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Crónicas de la ciudad

Las tres plazas de Málaga con fatiga turística de materiales

Las plazas del Siglo, el Carbón y del Cardenal Spínola lucen como desechos de tienta, prueba de que el turismo masivo no solo erosiona la paciencia de los heroicos vecinos del Centro, también el suelo que pisamos

Detalle del pavimento de la plaza del Siglo este mes, a primera hora de la mañana.

Detalle del pavimento de la plaza del Siglo este mes, a primera hora de la mañana. / A.V.

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Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Como saben, la Asociación de Vecinos del Centro Antiguo ha dado hace poco un golpe en la mesa, harta de que el Centro de Málaga se haya convertido en una de los mayores ‘reservorios’ de pisos turísticos en bloques residenciales del Sur de Europa.

Será la Justicia la que determine si el Ayuntamiento de Málaga cumplió con su deber, dentro de sus competencias urbanísticas, o si, por el contrario, durante lustros ha visto los toros desde la barrera, cuando le tocaba torearlos.

Otro detalle del pavimento de las plazas del Siglo, el Carbón y el Cardenal Spínola.

Otro detalle del pavimento de las plazas del Siglo, el Carbón y el Cardenal Spínola. / A.V.

Pero la masificación turística no solo erosiona la paciencia de los vecinos del Centro, también potencia el desgaste de materiales.

Si hay algo llamativo de nuestro Consistorio es su afán cíclico por presentar macroproyectos de vistosas infografías, y, sin embargo, lo que cuesta que invierta un perraje 500 veces menor en el día a día de la ciudad.

De esta forma, hemos perdido la cuenta de las veces que se ha presentado el proyecto de los puentes-plaza del río; por cierto, la clásica forma malaguita de solucionar el problema del Guadalmedina: empezando la casa por un vistoso y carísimo tejado.

La calle Santa María y las tres plazas 'de aquella manera'

Por contra, no hay manera de que nuestro Ayuntamiento renueve, en los últimos 20 años, el chapucero piso de la calle Santa María, ‘picado’ para evitar resbalones; después de una selección de losetas que debió de estar a cargo de un gran aficionado al patinaje artístico.

El barro de la calima evidenció los grandes charcos en la semihundida, resbaladiza y horadada calle Santa María.

La picada y resbaladiza calle Santa María. / A.V.

En una línea parecida, las plazas del Siglo, el Carbón y del cardenal Marcelo Spínola parecen haber acogido los últimos años un congreso internacional sobre Aníbal, elefantes incluidos.

¿Cabe mayor deterioro? Cierto que, durante el día, es tan intenso el tráfico de transeúntes, terrazas aparte, que recuerda el famoso cruce de semáforos en Japón con más gente que en la guerra.

Vista del piso de la plaza del Carbón, este mes.

Vista del piso de la plaza del Carbón, este mes. / A.V.

Pero, a primeras horas de la mañana, antes de que llegue la turbamulta de visitantes, maletas y los camiones de reparto, el panorama es desolador. Como saben, la idea inicial fue la de evocar el primitivo arroyo que dio el aspecto sinuoso a la calle Granada, de ahí esos adoquines con aspecto de cantos rodados.

Muchos de los 'cantos rodados' de las plazas del Siglo, el Carbón y el Cardenal Spínola están en muy mal estado.

Muchos de los 'cantos rodados' de las plazas del Siglo, el Carbón y el Cardenal Spínola están en muy mal estado. / A.V.

Con el uso turístico intensivo de estos años, el proyecto, encargado en su día a los tres brillantes arquitectos que peatonalizaron calle Larios es hoy el ‘arroyo del Cuarto’ en sus peores tiempos, cuajado de adoquines destrozados y hundidos, amén de parches poco dignos. ¿Para cuándo una infografía sobre el pavimento renovado de estas tres castigadas plazas? Ánimo.

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