Entrevista | Antonio Alcazar Portavoz del grupo municipal Vox en Málaga
Antonio Alcázar (Vox): «Me ilusiona que el PP pueda necesitarnos, demostraría que la gente quiere aire fresco»
El edil de Vox considera que el gobierno municipal de Francisco de la Torre tiene "luces y sombras" y reclama un nuevo modelo de ciudad

Antonio Alcazar, portavoz de Vox y concejal en Málaga / Álex Zea

Antonio Alcázar es, junto a Yolanda Gómez, portavoz del grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Málaga desde 2023, cuando el partido logró sus dos primeros concejales en la capital. Economista de formación y procedente del sector privado, lleva viviendo en Málaga desde 1990. A menos de un año de las elecciones municipales del 23M de 2027, repasa con este periódico el balance de la legislatura de Francisco de la Torre, la crisis de la vivienda, la moratoria a los pisos turísticos y los retos de su partido de cara a los próximos comicios, además de explicar en qué consiste el concepto de "prioridad nacional" que tanto ha dado de que hablar en relación con su formación.
Llevan ya casi tres años en la oposición municipal. ¿Qué balance haría de estos años de gobierno de Paco de la Torre?
Yo creo que tiene luces y sombras. Ha hecho cosas en estos tres años en las que podemos estar más de acuerdo, pero es evidente que la ciudad sigue teniendo graves deficiencias en aspectos elementales. Málaga necesita un cambio, un nuevo modelo de ciudad. La vivienda es, seguramente, lo más preocupante, y esa situación no aparece de la noche a la mañana: obedece a una falta de planificación, tanto del Gobierno central, que tiene competencias y también su culpa, como del Ayuntamiento.
Nosotros fuimos, tengo que decirlo, visionarios: ya en septiembre de 2023, a los pocos meses de empezar la legislatura, presentamos una moción pidiendo un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, porque es lo que marca el modelo de ciudad y lo que incide en el mercado de la vivienda. Hemos sacado más de 40 iniciativas relativas a la vivienda: poner suelo en el mercado, rebajar la burocracia y los tiempos de los expedientes en la Gerencia Municipal de Urbanismo, que llegan a tardar hasta 7 o 10 años, y bajar impuestos. Yo tengo tres hijos en la treintena, con buenos sueldos, y ninguno tiene acceso a la vivienda; los tres viven todavía con nosotros. Mi generación, cuando daba ese paso de formar una familia, podía comprarse una casa. Hoy es imposible.
¿Cuáles cree que son los principales problemas que sufre hoy un vecino de Málaga capital?
Además de la vivienda, la movilidad. Venimos reclamando desde el inicio de la legislatura una línea de metro que conecte el parque tecnológico con Rincón de la Victoria. Hemos sido muy críticos con la zona de bajas emisiones, porque entendemos que no tiene fundamento medioambiental y afecta a las clases más humildes y al comercio; de hecho el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía la ha tumbado, como está pasando en otras capitales. También reclamamos más presencia policial: no es lógico que la Policía Local tenga una sola patrulla para tres distritos por la noche en una ciudad que ha crecido tanto.
Está también el tema presupuestario. Una ciudad con 1.250 millones de presupuesto, donde el 70% son gastos estructurales, tiene que emplear ese dinero en los barrios, la limpieza, la seguridad y las infraestructuras, y no dejarlo sin ejecutar. Los barrios, salvo el centro, siguen dejados de la mano de Dios. Y hay otro asunto que me toca especialmente, cultura y patrimonio: monumentos como la Alcazaba o el Castillo de Gibralfaro se están cayendo a trozos pese a que recaudan millones de euros al año en entradas, un dinero que no es finalista y se dispersa en otras partidas.
El fondo de todo esto es que Málaga está pasando de ser una ciudad saturada a una ciudad colapsada. Cuando se desarrolle la zona de Campanillas y el distrito Z no habrá ni metro ni cercanías que lleguen, y la carretera es la que es. Las infraestructuras tienen que crecer antes que los desarrollos urbanísticos, no al revés.
