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Crisis migratoria

El pulso diplomático España-Italia por la crisis de Ceuta llega al Aeropuerto de Málaga: el Gobierno ordena reforzar los controles fronterizos

Cada avión es controlado por entre dos y cuatro policías, según el tamaño del pasaje, que verifican la documentación de entre un 5% y un 10% de los viajeros

Pasajeros en el aeropuerto de Málaga. | ÁLEX ZEA

Pasajeros en el aeropuerto de Málaga. | ÁLEX ZEA / David Zorrakino - Europa Press

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Laura Rubio

Laura Rubio

Málaga

Desde este sábado, el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, junto a otros aeropuertos nacionales, reforzará los controles fronterizos sobre los pasajeros de vuelos procedentes de Italia. La medida también ha comenzado a aplicarse en los aeropuertos de Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia, después de que desde las 00.00 horas estuviera ya operativa en Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat.

Según ha informado el Ministerio del Interior, estos controles forman parte del restablecimiento temporal de las inspecciones en las conexiones aéreas y marítimas entre España e Italia, una decisión adoptada ante la evolución de la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central.

Controles a los vuelos de Italia que llegan a Málaga

En el tráfico aéreo, cada avión es atendido por entre dos y cuatro policías, que se corresponden con efectivos de la Policía Nacional destinados en los puestos fronterizos.

Los agentes comprobarán la documentación de entre el 5% y el 10% de los viajeros, lo que supone una media aproximada de 15 pasajeros en aeronaves medianas y de 25 en aviones de mayor tamaño.

Los principales aeropuertos italianos de origen cuyos vuelos están sometidos actualmente a estas comprobaciones son Fiumicino y Ciampino, en Roma; Malpensa, en Milán; Nápoles, Venecia y Florencia. Interior señala que esta relación aumentará durante los próximos días.

Así serán los controles "a puerta de avión"

Una de las particularidades del dispositivo es que las comprobaciones se realizan "a puerta de avión", justo a la salida de la pasarela de acceso a la aeronave.

De esta manera, los pasajeros no tienen que ser desviados de forma general hacia las instalaciones destinadas al control de las fronteras exteriores.

Interior precisa que las inspecciones se efectúan "en forma aleatoria, no sistemática" y se dirigen a ciudadanos nacionales de terceros países para comprobar que cumplen los requisitos establecidos en el Código de Fronteras Schengen.

Los ciudadanos de los Estados miembros quedan exentos de estas comprobaciones con el objetivo de agilizar la salida de los viajeros del avión.

Si durante una primera inspección aparecen dudas sobre el cumplimiento de los requisitos de entrada, el pasajero puede ser acompañado hasta el puesto fronterizo para realizar verificaciones adicionales. Allí se efectuarán, según Interior, las comprobaciones necesarias y, si procede, podrá tramitarse una denegación de entrada u otro procedimiento previsto por la normativa de extranjería.

Los controles estarán vigentes hasta el 7 de septiembre

El restablecimiento temporal de los controles comenzó a las 00.00 horas de este sábado 8 de agosto y está previsto que permanezca en vigor hasta las 00.00 horas del 7 de septiembre. En las próximas horas está previsto que el dispositivo se amplíe también a los aeropuertos de Baleares y Canarias.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha comunicado la decisión a distintas autoridades de la Unión Europea, entre ellas la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen; el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, y la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola.

El Gobierno fundamenta la medida en el seguimiento de la situación migratoria dentro del espacio Schengen, especialmente de la presión registrada en la ruta del Mediterráneo central que afecta a Italia y de la actividad de redes de delincuencia transfronteriza relacionadas con la inmigración irregular.

La aplicación de estos controles se ampara en los artículos correspondientes del Código de Fronteras Schengen y afecta tanto a las conexiones aéreas como marítimas entre España e Italia.

El plazo inicialmente establecido podrá modificarse en función de cómo evolucione la situación. Una vez llegue la fecha prevista de finalización, las autoridades españolas realizarán una nueva evaluación para decidir si mantienen, modifican o levantan los controles.

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