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Empresas

El cooperativismo 'agro' andaluz apoya a la malagueña Dcoop en la compra de Deoleo: "España puede liderar la comercialización mundial del aceite de oliva"

El director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Jaime Martínez-Conradi, afirma que España "no puede conformarse con ser líder mundial en producción", apuesta por el modelo de Dcoop y pide apoyo a las administraciones frente a las ofertas por Deoleo que llegan de Italia

Un camión de Dcoop en instalaciones de la cooperativa.

Un camión de Dcoop en instalaciones de la cooperativa. / L. O.

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José Vicente Rodríguez

José Vicente Rodríguez

La asociación de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha advertido este martes, en referencia al proceso de venta de la empresa oleícola cordobesa Deoelo (a la que optan la italiana Coricelli o el grupo malagueño Dcoop, entre otros), que España debe decidir en estos momentos, "si se conforma con ser el gran productor mundial de aceite de oliva o da el paso definitivo para liderar también su transformación, su comercialización y las marcas que llegan al consumidor". El director de director general de esta patronal de cooperativas, Jaime Martínez-Conradi, ha manifestado en un artículo de opinión remitido a los medios que, a su juicio, la compra por parte de Dcoop (que pertenece a esta asociación) sería la mejor opción para el sector 'agro' andaluz y español y ha señalado que las administraciones y el Estado "no deberían permanecer indiferentes" sino valorar "el interés nacional que supone esta operación empresarial".

Deoleo, dueña de marcas como Koipe, Carbonell y Carapelli, es propiedad de los fondos los fondos CVC y Alchemy y, según se viene comentando en el mercado, cuenta con una oferta de 500 millones de euros de la italiana Coricelli a través del 'holding' español Farmers Elite Global, superando así a las que habrían realizado la malagueña Dcoop (se habla de 470 millones) y de la también española Acesur (460 millones). Se prevé que la resolución del proceso de venta se conozca este mes de septiembre.

"La posible venta de Deoleo se ha convertido durante las últimas semanas en una de las noticias empresariales del verano. No es para menos. Estamos hablando de la compañía propietaria de Carbonell, Koipe y Hojiblanca, entre otras marcas, y de una empresa con una posición de primer orden en algunos de los principales mercados nacionales e internacionales del aceite de oliva. Y estamos hablando, además, de una puja en la que concurren, entre otros candidatos, la mayor cooperativa olivarera española y uno de los principales grupos aceiteros italianos. A fecha de hoy la operación no está cerrada. Por ello, es oportuno reflexionar sobre qué modelo resulta más interesante para el futuro del aceite de oliva español", comenta Martínez-Conradi.

El modelo de Dcoop y su confluencia con Deoleo, según las cooperativas andaluzas

El responsable de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía afirma que su organización tiene claro que "España no puede conformarse con ser líder mundial en producción" y que, por contra, "tiene que aspirar también a liderar la comercialización, las marcas y la relación con el consumidor".

El director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Jaime Martinez Conradi.

El director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Jaime Martinez Conradi. / L. O.

"Durante décadas hemos hecho un extraordinario esfuerzo para producir más y mejor. Hemos modernizado nuestras almazaras, profesionalizado nuestras cooperativas, incorporado innovación y tecnología y elevado sustancialmente la calidad de nuestros aceites. Pero producir bien ya no basta. El valor se genera también en el envasado, en la distribución, en la construcción de una marca, en conocer al consumidor y en ser capaz de llegar directamente hasta él, ha explicado.

En este punto, Martínez-Conradi señala que "no todas las estrategias empresariales ponen el mismo énfasis en la calidad, el origen y la defensa de la autenticidad del aceite de oliva" y añade que el modelo cooperativo parte precisamente de esos factores.

"Dcoop ha hecho del origen, la calidad, la trazabilidad desde el campo hasta el envasado y la lucha contra el fraude elementos expresos de su estrategia, porque proteger la autenticidad del aceite significa también proteger al agricultor que lo produce y al consumidor que lo compra", sostiene en referencia al grupo malagueño, presidido por Antonio Luque.

A su juicio, la cordobesa Deoleo "ha venido recorriendo una senda compatible con esos mismos principios, aunque su nueva hoja de ruta incorpora la transformación de la cadena de suministro y la reformulación de su estrategia de compras". "Desde la federación nos preocupa que esa nueva estrategia, vinculada a un modelo no cooperativo, pueda resultar perjudicial para los intereses de todo el sector oleícola", opina.

