El triunfo del Málaga el domingo ante el Celta no sólo ha servido para que el equipo y el malaguismo se liberaran de tanta presión, si no que además supuso que rompiera de raíz una crisis en el conjunto blanquiazul acumulaba estadísticas impropias de un equipo digno de Primera División.

Así, el 2-1 ante el Celta propició que el Málaga rompiera la racha de 175 días sin ganar un partido oficial. Además lo logró en el partido 500 de La Rosaleda bajo las siglas de «Club de Fútbol» y precisamente ante su última víctima. Cerró el círculo el conjunto blanquiazul, nunca mejor dicho.

Y es que, los de Míchel. Un punto antes del partido era el estéril premio de un equipo muy necesitado antes de medirse al Celta, en un partido que tuvo tratamiento de final para el Málaga y todo su entorno.

Además, otro de los datos estadísticos que el conjunto malaguista ha conseguido romper de un plumazo es el de 168 días consecutivos sin adelantarse en el marcador. 10 partidos oficiales en los que el conjunto blanquiazul no había sido capaz de ponerse en ventaja, desde que lo hizo en Anoeta a la Real Sociedad con el 1-2 transformado por Recio. Finalmente el conjunto donostiarra acabó empatando por medio de Jon Bautista.

En otro orden de cosas, el triunfo del Celta ha supuesto que el Málaga CF abandone el farolillo rojo de la clasificación en detrimento del Celta tras ocuparlo el conjunto blanquiazul desde la jornada siete. Tres jornadas en las que los de Míchel, por clasificación, fueron el peor equipo de toda la categoría.

Optimismo moderado

En todo caso, en el seno del conjunto blanquiazul se ha instalado un optimismo moderado después de quitarse la losa de no haber ganado. La victoria ante el Celta ha supuesto una inyección de moral a los jugadores y al cuerpo técnico para afrontar lo que viene. Míchel, con el agua al cuello, superó un match ball y ahora vuelve a tener crédito, al menos hasta el partido contra el Deportivo de la Coruña tras el parón por selecciones.

Pese a la alegría y liberación que ha supuesto estrenar el casillero de victorias, en el club son conscientes de que el camino para lograr la permanencia va a ser tortuoso. Nadie en la plantilla ni en las oficinas consideran que tras ganar al Celta todo va a venir rodado. Dentro del club son conscientes de las limitaciones, de las dificultades, pero esperan que este triunfo suponga un nuevo comienzo y el Málaga termine por agarrarse a la categoría.