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Música

Delaossa convierte Starlite en un mar verde y morado

La actuación del paleño no fue solo un concierto, fue el relato de una vida contado en cuatro actos, desde el pozo más profundo hasta la luz del amanecer

Delaossa durante el concierto

Delaossa durante el concierto / Starlite

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Adrián Torres Postigo

Adrián Torres Postigo

Málaga

Daniel Martínez de la Ossa Romero, más conocido como Delaossa, volvió a cantar en la provincia que lo vió crecer. Después de llenar el Martín Carpena el 22 de febrero, el hijo pródigo de El Palo actuó este jueves en un abarrotado Starlite, teñido de verde y morado. Las 3.000 personas que llenaban el aforo del auditorio marbellí cantaron y bailaron en comunión cada uno de los temas del repertorio del rapero malagueño, una selección de canciones algo más reducida que la que ofreció en su último concierto en la capital.

Un recital dividido en cuatro actos (uno menos que el del Martín Carpena), como si de una obra de teatro se tratará, en el que Daniel y Delaossa relatan su propia vida. Una historia de superación, de la salida de un pozo que parecía no tener fondo. Las luces se apagan, se abre el telón y comienza La Madrugá.

Acto 1. Inocencia, infancia.

Con un Gran Sueño, nunca mejor dicho, interpretada por el cantante malagueño Tijeritas, arranca el relato. Un tema que funciona como metáfora del recorrido vital y emocional de Daniel, una mirada retrospectiva marcada por los orígenes, la caída, el arrepentimiento y la esperanza. Una introducción que da paso a los primeros años del rapero malagueño.

Delaossa durante el concierto

Delaossa durante el concierto / Starlite

2 The Sky, aunque esta vez desde el suelo, dio comienzo al concierto. El tema abre una de las giras más importantes y personales de Delaossa y resume buena parte de lo que Daniel ha vivido en los últimos años: el descenso a un pozo del que, durante mucho tiempo, parecía imposible salir.

Tras mirar al cielo, el rapero malagueño detuvo por un momento el espectáculo para reivindicar la identidad de El Palo, el barrio en el que creció y que, según lamentó, poco a poco la está perdiendo. A continuación, retomó el concierto con varios temas de 'La Madrugá', un recorrido por la infancia y la adolescencia de aquel pequeño «Danielillo».

Delaossa durante el concierto

Delaossa durante el concierto / Starlite

Además de las canciones de su último trabajo, Delaossa interpretó La Placita, junto a Easy-S, uno de los temas más populares de su carrera, y Rounders, una de las canciones más crudas de su etapa más puramente rapera, publicada en 2017.

Acto 2. Delirios de un adolescente

Su etapa más rapera y ostentosa, la que muchos de sus seguidores recuerdan con mayor nostalgia. Aunque fue uno de sus momentos más brillantes en lo musical, la vida personal del artista malagueño distaba mucho de atravesar su mejor época. El dinero, la fama y, como él mismo ha reconocido en numerosas entrevistas, las drogas y los after-parties interminables se convirtieron en una constante en la vida de Delaossa.

En este acto sonaron algunos de los temas más emblemáticos de aquella etapa marcada por el exceso y el derroche. El público del auditorio coreó hasta quedarse sin aliento canciones como Ojos verdes y Mal agüero, pero también hubo espacio para la emoción con Cuánto falta. Durante su interpretación, su padre, sentado entre el público, apareció por sorpresa sobre el escenario para acompañar a su hijo en uno de los pasajes más íntimos y emotivos del concierto.

Acto 3. Rehab, recaída: el camino

Durante un proceso de recuperación, las recaídas forman parte, en muchas ocasiones, del camino hacia la sanación. Delaossa también atravesó esa etapa y la resumió con una frase dirigida al público: "Las cosas no vienen rápido, hay que insistir". Un acto en el que se vio a un Daniel que, poco a poco, trataba de salir de la oscuridad en la que había quedado sumido.

Delaossa durante el concierto

Delaossa durante el concierto / Starlite

Fue también el momento de interpretar Limón y sal, uno de los temas más personales de su repertorio y, según confesó el propio rapero, el más difícil de componer. En la canción, el malagueño expresa el deseo de dejar de ser Delaossa para volver a ser, simplemente, Daniel; un desconocido alejado del peso de la fama.

Durante este bloque también sonaron dos de los temas más esperados y coreados de la noche. Primero, Veneno, una canción sobre la dependencia emocional y la dificultad de romper con una relación tóxica, incluso cuando los recuerdos, los buenos y los malos, siguen presentes. Después llegó El Patio, la colaboración junto al dúo granadino Pepe y Vizio y una de las canciones más celebradas por el público con un solo de guitarra previo espectacular interpretado por su guitarrista Juanma Montoya.

Acto 4. La Madrugá

Y entonces comenzó la Nueva Season. Un Daniel limpio desde hace más de tres años que, impulsado también por el proceso creativo de La Madrugá, logró salir de aquel pozo. Un desenlace que, en realidad, supone el comienzo de una nueva etapa para Delaossa.

Delaossa durante el concierto

Delaossa durante el concierto / Starlite

Antes de poner fin a la hora y media de concierto, el malagueño interpretó Mariposas rojas, el tema que él mismo ha definido como su favorito de su último álbum. La canción apagó las luces del escenario y dio la sensación de que el espectáculo había terminado. Sin embargo, sólo era un amago. El broche definitivo llegó con Still Luvin, su colaboración con el artista canario Quevedo.

Tras ese último tema, llegó el sol. Poco a poco, los tonos anaranjados de la madrugada fueron desvaneciéndose para dar paso a la luz del día. Los gallos comenzaron a cantar y las alarmas a sonar. El sol brilló y dio comienzo a la mañana. Se bajó el telón, se encendieron las luces y así concluyó La Madrugá.

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