16 de abril de 2012
16.04.2012
Fútbol. Opinión

El hat trick de Manu Puga

La ansiedad del Málaga en el final de la Liga, el 'juego' de las salas de prensa del fútbol español y paralelismos con la Casa Real

16.04.2012 | 07:00

La ansiedad, ese enemigo que impide hacer las cosas bien
El Málaga pecó de ansiedad en el empate de ayer (1-1) ante la Real Sociedad en La Rosaleda. Un estado que, junto a la actuación arbitral, privó al Málaga de sumar tres puntos de oro en su carrera por la Champions League.

­El Málaga CF está sufriendo en tan sólo una temporada una metamorfosis de ser un club pequeño, con aspiraciones limitadas; a un club grande, que quiere pasear palmito por los grandes escenarios del Viejo Continente el año que viene. Y está en ello, acortando plazos de manera vertiginosa para que no se le escape una oportunidad tan buena como ésta, pero no se puede aprender todo de golpe y algo que aún tiene que asimilar este equipo es a gestionar su ansiedad.

La jornada pronto se le puso a huevo al Málaga con las derrotas de Levante, Valencia y Osasuna. Aspiraba a colarse otra vez tercero y llegaba a Málaga un rival propicio para dar un puñetazo sobre la mesa. Y encima éstos se quedaron con 10 hombres cuando ya perdían 1-0. Pero todo eso que para un Madrid, Barça o Manchester United o Bayern es una bendición, al conjunto blanquiazul se le vino en su contra. El Málaga llegará a ese punto más pronto que tarde, al tiempo.

¿Se imaginan a Cousillas dando una rueda de prensa?
En el fútbol español se ha instaurado la moda mandar al segundo de abordo a dar las ruedas de prensas previas y posterior a los partidos. Sobre todo lo hacen Mourinho y Karanka, pero también Guardiola y Vilanova tuvieron su momento.

­Los clubes españoles de Primera División presumen de que nuestra Liga es la mejor del mundo, de que los equipos cada vez están más profesionalizados y un sinfín de halagos que ellos mismos se dedican entre ellos. Pero ninguno de ellos dice nada de la falta de respeto que supone para periodistas y aficionados, que la máxima autoridad deportiva del club, en este caso el entrenador, no salga a dar explicaciones ni antes ni después de los partidos. Personalmente, me merecen todo el respeto del mundo Karanka y Vilanova, pero a su vez me interesa bien poco lo que puedan decir. ¿Se imaginan ustedes a Cousillas, segundo de Pellegrini, afrontando las ruedas de prensa? Yo no lo veo ni por asomo. No dudo en la capacidad y profesionalidad del que es mano derecha del «Ingeniero», pero de ahí a tener que dar explicaciones en nombre del principal responsable hay un abismo. Hay algunos que piensan que es mejor que salgan a pegar capotazos el segundo en discordia, pero para eso yo prefiero que no salga nadie.

El paralelismo entre el Málaga y la Casa Real
La misma maldición se cierne sobre el estadio de La Rosaleda y el Palacio de la Zarzuela. Mientras que en el Málaga caen jugadores lesionados como moscas, en la Casa Real ya van dos heridos, un cese temporal del matrimonio y un caso de corrupción.

­La temporada del Málaga, que deportivamente va viento popa, mantiene un paralelismo asombroso con la trayectoria de la Casa Real española, por la maldición que se cierne sobre ambos. A Pellegrini no dejan de crecerle los enanos y la monarquía española, tres cuartos de lo mismo. El Málaga no deja de sufrir contratiempos: lesiones (Baptista, Caballero, Joaquín, Toulalan...), sanciones varias, acusaciones de impagos y demás. Por su parte, en la familia Borbón la cosa no va mucho mejor en ese sentido. Iñaki Urdangarín imputado por corrupción, Froilán se hiere en un pie con una escopeta, el Rey Juan Carlos se rompe una cadera mientras cazaba elefantes en Botswana... Pellegrini ya ha pedido audiencia real con la Reina Sofia para lamentarse juntos y buscar soluciones.

La pregunta impertinente: ¿Tendrá familia en donostia el linier que anuló el gol legal de Demichelis?

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