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Feria de Málaga

La Feria de Málaga también llega al Hospital Materno Infantil: así se vive en la cuarta planta de Oncología Pediátrica

Los pasillos se llenan de lunares, mantones y claveles para que los niños ingresados puedan vivir, a su manera, una de las semanas más esperadas del año

Enfermeras del Hospital Materno Infantil en la entrada de la cuarta planta de Oncohematología Pediátrica.

Enfermeras del Hospital Materno Infantil en la entrada de la cuarta planta de Oncohematología Pediátrica. / L.O.

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Arancha Tejero

Arancha Tejero

Málaga

Si los pequeños no pueden ir a la Feria de Málaga, la Feria va hasta ellos. Tacones de lunares, mantones y claveles rojos decoran estos días la cuarta planta de Oncohematología Pediátrica del Hospital Materno Infantil para que los niños hospitalizados también puedan vivir, a su manera, una de las fiestas más esperadas del año.

Los pasillos se han llenado de color, lunares y motivos feriantes gracias al trabajo de las diferentes asociaciones que colaboran con el hospital. La planta tiene incluso su propia caseta: ‘La Tirita Alegre’. Los enfermeros lucen sus coloridos mantones y, con su sonrisa habitual, hacen posible que la Feria de Málaga se cuele también en las habitaciones y rincones donde los pequeños continúan con sus tratamientos.

Una caseta de Feria dentro del Hospital Materno Infantil

“El objetivo básico es intentar hacer mucho más llevadera la estancia en el hospital para los niños”, explica Yolanda Rando Rodríguez, enfermera y jefe de bloque de Enfermería de Pediatría en funciones del hospital. En el caso de los pacientes de Oncohematología Pediátrica, los ingresos pueden prolongarse durante mucho tiempo, por lo que introducir actividades lúdicas ayuda a normalizar la estancia e intentar hacerla lo más amena posible.

Control de Enfermería de la cuarta planta de Oncohematología Pediátrica.

Control de Enfermería de la cuarta planta de Oncohematología Pediátrica. / L.O.

Pero la Feria es solo una de las muchas celebraciones que llegan a la cuarta planta. La decoración se adapta a las distintas festividades —desde Navidad, hasta Carnavales, Halloween o Semana Santa— con el fin de romper la rutina de la hospitalización.

Actividades y decoraciones temáticas durante todo el año

Además de hacer más cálidos y acogedores los espacios, el hospital organiza de forma continua actividades para entretener a los niños con representaciones teatrales, actuaciones musicales y visitas de superhéroes, payasos, magos o, incluso, de La Legión. Iniciativas con las que se busca que los menores puedan desconectar durante unas horas de la rutina hospitalaria y disfrutar de actividades propias de su edad.

Yolanda Rando en el Hospital Materno.

Yolanda Rando en el Hospital Materno. / L.O.

En el caso de la decoración, no se limita a transformar los pasillos. Muchas veces son los propios niños y sus familias quienes participan en el proceso. Colorear, recortar, pegar o preparar elementos para la planta se convierte también en una actividad para entretenerse y sentirse parte del proceso.

“Es una forma de distraerlos”, apunta Rando. El objetivo es romper la rutina y ofrecerles momentos de diversión que, según afirma, los pequeños suelen recibir con entusiasmo. “Los niños, aunque estén ingresados, siempre tienen ganas de jaleo, de jugar y de pasárselo bien”, recuerda.

Juegos y actividades para hacer más llevaderos los ingresos hospitalarios

Las familias también se implican en la decoración y en las distintas actividades. “Los padres son el espejo que refleja su hijo”, señala la profesional. Si el niño está triste, los padres también sufren; si el pequeño consigue disfrutar de un rato de juegos, música o decoración, ellos también encuentran un motivo para sonreír.

“Los niños, aunque estén ingresados, siempre tienen ganas de jaleo, de jugar y de pasárselo bien”

Yolanda Rando

No obstante, no todos los menores se encuentran igual ni necesitan lo mismo en cada momento. Por eso, las actividades se adaptan siempre a su estado. La cuarta planta, además, cuenta con habitaciones individuales, lo que permite que quienes necesitan tranquilidad puedan permanecer en ellas mientras las actividades se desarrollan en las zonas comunes, como la ludoteca situada al final de la planta. Aunque, si no es posible hacer ruido, puntualiza Rando, siempre se buscan otras alternativas.

Profesionales de la cuarta planta del Hospital Materno Infantil se visten de Feria.

Profesionales de la cuarta planta del Hospital Materno Infantil se visten de Feria. / L.O.

La humanización, "la cuarta pata" en la recuperación de los niños

La prioridad es siempre la atención sanitaria. Pero dentro de esa realidad, insiste la jefa de bloque, también hay espacio para jugar, decorar, bailar o simplemente compartir un rato diferente.

Para Rando, la diversión y la humanización es “la cuarta pata de la mesa” en la recuperación de un niño. “La diversión, el entretenimiento, el estar bien psicológicamente, es una parte fundamental”, recalca. El tratamiento, el diagnóstico y las pruebas son lo esencial, pero la profesional explica que se ha comprobado que la alimentación, el ejercicio y bienestar emocional son también pilares fundamentales en el proceso de recuperación.

Varias enfermeras del Hospital Materno Infantil en la entrada de la cuarta planta con la de decoración de Feria.

Varias enfermeras del Hospital Materno Infantil en la entrada de la cuarta planta con la de decoración de Feria. / L.O.

“Si estás contento, estás animado, tienes ilusión de recortar, de jugar, de bailar... eso también te influye”, afirma. Rando aclara que no se trata de convertir el hospital en una fiesta permanente, sino de encontrar pequeños momentos que permitan a los pacientes desconectar de su situación y recuperar durante un rato una parte de su vida cotidiana. Uno de esos momentos es, precisamente, la Feria de Málaga.

El papel de las asociaciones en la humanización del Materno Infantil.

Todas esta iniciativa forma parte del Plan de Humanización impulsado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS). El Hospital Regional Málaga cuenta con una comisión específica de humanización en la que están representadas las distintas áreas del centro y desde la que se encargan de organizar las distintas actividades que se desarrollan a lo largo del año.

El papel de las asociaciones y del voluntariado resulta fundamental para hacer realidad muchas de ellas. Son quienes aportan materiales, ayudan con la decoración y participan en numerosas actividades. “Tenemos un tejido asociativo muy fuerte en el hospital”, resalta Rando. “Nos ayudan en todas las ideas que tenemos”, destaca.

Una Feria diferente para los niños que no pueden ir al Real

Pero la humanización, aclara, no necesita siempre grandes despliegues. A veces está en algo mucho más sencillo: llamar al paciente por su nombre, escucharle, gastar una broma o acercarse con una sonrisa.

Todo ello también ayuda a la relación entre los profesionales y los niños. “Si te ven siempre con la bata blanca, serio y poniendo medicación, tú eres, digamos, ‘el extraño’. Pero si te acercas, te conviertes en el amigo de juego, el compañero de risas, la relación también cambia”, comparte Rando.

Por eso, para los niños que este año no podrán acercarse al Cortijo de Torres, el equipo hospitalario de la cuarta planta ya tiene claro el plan. "Nosotros montaremos la Feria aquí", asegura con una sonrisa la jefa de bloque. Será una Feria diferente, más pequeña y alejada del bullicio del Real, pero no le faltarán los lunares, los claveles, las risas ni las ganas de celebrar.

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