Este año el Ayuntamiento está sacando proyectos como el soterramiento de Valle-Inclán, viviendas de VPO o las bicicletas públicas. ¿Cree que responden a las elecciones del año que viene?
Absolutamente, ya lo esperábamos. Son proyectos que han estado guardados en el cajón, muchos de ellos porque los sacamos nosotros en los primeros meses de legislatura, y ahora, en el último año, salen todos a la vez: el río Guadalmedina, que para mí es la gran asignatura pendiente de la ciudad; el Estadio de la Rosaleda; más VPO, aunque son poquísimas frente a una demanda de entre 60.000 y 70.000 viviendas y una oferta de apenas 3.000 o 4.000. Todo esto obedece a que las elecciones están cerca, y en los últimos dos o tres meses veremos un "maqueo" de la ciudad, limpieza y pintura de calles como nunca. Eso también vendrá, y el Partido Popular sabe hacerlo muy bien.
Vox ha sido crítico con la turistificación pero también defiende la libertad económica y la actividad turística. ¿Cómo resuelven esa tensión? ¿Son insuficientes las medidas actuales, como la moratoria a los pisos turísticos?
Nosotros estamos a favor de que las viviendas de uso turístico estén mucho mejor reguladas, lo venimos diciendo desde el principio; esto se le ha ido de las manos al Ayuntamiento. Pero una cosa es regular y otra prohibir o intervenir el mercado. Votamos en contra de la moratoria hace dos semanas porque no soluciona nada: el problema de Málaga es que no se hacen viviendas, y eso no lo arregla ni una moratoria, ni intervenir el mercado inmobiliario, ni crear zonas tensionadas, como pide la izquierda. Se hacen viviendas poniendo suelo en el mercado, agilizando los expedientes en la Gerencia de Urbanismo e inundando Málaga de vivienda de protección oficial para los jóvenes y la gente vulnerable.
Y hay que bajar impuestos. Casi el 40% del precio de un piso son impuestos: los que gravan la compra del suelo, las licencias, el ICIO para promotores, y luego el IVA y el impuesto de transmisiones patrimoniales para quien compra, que puede suponer el 30% del coste final. Nosotros pedimos que, al menos en la primera vivienda, se rebajen sustancialmente o se eliminen esos impuestos.
Usted ha dicho que la moratoria generará inseguridad jurídica a empresarios e inversores.
Hay inseguridad jurídica, y es real, pero por otro motivo: con la ley de vivienda actual, si alquilas y te entra un inquilino vulnerable que deja de pagar, no lo puedes sacar. Eso empuja a muchos propietarios hacia el alquiler turístico, que es más seguro. Habría que derogar esa ley y hacerla más equilibrada tanto para el arrendador como para el arrendatario. Hay que regular la vivienda turística, sin duda, pero la moratoria no soluciona el problema de fondo, que es que no hay vivienda. Y la vivienda se soluciona haciendo vivienda. Punto.
¿Qué visión cree que tiene un vecino de a pie de Vox?
Nos hemos llevado muchas sorpresas, la mayoría muy gratas. En la primera legislatura nos quedamos a las puertas de un tercer concejal por un puñado de votos, y sin haber hecho ninguna encuesta creo que vamos a obtener buenos resultados, incluso duplicar los actuales. Pero lo que más satisfacción me da es que la gente ve que decimos las cosas con sensatez, aunque a veces no gusten. Nos preocupamos por solucionar los problemas de la ciudad: no legislamos, hacemos ordenanzas, y de las cerca de 340 iniciativas que hemos planteado en la legislatura, más de la mitad hacen referencia a los barrios, porque las hemos sacado hablando con los vecinos.
