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Medio Ambiente

El sector ganadero propone más "cabras bomberas" como escudo contra el riesgo de incendios extremos en Málaga

El reciente incendio en Árchez y Cómpeta pone el acento en la situación de las áreas de montaña, después de calcinar más de 10.000 árboles subtropicales y forzó el desalojo de más de 160 personas

El Ayuntamiento de Benarrabá adquirió 40 cabras con fondos municipales para poder mejorar el estado de sus montes.

El Ayuntamiento de Benarrabá adquirió 40 cabras con fondos municipales para poder mejorar el estado de sus montes. / L.O.

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Fran Extremera

Fran Extremera

Málaga

El impresionante polvorín en el que se ha convertido el paisaje de la provincia de Málaga, y especialmente el de la escarpada comarca de la Axarquía, vuelve a rescatar la necesidad de articular iniciativas, como el de las famosas "cabras bomberas", ya que sus rebaños en primavera suelen aliviar el exceso de manto vegetal en áreas de montaña o explotaciones agrarias extensivas.

Las olas de calor consecutivas, unidas a un prolongado estrés hídrico, con datos preocupantes desde el pasado mes de marzo, así como el progresivo abandono de los espacios forestales, constituyen un escenario ideal para incendios como el que calcinó hace unos días unos 10.000 árboles subtropicales en municipios como Árchez y Cómpeta.

El Infoca lucha contra el incendio forestal declarado este viernes a mediodía en el término municipal de Árchez y que ha obligado a desalojar viviendas de diseminados de Árchez y Cómpeta. En este último municipio se ha instalado el puesto de mando para coordinar las labores de extinción, en la que participan una docena de medios aéreos y casi 150 bomberos forestales.

El Infoca lucha contra el incendio forestal declarado el viernes a mediodía en el término municipal de Árchez. / Álex Zea

La herramienta tradicional propuesta por la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) parte de unos rebaños que, guiados por pastores locales, conocedores del terreno, se postulan como la defensa natural más eficaz y sostenible para limpiar el monte, trazar cortafuegos biológicos y evitar que los conatos se transformen en catástrofes incontrolables, como la que además forzó el desalojo preventivo de más de 160 personas. Está además muy reciente la tragedia del incendio de Los Gallardos (Almería), donde 13 personas perdían la vida en su intento por evitar las llamas.

Una urgencia cuando han vuelto las lluvias y el monte tiene exceso de vegetación

La necesidad de implementar estas medidas de forma estructural ha dejado de ser un debate retórico para convertirse en una urgencia de primer orden. Las alarmas institucionales y agrarias coinciden en que los montes andaluces se enfrentan a una vulnerabilidad sin precedentes. COAG alzaba recientemente la voz con una denuncia que apuntaba a la Axarquía, a pocas horas del incendio ya reseñado, y a otras zonas montañosas de la provincia.

El sindicato agrario aludía a la enorme acumulación de biomasa fina y seca en los sotobosques, un fenómeno agravado por la falta de un aprovechamiento ganadero extensivo tradicional que históricamente mantenía los campos limpios y transitables. Según este colectivo, el declive de la ganadería tradicional ha dejado vía libre para que el matorral colonice áreas críticas, creando una continuidad de combustible vegetal que favorece la rápida propagación de las llamas.

Parámetros perfectos por la llegada de masas de aire cálido y seco desde África

Esta situación se ha visto agravada en las últimas jornadas, al confirmarse los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El organismo emitió avisos especiales advirtiendo de que los índices de peligro de incendios estaban en máximos históricos para la provincia. La llegada de masas de aire cálido procedentes del norte de África, sumada a la posibilidad de tormentas secas vespertinas en los sistemas montañosos, colocaba al litoral y al interior malagueño bajo un patrón de bloqueo térmico severo.

La combinación de vientos racheados, humedad relativa por debajo del 30% y temperaturas extremas, la temida "regla del 30", configuran la atmósfera perfecta para el estallido de incendios de sexta generación. La validez de estas advertencias quedaba trágicamente demostrada en Árchez. El fuego avanzó con extrema rapidez debido a la compleja orografía axárquica y a la densidad del pastizal seco, de manera que las llamas no tardaron en irrumpir en zonas de las vecinas Canillas de Albaida y Cómpeta. Asimismo, las autoridades decretaron el confinamiento de la localidad competeña para proteger a la población del denso humo.

Más de 7.000 hectáreas afectadas en Andalucía durante el presente año

El suceso de Árchez no es un hecho aislado, sino el reflejo de una tendencia autonómica al alza. Los últimos datos facilitados por la Junta de Andalucía constatan un repunte alarmante en la agresividad y el impacto de los incendios durante el arranque de la temporada de alto riesgo, en comparación con el año anterior. El periodo de alto riesgo comenzó con un optimismo relativo, pero con el calor extremo de este mismo mes ya se ha elevado el listón para lo que va de año hasta las 7.259 las hectáreas afectadas en suelo andaluz. Cerca de 290 intervenciones por parte de los efectivos del Infoca han sido necesarias. Y no dejan de aumentar los municipios malagueños en situación de alerta.

Es en este contexto de cifras récord y recursos de extinción al límite, el pastoreo controlado emerge como una solución coste-eficiente y ecológicamente impecable, como argumentan las agrupaciones de productores ganaderos de la provincia. A diferencia de las costosas desbrozadoras mecánicas, las cabras bomberas acceden con facilidad a zonas de pendientes escarpadas e inaccesibles para el ser humano, precisamente el tipo de terreno más extendido en la comarca de la Axarquía o en áreas de la Serranía de Ronda.

La dieta del ganado incluye matorral leñoso y variedades verdes inflamables

Los expertos expresan que las cabezas caprinas poseen una dieta adaptada al consumo de matorral leñoso, hojarasca y especies arbustivas altamente inflamables, como la jara o el romero. De hecho, varios proyectos piloto y municipios en Andalucía ya han empezado a integrar formalmente a los pastores en los planes de prevención locales, remunerando al ganadero por hectárea mantenida limpia. Es el caso del municipio malagueño de Benarrabá, donde el Ayuntamiento optó por adquirir un rebaño de cabras para realizar las reseñadas labores de limpieza en los montes de su término.

Recuperar las cabras en Benarrabá también forma parte de una estrategia general para luchar contra la despoblación y el cambio climático.

Recuperar las cabras en Benarrabá también forma parte de una estrategia general para luchar contra la despoblación y el cambio climático. / La Opinión de Málaga

Invertir en el pastoreo extensivo durante los meses de invierno y primavera es infinitamente más económico y seguro que financiar el millonario despliegue de helicópteros y aviones de carga en tierra, indispensables cuando el monte ya está ardiendo, como sostienen los agentes forestales de manera periódica cuando se les pregunta sobre la posible mejora de los espacios de montaña. Estos efectivos se convierten asimismo como aliados fundamentales para poder prevenir y agilizar las tareas de detección de posibles conatos.

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