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NATURALEZA

La ruta desconocida de la Axarquía malagueña con enormes cascadas, piscinas naturales y vegetación salvaje perfecta para refrescarse este verano

El recorrido, que dura unas tres horas, exige calzado con buen agarre para caminar por rocas, aguas y desniveles del terreno

Ruta acuática del río Patamalara, en Málaga

Ruta acuática del río Patamalara, en Málaga / Diputación de Málaga

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Sarai Bausán García

Sarai Bausán García

La belleza natural de la provincia de Málaga hace que se cuenten por decenas los senderos repletos de ríos, cascadas y vegetación que se pueden realizar sin salir del territorio. Es lo que ocurre con la ruta del río Patamalara, un camino de 5,5 kilómetros perfecto para realizar en verano situado en El Acebuchal, pedanía de Cómpeta.

Durante su itinerario lineal, este sendero atraviesa rocas, piscinas naturales de agua cristalina, cascadas y una abundante vegetación que hacen de este camino que se puede completar en tres horas uno de los mejores planes para la temporada estival.

Una ruta de cinco kilómetros por el cauce del río en Málaga

El recorrido comienza en el vado del tramo del río conocido como Patamalara y avanza en dirección norte. En los primeros metros, deja a la derecha el carril procedente de la aldea de El Acebuchal y alcanza poco después la antigua fábrica de luz de Cómpeta, un edificio restaurado que actualmente se encuentra en desuso.

A partir de este punto se abandona el carril que sube hacia Casa La Mina, el puerto del Collado y Cómpeta. Desde ahí, la ruta continúa directamente por el lecho del río, que pasa a convertirse en un particular sendero de agua.

Pozas, cañaverales y vegetación junto al agua en esta ruta

El cauce está cubierto en numerosos tramos por cañaverales, carrizos y zarzas que pueden obligar a agacharse o gatear para continuar. Unos inconvenientes que merecen la pena superar, ya que durante el camino se sucederán pozas rebosantes de agua y rodeadas por una vegetación formada por adelfas, higueras, sauces, acantos, brezos y helechos.

Este paisaje contrasta con los terrenos secos y rocosos que rodean el río, con formaciones como el peñón de los Hornos, situado en la margen derecha según avanza la ruta.

Cascadas y pasos entre bloques de rocas

Tras esto, el río Patamalara se adentra después en una zona encajada entre grandes bloques desprendidos en los que aparecen dos cascadas, aunque la segunda resulta casi infranqueable y obliga a buscar un pequeño sendero con pendiente para rodearla.

Este paso presenta cierta dificultad y discurre entre pinos, cornicabras y aladiernos, por lo que hay que descender con precaución para regresar nuevamente al cauce y continuar la ruta por el agua.

Del río Patamalara al Barranco Moreno en este sendero malagueño

A poca distancia, el cauce recibe el agua del arroyo de los Pradillos y pasa a denominarse Barranco Moreno. El siguiente punto del recorrido es una cascada cubierta y una poza de mayor tamaño que, tras un refrescante baño, se supera accediendo a una acequia antes de bajar de nuevo al lecho.

El camino continúa por un valle que comienza a abrirse y permite contemplar el pico Lucero, así como, en la zona más amplia de la vega, las ruinas de la venta El Mirlo, rodeadas por antiguos bancales con árboles frutales y algunos olivos.

Más adelante, el recorrido vuelve a estrecharse y conduce hacia otra zona de cascadas por la que descienden las aguas del Barranco Moreno.

Una cascada de 20 metros de caída, el final de esta ruta de Málaga

La primera cascada de este tramo puede superarse sin demasiada dificultad pero, la siguiente, es más elevada y necesita la ayuda de una cuerda fija.

Tras este paso aparece otro salto de menor tamaño y, a continuación, el principal atractivo de esta ruta: una cascada de 20 metros de caída vertical que impide continuar el paso, pero deja una de las imágenes más hermosas de la ruta al contemplar el agua descender por la abrupta pared.

Cabras monteses y aves en este sendero de Málaga

Así termina una ruta en la que, a las cascadas, piscinas naturales y corrientes de agua se une una rica fauna presente durante todo el recorrido, que hace que sea fácil encontrar en las zonas más escarpadas ejemplares de cabras montesas.

Además, también se pueden observar aves rupícolas sobrevolando el entorno, como la chova piquirroja o el águila real, que crean sus nidos en estas sierras.

Consejos para realizar esta ruta de dificultad media alta

La ruta del río Patamalara tiene una dificultad media, aunque algunos pasos presentan una mayor exigencia por las rocas, las cascadas y los desniveles del terreno.

Por este motivo, es necesario utilizar calzado con buen agarre, especialmente en los tramos en los que el camino va directamente por el agua y sobre superficies húmedas.

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