Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Escultura

El Cenachero de Jaime Pimentel entra en el Museo de Málaga: "Es un icono de la ciudad"

El escultor malagueño, de 93 años, que ha donado el modelo original en escayola de la famosa obra a la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, asistió este miércoles a la puesta de largo de la pieza en una sala temporal en el Museo de Málaga. Una vez finalizada, pasará al Almacén visitable del museo.

El Cenachero de Jaime Pimentel entra en el Museo de Málaga

Alfonso Vázquez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Jaime Fernández Pimentel, de 93 años, medalla de oro de la ciudad e Hijo Predilecto de Málaga, no pudo contener ayer las lágrimas de emoción, al ver su Cenachero iluminado por los focos del Museo de Málaga. Se encuentra en una sala temporal de la primera planta, dedicada en exclusiva a este símbolo artístico de la Málaga que, en los años 60, cambió por completo su imagen y se convirtió en capital de la Costa del Sol.

Se trata del modelo original de escayola, a escala 1:1, de 2,10 metros de altura, que más tarde daría paso a la escultura final de bronce de la plaza de la Marina, inaugurada en la renovada plaza en enero de 1964.

Jaime Pimentel, ayer en el Museo de Málaga, con el modelo original de Cenachero, donado a la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo.

Jaime Pimentel, ayer en el Museo de Málaga, con el modelo original de Cenachero, donado a la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. / A.V.

Como recordó Rosario Camacho, presidenta de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, Jaime Pimentel, académico de número de la institución desde 1977, decidió donar la pieza a la institución, a raíz de la exposición conmemorativa de los 175 años de la academia malagueña, en 2024, cuando ya pudo exponerse esta pieza, que se encontraba originalmente en su casa-taller de Almayate.

Como curiosidad, de esta escultura de escayola no solo ha partido el vaciado en bronce que se encuentra en la plaza de la Marina; también la réplica para la ciudad de Mobile, en Alabama, ciudad estadounidense hermanada con Málaga.

El modelo de escayola del Cenachero, al completo ayer en el Museo de Málaga.

El modelo de escayola del Cenachero, al completo ayer en el Museo de Málaga. / A.V.

La exposición temporal, remarcó Rosario Camacho, es una "muestra de admiración y cariño de sus compañeros de la Academia" al escultor malagueño, que cuenta entre su obra pública en Málaga con algunos "iconos de la ciudad, y que es lo que ocurre con este Cenachero".

La presidenta quiso resaltar la especial implicación de los académicos de San Telmo Estrella Arcos, Fernando de la Rosa, Pablo Alonso Herráiz y María Morente, esta última "en su doble condición de académica y directora del Museo de Málaga", para hacer posible que el homenaje llegara a buen puerto.

El acto de homenaje a Jaime Pimentel comenzó en la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, en el Museo de Málaga.

El acto de homenaje a Jaime Pimentel comenzó en la sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, en el Museo de Málaga. / A.V.

Rosario Camacho señaló que, en la sala temporal, al contemplar el Cenachero, "centrados en él, contemplándolo como obra icono que es, es cuando nos damos cuenta de su grandeza y de lo que representa; no solo en la estética de la ciudad, sino también en su Historia y en el Patrimonio de Málaga", e hizo hincapié en que "el Cenachero, nos guarda la memoria de otros tiempos".

Un Cenachero en dos mitades

Precisamente, la académica y restauradora Estrella Arcos describió el complicado proceso de traslado y restauración de este Cenachero de escayola. Como recordó, la escultura "no cabía por la puerta" del estudio, y, en una ocasión anterior, cuando se quiso emplear para hacer un nuevo vaciado de la obra, "se le hizo una cirugía de estómago, se le partió por la mitad".

Un joven Jaime Pimentel con el Cenachero de escayola en varias piezas, antes de ensamblarlas.

Un joven Jaime Pimentel, con el Cenachero de escayola en varias piezas, antes de ensamblarlas. / Archivo Jaime Pimentel

Al regresar a la casa taller de Almayate, se volvió a unir la escultura "con poca delicadeza, con grandes masas de yeso, lo que hizo que no se respetaran los volúmenes". Aparte, la obra tenía un basamento de gran peso, de hierro, que, debido a la oxidación de los vástagos, había dañado los tobillos del vendedor de pescado.

Así, explicó Estrella Arcos, "hubo que buscar la línea de corte, separarlo y trasladarlo a Málaga en dos piezas". Tras limpiar y fijar la obra, se decidió mantener "las heridas del tiempo, porque forma parte de su historia". La restauradora y académica recordó que, tras la exposición temporal, donde se encuentra acompañado por fotografías del proceso de realización de la obra, el modelo original del Cenachero pasará a ocupar un sitio en el Almacén visitable, un lugar "terriblemente especial y maravilloso", subrayó, e incidió en el valor de esta obra de escayola como "el primer paso hacia lo definitivo".

Compañeros académicos de Jaime Pimentel, ayer, en la inauguración de la sala temporal sobre el Cenachero, en el Museo de Málaga.

Compañeros académicos de Jaime Pimentel, ayer, en la inauguración de la sala temporal sobre el Cenachero, en el Museo de Málaga. / A.V.

También hablaron Fernando de la Rosa y Pablo Alonso Herráiz, quienes subrayaron la generosidad y complicidad de Jaime Fernández Pimentel, con su donación. Por su parte la directora del Museo de Málaga y académica, María Morente, además de agradecer la donación, destacó la "sensibilidad artística" de Jaime Pimentel para "inmortalizar una tradición", lo que ha convertido la obra en un "icono de Málaga".

Jaime Fernández Pimentel, en un momento de su intervención, en el acto homenaje de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, por su donacion del Cenachero.

Jaime Fernández Pimentel, en un momento de su intervención, en el acto homenaje de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, por su donacion del Cenachero. / A.V.

"Mi mayor deseo es que el Cenachero sirva como herramienta viva para estudiantes, investigadores y el público en general"

También habló Jaime Fernández Pimentel, quien confesó que su mayor deseo "es que el Cenachero sirva como herramienta viva para estudiantes, investigadores y el público en general". Para el escultor malagueño, la donación supone "una pequeña contribución al engrandecimientoo de nuestra cultura, y un testimonio de mi compromiso pleno con el arte y con la Academia".

Desde ayer, una de las esculturas públicas más famosas de la Historia de Málaga, símbolo turístico desde hace más de seis décadas, cuenta con el modelo original en el Museo de la Aduana.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents