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La Novena de la Virgen de la Victoria estrena el presbiterio recuperado de la Catedral de Málaga

El inicio de los cultos a la Patrona permitió contemplar el altar mayor tras la retirada de la tarima instalada en 2008, aunque la intervención no estará completa hasta que regrese la barandilla histórica del siglo XVIII

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Laura Rubio

Laura Rubio

Málaga

La Novena en honor a Santa María de la Victoria comenzó este domingo en una Catedral de Málaga con una imagen diferente. El inicio de los cultos a la Patrona de Málaga y su Diócesis ha coincidido con la recuperación de la configuración histórica del presbiterio y el altar mayor, después de la retirada de la tarima que durante cerca de dos décadas modificó la percepción original de este espacio.

La actuación, desarrollada desde finales de julio, ha permitido eliminar la estructura instalada en 2008 para ampliar la superficie del presbiterio y facilitar la celebración de actos religiosos, de culto y culturales. Con su desmontaje, el altar mayor ha recuperado buena parte de sus proporciones y de la lectura arquitectónica que presentaba anteriormente.

De esta forma, quienes asistieron este domingo al comienzo de la Novena de la Virgen de la Victoria pudieron contemplar uno de los principales espacios de la Catedral con una configuración mucho más próxima a su imagen histórica.

Una tarima instalada en 2008

La recuperación del presbiterio había recibido previamente el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de Málaga, que informó favorablemente del proyecto presentado por el Cabildo Catedral.

La autorización era necesaria al tratarse la Catedral de Málaga de un Bien de Interés Cultural (BIC) y encontrarse además dentro del Conjunto Histórico de la ciudad.

La intervención se ha centrado fundamentalmente en la eliminación de un elemento considerado reversible y añadido en 2008. Entonces, ante la insuficiente superficie disponible en el presbiterio, se instaló una estructura metálica tubular de acero galvanizado, elevada aproximadamente un metro y cubierta posteriormente por tableros de fibras de madera y una tarima con acabado de imitación a madera.

Con el paso del tiempo, aquella estructura había terminado alterando la percepción arquitectónica y espacial del altar mayor.

El propio proyecto justificaba su retirada con el objetivo de «recuperar la topografía original del presbiterio», restituyendo la percepción histórica del conjunto y la lectura arquitectónica y litúrgica que el añadido había modificado.

Recuperar la imagen histórica del altar mayor

Los trabajos han permitido además retirar distintos elementos incorporados al presbiterio a lo largo de los años y comprobar el estado del espacio que permanecía oculto bajo la estructura.

La actuación impulsada por el Cabildo persigue que el altar mayor vuelva a mostrar una configuración en la que no existan elementos que distorsionen la percepción del conjunto histórico.

La Comisión Provincial de Patrimonio Histórico consideró, tras estudiar la documentación técnica aportada, que la intervención no suponía alteraciones en los valores patrimoniales del inmueble.

El proyecto incluía planos del estado anterior y del resultado previsto, fotografías de las principales patologías detectadas y una comparación entre el aspecto que presentaba hasta ahora el presbiterio y diferentes imágenes históricas.

Una barandilla provisional en el presbiterio

El resultado que puede contemplarse durante la Novena de la Virgen de la Victoria, sin embargo, todavía no es completamente definitivo.

La retirada de la tarima ha dejado nuevamente visible el desnivel existente entre el altar mayor y el suelo de la nave, lo que ha obligado a instalar una barandilla provisional por motivos de seguridad.

Se trata de un elemento sencillo y funcional, sin carácter ornamental y concebido exclusivamente para permitir que el culto y el resto de actividades de la Catedral puedan desarrollarse con normalidad mientras continúa el proceso de recuperación patrimonial.

El Cabildo Catedral ha dejado claro que esta barandilla no forma parte de la solución definitiva del presbiterio y que su aspecto permitirá diferenciarla de la pieza que ocupará finalmente este lugar.

Volverá la barandilla histórica del siglo XVIII

El objetivo final pasa por recuperar la barandilla histórica del siglo XVIII que protegía originalmente esta zona del altar mayor.

Antes de regresar a su emplazamiento tendrá que someterse a un proceso de conservación y restauración, para el que el Cabildo debe tramitar además la correspondiente autorización de la Junta de Andalucía.

La elaboración del proyecto técnico, la tramitación administrativa y los propios trabajos de restauración obligan, por tanto, a mantener durante un tiempo la solución provisional instalada actualmente.

La recuperación de esta pieza histórica completará una intervención dirigida a devolver al presbiterio una imagen coherente con sus valores históricos, artísticos y litúrgicos.

Mientras llega ese momento, el comienzo de la Novena de la Virgen de la Victoria ha permitido a los malagueños contemplar por primera vez durante uno de los principales cultos del calendario religioso de la ciudad el altar mayor liberado de la estructura instalada en 2008.

La celebración dedicada a la Patrona se convierte así en el primer gran acontecimiento religioso de la Catedral después de una actuación que ha recuperado buena parte de la imagen histórica del corazón litúrgico del principal templo de Málaga.

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