Sanidad
Consejos de un oftalmólogo de Málaga para mirar el eclipse solar sin dañar tu vista: “Podemos estar recibiendo radiación ultravioleta sin ser conscientes”
El especialista de HM Hospitales, José Antonio Pérez, alerta de que la radiación ultravioleta puede provocar lesiones irreversibles en la retina sin causar dolor

José Antonio Pérez Paniego, oftalmólogo de HM Hospitales en Málaga. / L.O.

Málaga, al igual que toda España, se prepara para vivir este miércoles 12 de agosto uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de las últimas décadas. Millones de personas dirigirán su mirada al cielo para contemplar el eclipse solar. Pero observar el Sol directamente sin la protección adecuada, advierten los especialistas, puede provocar lesiones graves e irreversibles en la vista.
“Es un fenómeno astronómico muy interesante y muy fascinante, pero también puede ser un evento desafortunado, o que tenga secuelas para nosotros, si no tenemos en cuenta una serie de cosas bastante básicas”, alerta José Antonio Pérez Paniego, oftalmólogo de HM Hospitales en Málaga.
Por qué mirar directamente al Sol durante el eclipse puede dañar la retina
El especialista lanza una advertencia clara ante la llegada del eclipse: que el Sol esté parcialmente oculto no significa que deje de ser peligroso para los ojos. “La radiación ultravioleta que llega sigue siendo más que suficiente para producir un daño permanente en la estructura del ojo, sobre todo de la retina, donde puede provocar lesiones que sean irreversibles”, explica.
La lesión más habitual es la denominada retinopatía solar. “Es una afectación de los fotorreceptores, las células que se encargan, sobre todo a nivel de la mácula, de captar la visión precisa, es decir, la que utilizamos para leer, conducir, etc.”, detalla el oftalmólogo de HM Hospitales.
El daño en la retina puede producirse sin provocar dolor
Los especialistas recuerdan además que este daño no produce sensación de dolor, por lo que resulta aún más peligroso, ya que puede pasar desapercibido. “El problema es que la retina no tiene unos receptores para el dolor”, subraya el doctor Pérez. “Entonces podemos estar recibiendo radiación ultravioleta sin ser conscientes”, añade.

José Antonio Pérez Paniego, oftalmólogo de HM Hospitales en Málaga. / L.O.
Ante la pregunta de cómo contemplar el eclipse sin poner en riesgo la vista, el especialista es tajante: utilizando gafas específicamente diseñadas y homologadas para la observación solar. “La única forma segura que tenemos de observar este eclipse es utilizando unas gafas que estén homologadas y plenamente habilitadas para ello”, remarca.
Qué gafas son seguras para observar el eclipse
El doctor Pérez recomienda comprobar que las gafas cuentan con el certificado europeo, el marcado CE, y cumplen la norma ISO 12312-2, además de adquirirlas a través de proveedores de confianza. No basta, por tanto, con que el producto incluya una etiqueta o una referencia aparentemente oficial.
El especialista insiste en que las gafas homologadas son la única manera de observar de manera segura el Sol, y advierte de que cualquier otro método — como las gafas de sol convencionales, las radiografías o los CD— no sirve para proteger la vista.
Cámaras, radiografías y CD: métodos que no protegen la vista
Las cámaras y telescopios tampoco son una opción para observar el eclipse. De hecho, el oftalmólogo destaca que estos “métodos caseros” pueden ser incluso aún más peligrosos y aumentar el daño sobre la retina. “Concentra un poquito más la radiación ultravioleta y potencia un poco el daño que nos puede producir en la retina”, resalta.
El daño provocado por la observación directa del Sol puede no ser evidente inmediatamente. Por ello, el oftalmólogo de HM Hospitales aconseja prestar atención a cualquier alteración visual que aparezca después del eclipse, especialmente durante las primeras 48 horas.

Un joven se coloca unas gafas para disfrutar de un eclipse de sol total. / L.O.
Los síntomas que pueden aparecer después de mirar el eclipse
Entre las señales de alerta se encuentran visión borrosa, una mancha oscura en el centro de la visión, ver las líneas torcidas o dificultad para leer o reconocer los rostros. Si aparece cualquiera de estos síntomas, recomienda acudir cuanto antes a un oftalmólogo para valorar el estado de la retina.
“Es muy importante que acudamos a un especialista para que pueda ver el fondo de ojo y realizar una serie de pruebas complementarias”, explica. Entre ellas destaca la OCT (tomografía de coherencia óptica), una prueba que permite analizar con detalle las distintas capas de la retina y comprobar si los fotorreceptores y la mácula han sufrido algún daño.
El doctor Pérez concluye que la prevención es la mejor estrategia. Observar el eclipse únicamente con gafas solares homologadas y evitar cualquier método casero puede marcar la diferencia entre disfrutar del fenómeno y sufrir una lesión ocular con consecuencias permanentes.
“La mejor estrategia siempre va a ser la prevención y utilizar, como hemos dicho, unas gafas homologadas y no intentar inventar nada nuevo que pueda tener unas secuelas permanentes para nosotros”, resume.
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