En su opinión, esta estrategia de calidad y transparencia sí se vería reforzada con Dcoop. "Por eso, sería muy positivo que ese patrimonio empresarial permaneciera vinculado a una compañía española y, singularmente, a un proyecto cooperativo andaluz que nace de los propios agricultores", aduce.

España e Italia, dos modelos en el ámbito del aceite de oliva

Martínez-Conradi aclara que no se trata de "establecer una competición entre el buen aceite italiano y el buen aceite español" y expone que Italia "ha sabido hacer extraordinariamente bien algo de lo que España debe aprender: poner en valor el producto, construir marcas y acercarse al consumidor". "Y esto es lo que está a nuestro alcance si esta operación se materializa en la dirección que estamos señalando", apostilla.

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía cree que España dispone de materia prima suficiente para sostener una potente industria transformadora y comercializadora. Según sus datos, España produjo alrededor de 1,3 millones de toneladas en la actual campaña y Andalucía concentra aproximadamente tres cuartas partes de la producción nacional.

"Somos, con diferencia, el gran origen del aceite de oliva mundial", asegura. Y de cada diez kilos de aceite que se producen en Andalucía, alrededor de siete se canalizan a través de una cooperativa. "Ese peso nos convierte en una pieza decisiva para acortar la cadena entre agricultor y consumidor y para conseguir que una parte creciente del valor añadido permanezca aquí", añade la organización.

El director general de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía recuerda que durante años Andalucía produjo una parte esencial de la materia prima mientras buena parte de la transformación, el envasado y las marcas se concentraban fuera, especialmente, en polos industriales de otras autonomías. "Hemos avanzado mucho para corregir esa situación y debemos seguir haciéndolo", afirma.

Mientras tanto, Italia mantiene tradicionalmente una elevada dependencia de las importaciones para abastecer su industria, en una estrategia empresarial "legítima", pero que evidencia, a su juicio, dos modelos diferentes: uno basado en aprovisionarse en distintos orígenes para comercializar posteriormente y otro que vincula producción, transformación, marca y comercialización desde el propio territorio. "Ahí radica, para nosotros, el verdadero interés de una eventual operación protagonizada por un gran grupo cooperativo", apunta.

Martínez-Conradi dice que una cooperativa no es simplemente otra forma jurídica de empresa, ya que detrás existen decenas de "miles de agricultores que han decidido concentrar su producción para competir en mejores condiciones" con un modelo que "no se deslocaliza". La tierra, los agricultores, las inversiones y buena parte del empleo permanecen así vinculados al territorio.

"Cuando una cooperativa gana dimensión, adquiere una industria, desarrolla una marca o entra directamente en un nuevo mercado, el beneficio estratégico se amplifica", señala la organización, que cita casos anteriores positivos como Agrosevilla (mediante la adquisición de Comercial Rioverde), COVAP (que integra sociedades como Lactiber León, Làctia Agroalimentària y Naturleite, proveedoras de Mercadona) o Unica group (integrando centros logísticos de Casur y Coproma).

"Ese es el modelo que desde Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía vamos a seguir defendiendo. No sólo para el aceite de oliva, sino para todos nuestros sectores. No podemos tener miles de productores vendiendo frente a un número cada vez menor de grandes compradores. Hay que concentrar oferta, integrar estructuras, invertir, internacionalizarse, crear marcas y entrar en aquellos eslabones donde se genera mayor valor", detalla.

Llamamiento a las administraciones

Por todo ello, Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía señala que apoyan "cualquier operación empresarial protagonizada por cualquier cooperativa agroalimentaria que responda a esta estrategia y permita al productor ganar peso dentro de la cadena" y añade que, en este punto, las administraciones "tampoco deberían permanecer indiferentes".

"Deoleo no es una empresa cualquiera desde la perspectiva económica española. Sus marcas, su presencia nacional e internacional y su posición en mercados tan relevantes como Estados Unidos constituyen activos estratégicos para un país que es líder mundial en aceite de oliva. El Estado debe valorar el interés nacional que supone esta operación empresarial", defiende.

En este punto, rememora que en 2024, el Gobierno denegó la autorización a la adquisición de la empresa Talgo planteada por el consorcio húngaro Ganz-MaVag, invocando la seguridad nacional y la protección de una industria española estratégica.

"Sin pretender equiparar dos sectores diferentes, el aceite de oliva merece también una reflexión de esa naturaleza. Porque apoyar procesos que permitan mantener esos activos vinculados a nuestro tejido productivo es también una forma de defender industria, agricultores, empleo y territorio", expone Martínez-Conradi.

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