Las lesiones en el Málaga aprietan, pero en los últimos días están dejando de ahogar a Pellicer y su cuerpo técnico. A dos días de la reanudación de la competición liguera para el conjunto blanquiazul, la enfermería sigue vaciándose a muy buen ritmo. Falta hace para un equipo limitado desde el minuto uno de la temporada.

En la sesión de ayer, segunda de la semana, ni el frío ni la lluvia en Martiricos frenó al plantel blanquiazul en la preparación del duelo del sábado ante la Ponferradina. Un encuentro ante un rival directo por la permanencia y con un rédito de tres puntos más que los de Pellicer. Frente al conjunto leonés, el Málaga se enfrentará -otra vez- al reto de mejorar los números en su feudo, donde este año tan solo ha conseguido dos victorias (ante Alcorcón y Sporting de Gijón), sin contar el resultado positivo en casa ante el Real Oviedo, esta vez en Copa del Rey.

Para revertir la situación en La Rosaleda, el míster blanquiazul y su cuerpo técnico siguen recuperando hombres para la causa. Después de Benkhemassa, ayer fue el turno de Mejías y José Joaquín Matos. En el caso del defensa venezolano, se sabía que su ausencia al trabajo grupal el martes era algo puntual y de carácter preventivo después de las molestias que acusó el domingo pasado en el partido ante el Granada CF en el torneo del k.o. Pero volver a ver a Matos entrenando junto al resto de integrantes de la plantilla es una alegría mayor. El sevillano, aquejado de una lesión en los isquiotibiales de su pierna zurda, llevaba semanas ejercitándose en el gimnasio con labores específicas para su dolencia. En la sesión de ayer alternó la actividad, primero junto a sus compañeros para la parte física y después regresó al gimnasio para proseguir con su recuperación.

Por su parte, en el gimnasio siguen los miembros de La Academia Hicham y Julio, aunque también salieron del mismo para hacer unos minutos de carrera continua. Sus respectivas recuperaciones están requiriendo de algo más de paciencia, sobre todo para el jugador marroquí que en esta temporada ya lleva cuatro parones por lesión.

Para completar el entrenamiento, y teniendo en cuenta las bajas en el Atlético Malagueño por un caso positivo de coronavirus en el cuerpo técnico, además de los canteranos habituales como Ismael Casas, Cristo, Ramón Enríquez, Quintana, Juan Cruz e Haitam, en la jornada de ayer estuvieron presentes tres integrantes del equipo juvenil malacitano: Andrés Caro, Juanlu y Miguel de la Osa, este último portero en sustitución de Gonzalo.

Asimismo, en clave de contagios, el próximo rival del Málaga CF también ha notificado en las últimas horas un caso en sus filas. En una situación similar a la del conjunto blanquiazul, en el caso de los bercianos el afectado ha sido un jugador del filial que solía entrenar y entrar en la dinámica del primer equipo. El futbolista en cuestión está en aislamiento domiciliario tras el resultado positivo de la PCR. Otro jugador del primer equipo también está confinado en su domicilio al haber estado en contacto estrecho con el positivo, pero ha dado negativo en antígenos y en la prueba PCR. No obstante, será baja porque debe permanecer aislado tal y como marcan los protocolos.

Gaspar: «No hay mano negra en el arbitraje, todo se equilibra»

Manolo Gaspar, director deportivo blanquiazul pasó por Cope Málaga para hacer balance de la primera vuelta blanquiazul, con todas sus aristas.

Una de las más polémicas está siendo el arbitraje a los de Pellicer en Liga. Ante eso, Gaspar aseguró que lo pasa mal, «soy un tío caliente y me jode que todas las grises estén contra el Málaga, pero digo una cosa, no hay mano negra. Creo que al final todo se equilibra. Nosotros seguimos hablando para que cambie la situación».

Además, se mostró contento con la primera vuelta del plantel, aunque remarcó que deben estar «alerta y mirando hacia abajo». Y en términos económicos hizo hincapié en que el club, a diferencia de lo que pasaba tiempo atrás, ahora «no va a regalar ningún jugador y si se tienen que marchar que sena potenciando económicamente al Málaga».