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Natalidad

El leve repunte de los nacimientos no compensa el gran aumento este año de las muertes en Málaga

La provincia registra en el primer semestre un 0,8% más de nuevos bebés, pero el número de fallecimientos superó en unos 2.000 el registro total de natalidades

Imagen de archivo de la fachada del Hospital Materno Infantil de Málaga.

Imagen de archivo de la fachada del Hospital Materno Infantil de Málaga. / Álex Zea

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Fran Extremera

Fran Extremera

La provincia de Málaga atraviesa una profunda transformación demográfica, tildada de “invierno demográfico”, y que en el primer semestre de este año refuerza la tendencia arrojada en 2025. Los datos mensuales y acumulados publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojan una creciente brecha entre la natalidad y la mortalidad. De enero a junio hubo 2.000 fallecimientos más que nacimientos y eso que los nuevos bebés aumentaron el términos relativos un 0,8% sobre los del mismo periodo del año anterior. Recordemos que esta situación también genera caídas, por ejemplo, en el número de matriculados en las aulas malagueñas.

Estos números rojos lideran la pérdida de población natural en Andalucía y plantea importantes desafíos socioeconómicos para el futuro a medio y largo plazo de la Costa del Sol. Los responsables públicos deben reparar en la necesidad de mantener la sostenibilidad de los servicios públicos, el relevo laboral o la planificación urbana que durante décadas se ha disfrutado por parte de la ciudadanía.

Desde el 3 de septiembre las aulas volverán a llenarse de alumnos en Málaga.

Las aulas malagueñas cada vez tienen un menor cupo de alumnos, en base a la reducción progresiva de las matriculaciones. / Álex Zea

Natalidad en mínimos históricos y cada vez más tardías las maternidades

Cae el dinamismo de los nacimientos de manera estructural. Según los cálculos oficiales de natalidad del INE durante el pasado mes de junio nacieron en la provincia un total de 996 bebés. Si ampliamos el foco temporal al acumulado de los seis primeros meses del año, Málaga sumó 5.704 nacimientos. La tendencia es a la baja, de forma insostenible, si se compara con lo sucedido en 2025, así como con las series históricas de las últimas décadas.

La provincia es el segundo motor de la natalidad en la comunidad autónoma, únicamente superada por Sevilla y en consonancia a anteriores recuentos, pero sus cifras absolutas son insuficientes para garantizar el reemplazo generacional. Pero además las madres tienen cada vez una mayor edad media. Las que tienen entre 30 y 39 años siguen concentrando la inmensa mayoría de los alumbramientos, consolidando el retraso crónico de la maternidad tardía por motivos laborales, habitacionales o también se ponen sobre la mesa los condicionantes económicos.

Las madres del tramo de 30 a 34 años y de 35 a 39 años lideran la estadística, mientras que los nacimientos en las franjas más jóvenes, especialmente entre los 20 y los 29 años, continúan perdiendo peso relativo. Este retraso en la edad del primer hijo reduce drásticamente las posibilidades de que las familias malagueñas tengan segundos o terceros descendientes, acortando el ciclo reproductivo de la población.

El envejecimiento de la población marca esa mortalidad al alza

En el otro lado de la balanza demográfica, los fallecimientos muestran una trayectoria opuesta y preocupante, marcada por el incremento constante de los decesos. El cruce de datos con la estimación mensual de defunciones del INE confirma que el impacto del envejecimiento de la población es ya una realidad palpable en el día a día de la provincia. Tomando como referencia un mes concreto, solo en junio de 2026, fallecieron en la provincia de Málaga 1.121 personas en su dato base.

Imagen recreada de la futura residencia de mayores de Sanitas en Málaga, que abrirá en 2027.

La población cada vez más envejecida impulsa la construcción de nuevas residencias en la provincia. / L. O.

Al analizar el periodo acumulado del primer semestre del año, la cifra de defunciones en Málaga escala de manera alarmante hasta las 7.563 muertes. Son unas 2.000 más que los nacimientos en términos absolutos. Y esos fallecidos, a su vez, corresponden a una subida del 2,51% en comparación con el mismo ciclo del año anterior. Es decir, los fallecimientos repuntan en casi un 2% sobre el aumento porcentual de los nuevos bebés. El grueso de los decesos se concentra de forma previsible en los segmentos de edad avanzada. Los mayores de 80, 85 y 90 años representan los volúmenes de mortalidad más elevados, evidenciando que la base de la pirámide poblacional malagueña está invertida.

El contrapeso de la inmigración: el censo global crece por la llegada de extranjeros

Este desplome natural coexiste con un incremento del censo global en la Costa del Sol. El sostenimiento demográfico y el crecimiento de la población malagueña ya no dependen de su capacidad de reemplazo natural o biológico, como bien es sabido en base a los datos de los últimos años. El músculo demográfico de Málaga está sostenido estrictamente por el saldo migratorio positivo: la llegada de flujos migratorios internacionales, pero asimismo de trabajadores de otras comunidades, que eligen la provincia como su lugar de residencia o de jubilación.

Para entender la magnitud de la situación de Málaga, es imprescindible analizar el contexto de su comunidad autónoma. La comunidad registró un total de 4.950 nacimientos durante el mes de junio, lo que supuso 234 alumbramientos más en comparación con el mismo periodo de 2025. En el conjunto de los primeros seis meses de 2026, la región contabilizó un total acumulado de 29.244 niños y niñas nacidos, reflejando un incremento del 0,95% respecto al primer semestre del año anterior.

Casi 40.000 fallecimientos en Andalucía durante el primer semestre

Sin embargo, al igual que ocurre en Málaga, el incremento de la natalidad andaluza fue completamente estéril ante el empuje de la mortalidad. En el primer semestre de 2026 fallecieron en Andalucía 39.316 personas, un 0,60% más que en el mismo tramo de 2025. El resultado es un crecimiento vegetativo autonómico rotundamente negativo, con un déficit de 10.072 personas en el saldo natural de la comunidad. Por provincias, Sevilla lideró la natalidad de junio con 1.133 nacimientos, pero también la mortalidad con 1.295 defunciones, replicando el patrón deficitario malagueño.

En el ámbito nacional, la situación demográfica sigue una pauta idéntica de estabilización de nacimientos, pero destrucción de saldo natural. Así, un total de 156.887 bebés nacieron en España hasta junio de 2026. Supone un aumento de 1.656 nacimientos respecto al mismo periodo de 2025, consolidando un ligero cambio de tendencia al alza por segundo año consecutivo, después de una década de caídas ininterrumpidas.

Archivo - Recien nacido. Incubadora

Los nacimientos aumentan muy ligeramente en comparación al incremento de las muertes en Málaga. / L. O.

Al igual que en los datos provinciales, las madres de entre 30 y 34 años (con 52.050 niños) y las de 35 a 39 años (con 46.560 niños) concentraron la mayoría de los partos en el país. Pese a este leve respiro en las cunas, el crecimiento vegetativo de España se mantiene en un terreno profundamente crítico. Así, las estadísticas demuestran de forma contundente que el escenario de declive natural que sufre Málaga no es un fenómeno aislado, sino el fiel reflejo de una crisis demográfica que afecta de forma generalizada a todo el territorio nacional.

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