Otra vez el Málaga se queda con la miel en los labios. Ante el Albacete, colista de la categoría, el equipo blanquiazul trabajó, peleó y logró reponerse de sus errores, pero por hache o por be a los de Pellicer se les sigue resistiendo la victoria. El acierto en los últimos metros y alguna que otra decisión arbitral desconcertante son el lastre de conjunto de Martiricos en las últimas jornadas.

Los primeros minutos del encuentro estuvieron marcador por un ritmo muy leve, con muy poca intensidad y presión por parte de ambos conjuntos. Pese al poco fútbol mostrado, el Málaga CF parecía algo más despierto.

Los blanquiazules poco a poco se aproximaban a la portería de Tomeu Nadal, en concreto fue Caye Quintana el primero en adelantar líneas y avisar, aunque en fuera de juego. Desde los primeros minutos se vio con claridad que el delantero de Isla Cristina quería desbloquearse y aumentar el número de goles en su cuenta personal, ya que en lo que llevamos de temporada lleva tan solo uno. Minutos después, otra vez Caye intentó de cabeza batir la portería del Albacete rodeado de rivales, en esta ocasión tampoco le sonrió la fortuna y el balón se marchó por encima del larguero.

El Albacete parecía cómodo cerrando líneas mientras que los blanquiazules iban ganando metros, no obstante les costaba materializar las acciones que generaban.

El primer susto para los de Sergio Pellicer llegó poco antes de la media hora de encuentro tras un error de Lombán en campo propio. Peña se quedó con el esférico y asistió a Ortuño, que anotó en la portería de Dani Barrio en un claro fuera de juego que no subió al marcador. Un alivio para el Málaga en casa del colista.

Pero con un par de llegadas al área blanquiazul, el conjunto manchego fue de menos a más y dio un paso hacia delante en la fase ofensiva. Poco más tarde, Álvaro Peña y Arroyo lograron asociarse entre líneas para ponerse frente a Dani Barrio, pero el guardameta asturiano despejó sin problemas. Un Dani Barrio que después de muchas rotaciones para estar consolidándose como el portero titular para Pellicer.

El Málaga, por su parte, seguía sin despegar pero no dejaba de intentarlo. Siempre activo, Caye Quintana asistido por Joaquín Muñoz lanzó un disparo raso y con poca potencia que Tomeu Nadal atrapó.

En los últimos minutos, la banda derecha se convirtió en sinónimo de peligro para el Albacete, muy metido en el partido. Instantes previos al minuto 45 de juego, Carlos Isaac y Peña realizaron una peligrosa que pared, aunque Dani Barrio volvió a salir al rescate. Así, con los locales presionando y el Málaga algo más diluido que en el inicio, acabó la primera media hora de juego.

Los primeros compases de la segunda mitad fueron eléctricos. El Albacete quiso contener sus fuerzas, quedaba mucho por delante, y los blanquiazules querían recuperar sensaciones.

En el minuto 50, Jairo Samperio aprovechó un despiste manchego, corrió entre los rivales y desde la frontal del área colocó el 0-1 con un derechazo. Un gol fruto de concentración, rapidez y una necesaria chispa de picardía.

Casi sin tiempo para celebrar ponerse delante en el marcador, en la acción siguiente el colegiado González Esteban pitó un dudoso penalti a favor de los de Alejandro Menéndez. Ortuño se colocó frente a la portería malaguista y Dani Barrio rozó con los pies el balón, pero este traspasó la línea de cal para devolver las tablas al marcador.

Pese al enorme batacazo, el conjunto costasoleño no se dio por vencido. Es más, peleaba cada balón y desde campo propio conseguía plantarse en área rival. Caye Quintana se quedó solo y Gorosito despejó el balón, luego Orlando Sá lanzó un buen remate que acababa blocando Tomeu Nadal y Joaquín Muñoz también protagonizó varias acciones peligrosas, casi siempre muy rodeado de defensores del Alba.

Con el conjunto local encerrado, encontrar huecos era misión casi imposible para los de Pellicer y el desgaste físico empezaba a hacer mella. El Málaga no dejó de luchar, prueba de ello es que hasta el último aliento del encuentro tuvo opciones para llevarse los tres puntos, concretamente con un remate de cabeza de Juande, finalmente desviado y en fuera de juego.

Solo faltó puntería, alguna que otra revisión arbitral y una pizca de suerte para sumar tres puntos en Albacete. Ahora, a reponerse y preparar el doble reto de Copa del Rey y Liga ante el Oviedo.