Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista | Laura Grijelmo Presidenta de la Asociación de Campings de Málaga

Laura Grijelmo, presidenta de la Asociación de Campings de Málaga: "Hay gente con trabajo que tiene que dormir en vehículos porque los pisos están imposibles"

La presidenta de la patronal que agrupa a los campings de la provincia reconoce que la crisis de la vivienda ha cambiado el perfil de sus clientes de larga estancia

Parking de autocaravanas en Sacaba Beach

Parking de autocaravanas en Sacaba Beach / ESPERANZA MENDOZA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Esperanza Mendoza

Esperanza Mendoza

Málaga

El 7 de julio, la Policía Local de Málaga vallaba el acceso a la explanada de Sacaba Beach, junto a la desembocadura del Guadalhorce, para ejecutar el desalojo de un asentamiento que, en los últimos años, había llegado a acoger a más de 300 personas viviendo en autocaravanas, caravanas y tiendas de campaña. Muchos de ellos no eran solo turistas de paso, sino vecinos de la zona, trabajadores con nómina o jubilados que, ante unos alquileres disparados, habían optado por su vehículo como vivienda permanente.

El propio alcalde, Francisco de la Torre, reconoció que detrás del fenómeno hay un problema de vivienda de fondo, y llegó a plantear la creación de un camping municipal barato como alternativa a este tipo de asentamientos informales.

Ese episodio dejó una pregunta en el aire: ¿dónde tiene que aparcar quien no puede pagar un alquiler pero tampoco quiere o puede vivir en un descampado ocupado? La Opinión de Málaga habla con Laura Grijelmo, presidenta de la Asociación de Campings de la Costa del Sol sobre hasta qué punto ha crecido esa demanda, qué dice la ley al respecto y por qué un camping no puede convertirse en un parque de vivienda social.

¿Han notado que el perfil de quien busca una plaza en un camping ha cambiado, de turista a residente de larga estancia?

Tradicionalmente el cliente de larga estancia en la Costa del Sol era el jubilado europeo que pasaba aquí los meses de frío y volvía a su país en primavera. Sin embargo, en los últimos tiempos, y de forma muy acelerada por la crisis de la vivienda, nos llega un perfil nacional, de trabajador local, que busca en el camping una alternativa habitacional permanente porque los alquileres convencionales de la zona son inasumibles.

¿Existen límites de estancia continuada en los campings de la Costa del Sol?

En Andalucía, el Decreto 26/2018, que regula la ordenación de los campamentos de turismo, prohíbe expresamente que estos establecimientos se conviertan en residencias permanentes o urbanizaciones de hecho. La ley es muy clara: limita el periodo de ocupación a un máximo de seis meses al año en conjunto. Un cliente puede contratar estancias largas, especialmente en temporada baja, pero la legislación establece ese tope estricto para preservar el carácter puramente vacacional y recreativo del espacio. Somos un lugar de segundas residencias de vacaciones, naturaleza y desconexión.

¿Tienen datos propios de cuántas plazas de camping en la Costa del Sol están ocupadas hoy por personas que viven allí, no solo en temporada alta?

Administrativamente, todas computan como pernoctaciones turísticas. No obstante, la demanda de personas que intentan usar el camping como vivienda fija durante todo el año ha crecido entre un 20% y un 30% en las consultas que recibimos respecto a años anteriores.

¿Diría que el boom de las autocaravanas es bueno o malo para el negocio de los campings? Al final, mucha gente que antes hubiera reservado un bungalow ahora tiene su propia "casa con ruedas".

Es una oportunidad. El cliente de bungalow y el de autocaravana suelen ser perfiles distintos. El de autocaravana ha traído a un turista muy activo, que viaja todo el año y tiene su propia autonomía. El reto no es el vehículo en sí, sino garantizar que pernocten en instalaciones reguladas. Un camping no es solo un parking: ofrecemos una infraestructura completa de servicios de calidad que no tienen en la calle, como seguridad y vigilancia 24 horas, piscinas, conexión wifi de alta velocidad y, por supuesto, zonas autorizadas y ecológicas para el vertido y rellenado de aguas.

¿Un camping puede, legalmente, negarse a alquilar una parcela a largo plazo a alguien que reconoce abiertamente que la usa como vivienda habitual?

Sí, y de hecho debe hacerlo por obligación legal. La normativa andaluza, el Decreto 26/2018, prohíbe de forma expresa que los campings se utilicen como residencia permanente. El problema es que hay personas que contratan estancias largas a espaldas de la dirección y consiguen empadronarse en el Ayuntamiento sin el conocimiento ni el consentimiento del camping. Los municipios, a veces, tramitan estos padrones por cuestiones de asistencia social basándose en un simple recibo, y eso nos genera un vacío legal y un gran conflicto.

