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Mirando atrás

Hacienda y Granja de Suárez, el paraíso perdido de Málaga

La famosa granja fue una moderna empresa avícola y ganadera, propiedad del marqués de Monte-Alto, que formaba parte de la Hacienda de Suárez, en los actuales terrenos de la barriada de Carlinda y Granja de Suárez. En la posguerra pasó a ser un orfanato de Auxilio Social

La Hacienda y Granja de Suárez en una foto de hacia 1939.

La Hacienda y Granja de Suárez en una foto de hacia 1939. / Archivo fotográfico UMA

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Alfonso Vázquez

Alfonso Vázquez

Recuerda el investigador malagueño Antonio Lara Villodres, en un artículo de 2024 para La Opinión, que el apellido flamenco Sweerts procede de una familia católica de Amberes que se asentó en Málaga a finales del XVI.

Por otra parte, el también investigador malagueño Manuel Muñoz Martín, en su obra ‘El crecimiento urbano malagueño en el siglo XIX’, nos informa de que un descendiente de esta familia, Juan Carlos Sweerts Guerrero, regidor perpetuo de Málaga desde 1696, compró la Hacienda El Tejarejo, llamada así porque en el entorno había un pequeño tejar.

Blasón de los Sweerts.

Blasón de los Sweerts. / Archivo Antonio Lara Villodres

Pero, como el apellido Sweerts era bastante exótico en Málaga, habría mutado en el habla popular a ‘Suárez’, de más fácil pronunciación. Y así, con el paso del tiempo, esta Hacienda de Sweerts se convirtió en la Hacienda de Suárez, y el mismo destino siguió el camino que llevaba desde la finca a Martiricos, que pasó a conocerse como el Camino de Suárez.

Da la casualidad además de que este Juan Carlos Sweerts, nos recuerda Antonio Lara Villodres, se casó en la iglesia de los Mártires de Málaga, en 1714, con Clara María de Ahumada y Guerrero, que era hermana del primer marqués de Monte-Alto y sobrina del primer conde de Buenavista.

El marquesado de Monte-Alto

Esta unión familiar de los Sweerts y los Ahumada en el siglo XVIII, quizás explique que, en 1931, cuando la Hacienda de Suárez parecía estar en su esplendor, fuera su propietario el V marqués de Monte-Alto, el madrileño Alfonso de Ahumada Tuero, aunque según el estudio de Manuel Muñoz, hubo largos periodos en los que la finca no perteneció a esta familia.

Alfonso Ahumada Tuero y María Josefa Heredia Gómez, marqueses de Monte-Alto.

Alfonso Ahumada Tuero y María Josefa Heredia Gómez, marqueses de Monte-Alto. / Slideshare.net

El marquesado de Monte-Alto fue concedido en 1732 por el rey Felipe V a su antepasado Urbano de Ahumada Guerrero; y, por tanto, cuñado de Juan Carlos Sweerts, el dueño de la hacienda.

Marqués, abogado, propietario de una granja y de un cine

Según un prolijo estudio genealógico de la familia Ahumada en ‘Slideshare.net’, el quinto marqués, de profesión abogado, se casó en Málaga, en 1894, con María Josefa Heredia Gómez, nieta de Martín Heredia Escolar, el propietario de la fábrica de azúcar de La Malagueta y hermano menor de Manuel Agustín Heredia.

La pareja tenía una casa en la plaza de la Merced, junto a la desaparecida iglesia de la Merced. Sin duda, Alfonso de Ahumada tuvo que ser una persona emprendedora porque en septiembre de 1932 inauguró un cine de su propiedad, el Cine Excelsior, que estaba en la calle Cristo de la Epidemia, 56. Su cierre definitivo se produciría en 1969.

El Cine moderno y el excélsior

El Cine Excelsior, en la calle Cristo de la Epidemia. / Archivo Guillermo Jiménez Smerdou

Vacas y pollos en modernas instalaciones

Pero, además de esa huella en la historia del cine en Málaga, el nombre de Alfonso de Ahumada Tuero está ligado sin duda algo que hoy da nombre a un barrio de Málaga: la Granja de Suárez.

La casa principal de la Hacienda de Suárez, en los años 60, sus últimos tiempos.