Hay veces que decimos cosas que quizá no sabemos explicar bien, o que son muy contundentes. En mi discurso de inicio de legislatura ya dije que en ese pleno se iban a escuchar cosas que nunca se habían escuchado, porque tenemos un punto de vista diferente en muchas cuestiones, no que estemos en contra. No estamos en contra de la inmigración, queremos una inmigración controlada y regulada. Sobre la violencia de género, por supuesto que estamos en contra, la mujer tiene que estar totalmente protegida por la Administración, pero algo está fallando cuando cada vez bajamos más veces las escaleras del Ayuntamiento a guardar un minuto de silencio. Cuando decimos eso nos llaman machistas o xenófobos, pero tenemos otra forma de ver las cosas y de gestionar.
Creo, además, que en política sobran políticos de carrera. Nosotros no hemos empezado con 18 años pegando carteles para hacernos un hueco; venimos de la empresa privada. La eficacia de la Administración pública es muy mejorable: hay gobierno central, autonómico, diputación y ayuntamiento, y mucho de eso es prescindible. En los últimos siete años la deuda pública española ha subido casi un 50-60%, hasta 1,7 billones de euros; cada ciudadano debe hoy unos 40.000 euros, frente a los 15.000 o 16.000 de hace unos años, y eso responde en buena parte a haber seguido engordando la estructura pública.

Antonio Alcazar, portavoz de VOX y concejal en Málaga / Álex Zea
¿Qué es la prioridad nacional? ¿Qué quiere Vox con ese concepto?
Es un tema muy sencillo: la prioridad nacional eres tú, tus padres, tus abuelos, los que hemos levantado este país a base de trabajo, sacrificio e impuestos. No se trata de señalar ni apartar a nadie, pero los que han levantado este país tienen que tener prioridad de acceso a la vivienda y a los derechos sociales. No tengo nada en contra de que alguien que lleva aquí un año tenga acceso a una vivienda, pero no puede ser que alguien que lleva diez años en Málaga y quiere comprarse una casa se quede atrás. Los recursos son limitados, no infinitos, y hay que repartirlos primero entre quienes han levantado el país.
Tengo una hermana de 50 años a la que echaron del alquiler cuando llegó el COVID porque perdió el trabajo, y no tuvo ningún tipo de ayuda. Cuando vemos que llega gente que no sabe ni dónde está y tiene acceso a ayudas y vivienda mientras el español está a la cola, no me parece justo. Es como en mi propia casa: primero cubro las necesidades de los míos, y si me sobra, ayudo al vecino, porque todos tenemos corazón y somos humanos. Estamos a favor de una inmigración regulada y controlada porque, si no, los servicios públicos, la sanidad, la educación, se desbordan. Eso es la prioridad nacional, nada más: que los españoles y los malagueños estén los primeros en el acceso a la vivienda y a los derechos sociales, y que lo que sobre se reparta.
Si tuviera que resumir, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrenta Vox de cara a las municipales de 2027?
La vivienda va a ser el eje transversal de toda nuestra legislatura: inundar Málaga de vivienda de protección oficial, sin renunciar tampoco a la vivienda de renta libre. Creo que somos el grupo que más mociones ha presentado relacionadas con el acceso a la vivienda. La movilidad será otro eje importante: mejorar las rondas de circunvalación, las carreteras de acceso, el metro y cercanías, y sacar la estación de autobuses de María Zambrano del centro, porque no puede soportar tanto tráfico pesado; incluso valoraríamos hacer dos estaciones en puntos distintos de la ciudad.
La seguridad también va a ser central, igual que los barrios, que están dejados de la mano de Dios: todavía hay centenares de personas diseminadas en los montes de Málaga sin saneamiento ni luz. Y por supuesto la gestión presupuestaria, ser más eficaces y eficientes con el gasto, para que el Ayuntamiento deje de ser lo que ha sido durante 25 años de Partido Popular: una agencia de colocación con una red clientelar brutal.
¿Será usted el candidato a la alcaldía o todavía está por decidir?
No puedo decirlo aún. El partido tiene la costumbre, buena o mala, de comunicar los candidatos muy al final. En esta legislatura, siendo yo coordinador de Málaga, me lo dijeron en enero, cuando las elecciones eran en mayo. Tanto Yolanda como yo estamos a las órdenes del partido; aquí lo personal no pesa. Creo que se decidirá a finales de este año o principios del que viene, igual que el PSOE definirá sus candidaturas en septiembre.