¿Cuánto cuesta de media una plaza de larga estancia, mensual o anual, en un camping de la Costa del Sol? ¿Ha subido en los últimos años al mismo ritmo que el alquiler?

Una tarifa mensual de invierno, en temporada baja y media, para una parcela con luz puede oscilar, según los servicios del camping, entre los 450 y los 800 euros al mes en parcela o bungalow. En julio y agosto las tarifas son diarias, con descuentos que se aplican según los días, lo que eleva mucho el coste para una larga estancia en pleno verano. En cuanto a las subidas, los campings han ajustado precios principalmente por el encarecimiento de la energía (luz o agua) y de los costes de personal, pero no hemos experimentado la escalada especulativa del mercado del alquiler convencional. Sigue siendo una opción más económica, y precisamente por eso la presión de la demanda residencial es tan fuerte sobre nosotros.

¿Sería viable, económicamente, que un camping ofreciera tarifas "sociales" o de larga estancia más bajas para este perfil, o eso rompe el modelo de negocio del sector?

Económica y legalmente rompería el modelo. Un camping privado soporta unos costes operativos e impositivos muy elevados: mantenimiento de piscinas y zonas verdes, seguridad, suministros a precio industrial. Si bloqueas parcelas con tarifas sociales muy bajas durante todo el año, el negocio deja de ser rentable. Además, se desvirtuaría la actividad: pasaríamos de gestionar un negocio hostelero y turístico a gestionar un parque de vivienda social, algo para lo que las empresas privadas ni estamos preparadas ni nos corresponde por ley.

El alcalde de Málaga ha planteado la idea de un camping municipal barato como alternativa a los asentamientos ilegales. ¿Qué opina de esa propuesta?

Es una propuesta que demuestra que la administración es consciente del problema habitacional y de la proliferación de asentamientos. Como medida de emergencia social o asistencial puede tener sentido, siempre asegurando que no suponga una competencia desleal para los campings turísticos que cumplimos escrupulosamente con todas las normativas y tasas del sector. Que se abra un nuevo camping me parece una idea buenísima, porque la demanda no para de crecer y cada vez hay más autocaravanas y caravanas; el problema es el uso que se le quiera dar. El desalojo de la explanada demuestra que hay un problema enorme con la vivienda en la Costa del Sol: hay gente con trabajo que tiene que buscarse la vida durmiendo en vehículos porque los pisos están imposibles.

¿Cree que este fenómeno seguirá creciendo? ¿Cómo se imagina la Costa del Sol dentro de cinco años si la vivienda sigue tan cara?

Si no se toman medidas estructurales para generar vivienda protegida y residencial a precios accesibles, el fenómeno seguirá creciendo de forma inevitable. Si la tendencia continúa igual, en cinco años nos arriesgamos a tener una Costa del Sol con graves problemas de mano de obra, porque los trabajadores del sector servicios no tendrán dónde vivir, y con una presión tremenda sobre los campings y los espacios naturales por la proliferación de la vivienda informal sobre ruedas. El territorio corre el riesgo de perder atractivo turístico si se satura de esta manera.

¿Le preocupa que la imagen del camping como opción turística de calidad se vea perjudicada si se asocia cada vez más a la precariedad habitacional?

Más que preocuparnos, lo que queremos es que se entienda la realidad de nuestros clientes, que no tiene nada que ver con la precariedad. Es verdad que hay un problema social con la vivienda en la calle, pero el perfil que viene a nuestras instalaciones es totalmente diferente. Por un lado tenemos al cliente que viaja en autocaravanas que valen de 60.000 a 100.000 euros. Y por otro, que es el verdadero corazón del camping, están las familias que vienen con su caravana a pasar sus quince días de vacaciones juntos, disfrutando al aire libre, en contacto con la naturaleza, en un entorno seguro para los niños. Es un turismo familiar, sano y de calidad, que lleva toda la vida con nosotros y que consume en la economía local; o el turista que decide pasar sus vacaciones en un bungalow de última generación, con un poder adquisitivo medio-alto que busca calidad, confort y exclusividad en contacto con la naturaleza. Los campings de la Costa del Sol seguimos invirtiendo para satisfacer todas las necesidades de nuestros clientes, así que no tememos perder prestigio: nuestras familias y clientes saben perfectamente el nivel de confort y desconexión que ofrecemos. Lo que hace falta es que las administraciones pongan orden fuera de nuestras puertas, para que la crisis de la vivienda en la calle no confunda a la gente con lo que de verdad pasa dentro del camping: un turismo premium, familiar, que está viviendo su mejor momento.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents