En las pymes esto supone un verdadero problema debido a sus plantillas reducidas, si hay 4 trabajadores y se van 2, la empresa debe cerrar”, sostiene Ruíz. 

Un problema profundo

Ruíz ha insistido en “no banalizar el absentismo como algo que tenga una causa simple”. En referencia a ello, menciona diferentes y diversas causas del incremento. En primer lugar, ha explicado la influencia de los factores demográficos y el envejecimiento activo. Entre 2029 y 2025, según los datos aportados por la Fundación Justicia Social, entre 2019 y 2025 el colectivo de trabajadores de 50 a 64 años ha aumentado al 1,5 millones de afiliados (+36,3%) y el de mayores de 60 años se ha multiplicado por 2,6 (+160,35%).

Esto tiene una relación directa con las patologías prevalentes en el absentismo laboral. Debido al alargamiento de la edad de jubilación, pese a que también se muestran en personas jóvenes, las patologías osteomusculares (huesos, músculos y articulaciones) son las más comunes (46%) en personas con una edad avanzada. De hecho, en Andalucía el sector que más porcentaje muestra es la industria con un 8,18% y la construcción con un 6,25%. En este destaca la producción manufacturera de gran exigencia física junto a las dinámicas de cadenas de montaje de turnos rotativos. 

Por otro lado, los trastornos mentales han tenido una gran incidencia durante los últimos años. Dificultades como el estrés, el conocido “burnout” (agotamiento por estrés laboral) y las complicaciones de interacción con el entorno laboral agravan este problema. Según AMAT de 2018 a 2024 las bajas por causas psicosociales se han incrementado un 326,50% entre los trabajadores de 16 a 35 años. Este problema destaca especialmente en sectores de servicios con una alta interacción humana. Conforme a esto, el sector de los servicios ha sido el segundo que más absentismo ha registrado en Andalucía con un 7,62%.

Foto de recurso. Depresión, salud mental. Angustia

Foto de recurso. Depresión, salud mental. Angustia / RAFA VAZQUEZ / FDV

Aparte de las patologías derivadas del trabajo, en este informe de la Fundación Justicia Social se apunta a algunos cambios normativos e institucionales que también influyen en el abandono de puestos de trabajo y las bajas. En este sentido la digitalización (RD 1060/202) de las bajas toma importancia. La simplificación de los trámites telemáticos para obtener las bajas ha diluido los mecanismos de seguimiento por parte del sector empresarial. 

Además, apuntan a otros hechos, como la expansión de permisos de conciliación y la aplicación de retribuciones como el de nacimiento de 19 semanas aprobado en 2025. Y, por su parte, la saturación sanitaria que ha incrementado la duración de las listas de espera con una media de 17,5 días, lo que ralentiza el control de las IT: “Si nos vamos a la atención por parte de un especialista las citas se podrían alargar meses. Necesitamos una mejor gestión de los servicios de salud”, destaca Ruíz. 

Soluciones

Para encontrar soluciones futuras a esta problemática, Ruíz ha puesto énfasis en la prevención de los problemas y riesgos laborales a los que los trabajadores tienen exposición: “En muchas situaciones el absentismo se produce por falta de comunicación con la empresa. Todas las empresas ponen en primera línea la gestión financiera, pero también se necesita una mejor gestión de los recursos humanos". 

Ante esto, desde Justicia Social, seha incidido en la prevención con enfoque de edad enfocada en los trastornos musculoesqueléticos y el impulso de redes de apoyo psicológicas. Todo ello, junto a una coordinación institucional que deje atrás “la rigidez”, mediante una mayor comunicación entre mutuas colaboradoras, servicios de salud y de prevención empresarial. 

En relación a esto, también se ha hecho una visión a otras estrategias aplicadas en el extranjero. En concreto, Ruíz ha planeado el modelo de incorporación progresiva, superando la “dicotomía actual de alta y baja”. Por su parte, el Ministerio de Seguridad Social ha impulsado una propuesta orientada a la vuelta escalonada de trabajadores tras bajas de larga duración. Sin embargo, según Ruíz no tendría una aplicación fácil: “La empresa no puede acceder al expediente en España y esto debería tener un tratamiento más complejo, ya que en países como Alemania y Países Bajos esto está funcionando”, sostiene. 

Para resolver el problema Ruíz insiste en la necesidad de abandonar la polarización ideológica y asumir que se requiere de ”una intervención técnica, integral y preventiva”. Y, además, alude a la necesidad de actuar ante el crecimiento del absentismo laboral, ya que si no se actúa a tiempo se podría convertir en algo insostenible para el desarrollo de la economía, el desarrollo de las empresas y la estabilidad del trabajo.

Tracking Pixel Contents