En las últimas elecciones autonómicas, el PP no logró mayoría absoluta y tuvo que pactar con Vox en la Junta. ¿Ve un escenario similar en Málaga capital tras las municipales?
Creo que es un escenario parecido. La figura de Juanma Moreno y la del alcalde son similares: personas muy conciliadoras, que disparan tanto hacia la izquierda como hacia la derecha. Juanma Moreno no ha podido sacar mayoría absoluta, y los escenarios políticos están cambiando en todos lados, en Castilla y León, Extremadura, Aragón, la Junta de Andalucía. Difícilmente los grandes partidos van a volver a sacar mayorías absolutas. Si en Málaga el PP no lograra esa mayoría, entiendo que debería mirar hacia nosotros, aunque el alcalde ha dicho en alguna ocasión que lo lógico sería pactar con el segundo partido más votado, que no sé si seguirá siendo el PSOE dada la caída que están teniendo en todos los escenarios. Nosotros no vamos a vender la piel del oso antes de cazarlo, pero llegado ese punto estaríamos de acuerdo en buscar algún entendimiento.
Me ilusiona esa posibilidad porque demostraría que las cosas están cambiando y que la gente quiere un poco de aire fresco, aunque creo que el año que viene el PP seguirá ganando las elecciones porque todavía tiene mucho tirón. Aquí hay un rodillo tremendo: planteamos mociones que se tumban y meses después las sacan igualmente. O el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, que cuando lo planteamos nos dijeron que era una barbaridad y ahora reconocen que es necesario.
¿Cuál es el objetivo realista de Vox en votos y concejales para 2027? ¿Aspiran a superar los resultados de la última cita electoral?
Ahí es donde tenemos que fijar nuestro objetivo. En las últimas elecciones nacionales nos votaron casi 60.000 personas en Málaga, pero en clave municipal solo 20.000: no nos conocían, no sabían quiénes éramos. Conozco a muchísima gente que en clave nacional vota a Vox y en clave municipal vota a Paco de la Torre, porque tiene más tirón y lleva más tiempo. Si lográramos extrapolar ese voto nacional a lo municipal, estaríamos hablando de cinco o seis concejales, pero lo veo difícil todavía: llevamos solo tres años en el Ayuntamiento.
¿Qué diferencia a Vox del resto de la derecha en Málaga? ¿Por qué debería un votante de centro-derecha elegirles a ustedes y no al PP?
De la Torre ha logrado ser una marca blanca que no es del PP, es "Paco de la Torre", y por eso vota a de la Torre gente que en lo nacional vota al PSOE o a quien sea: ha sabido contentar a una parte y a otra siendo muy conciliador, con ideas que a veces son muy progresistas y otras que se pueden llevar a cabo. Nuestro objetivo es ir atrayendo, dentro de la dificultad, a ese electorado que ya nos vota en lo nacional, para que Málaga tenga un cambio de modelo de ciudad y de gestión.
- Unos 300 vecinos muestran su rechazo al nuevo paseo marítimo de Pedregalejo: 'Va a ser otro Muelle Uno
- Interrumpida la línea C-2 del Cercanías de Málaga tras golpear un Media Distancia una catenaria desprendida
- Málaga, en aviso naranja por calor y terral: cuándo termina la ola de calor
- Guía para ver el eclipse en Málaga el 12 de agosto: consejos para disfrutarlo de forma segura
- Los vecinos critican la falta de información sobre el parque de los Baños del Carmen: 'Nos pidieron propuestas en 2021 y no han respondido ni a una
- Hallan muerto a un joven de 22 años en una piscina de Málaga
- Málaga bate su récord de población: la provincia sigue superando los 1,8 millones y la capital los 600.000 habitantes
- Sergio Cerdán, el mejor espetero de la Costa del Sol: 'El espeto resume la esencia marinera