La casa principal de la Hacienda de Suárez, en 1960, en sus últimos tiempos. / Archivo Fotográfico UMA

Así, gracias a un doble reportaje gráfico del semanario malagueño Vida Gráfica, publicado el 30 de marzo de 1931, dos semanas antes de la llegada de la II República, conocemos la espléndida Hacienda de Suárez, con una casa señorial con torre, y enfrente, una capilla con campanario, «bellamente ornamentada con magníficas imágenes y relicarios, unos de hermosísima talla y otros valiosos de plata repujada del XVIII».

Reportaje doble en Vida Gráfica, en marzo de 1931, sobre la próspera Granja de Suárez.

Reportaje doble en Vida Gráfica, en marzo de 1931, sobre la próspera Granja de Suárez. / BNE

En cuanto a la famosa Granja de Suárez, el artículo destaca que el marqués llevaba «más de 20 años» seleccionando ganado vacuno importado de Holanda, lo que había hecho que la leche de la granja tuviera «crédito enorme en Málaga». Las vacas disfrutaban de terreno suficiente para pastar en la finca.

Aparte de establos, la granja tenía un molino para moler harina «de diversas semillas para los piensos» y una granja avícola, bajo la dirección técnica de Luis Balmaseda, con gallinas de las razas ‘Leghorn blanca’, ‘Castellana negra’ y ‘Rhode Island roja’, para la «cría y explotación huevera».

Publicidad de la Granja Avícola de la Hacienda de Suárez, en Vida Gráfica, 1931.

Publicidad de la Granja Avícola de la Hacienda de Suárez, en Vida Gráfica, 1931. / BNE

Por otro lado, destacaba el artículo, la granja rechazaba «todo lo antiguo en la industria» y adaptaba los «últimos sistemas» de «las grandes industrias de Estados Unidos».

Poco duró el esplendor porque, en 1934, fallecían con pocos meses de diferencia los marqueses y eran enterrados en el panteón familiar de los Ahumada en el Cementerio de San Miguel.

Detalle del reportaje de Vida Gráfica de 1931, con la granja avícola de la Hacienda de Suárez.

Detalle del reportaje de Vida Gráfica de 1931, con la granja avícola de la Hacienda de Suárez. / BNE

Los hijos del matrimonio -uno de ellos, María del Carmen Ahumada Heredia, VI marquesa de Ahumada a partir de 1965- pasaron a ser los propietarios de la Hacienda y Granja de Suárez. Tras la Guerra Civil, la cedieron para «alojo de tropas y personas necesitadas».

En la posguerra la Hacienda de Suárez pasó a ser el Hogar Rosa de Acción Social para niños huérfanos.

En la posguerra la Hacienda de Suárez pasó a ser el Hogar Rosa de Acción Social para niños huérfanos. / BNE

De hogar de Auxilio Social a dos barrios de Málaga

De hecho, la señorial casa de la Hacienda de Suárez se transformó en el Hogar Rosa de Auxilio Social, para dar cabida a unos 35 niños huérfanos de padre y madre.

Emplazamiento del Hogar Rosa, en un plano de 1965, arriba; y de los bloques del barrio de Carlinda, en 2025.

Emplazamiento del Hogar Rosa, en un plano de 1965, arriba; y de los bloques del barrio de Carlinda, en 2025. / IGN 1965-2025/ Elaboración de Anton Ozomek

Joaquín González, expresidente vecinal de Carlinda, de 87 años, cuenta que vive en el edificio ‘Hogar Rosa’, sobre los cimientos de la desaparecida hacienda, que ya era puro escombro «en 1970». Como explica, su hermano Manuel González compró «a un americano» parte de las tierras donde se levantó el bloque, y luego el resto de Carlinda.

El bloque 'Hogar Rosa' del barrio de Carlinda está construido sobre la antigua Hacienda de Suárez. En blanco, debajo, asoman los únicos restos de la hacienda: el basamento.

El bloque 'Hogar Rosa' del barrio de Carlinda está construido sobre la antigua Hacienda de Suárez. En blanco, debajo, asoman los únicos restos de la hacienda: el basamento. / A.V.

El hoy barrio vecino de la Granja de Suárez, contaban los vecinos a este periodista hace unos 20 años, fue parcelado y vendido por «el marqués de Ahumada» (sic). 

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