Tres meses sin ganar en La Rosaleda, casi dos ya sin hacerlo en el global de la competición -desde el 1 de diciembre-. Demasiado tiempo sin conocer la victoria para un equipo que quiera aspirar a algo más que la salvación. El Málaga CF sigue sin encontrarse a sí mismo, es solo una sombra del equipo aguerrido de las primeras jornadas del campeonato, y de nuevo volvió a caer en La Rosaleda, esta vez, ante la Ponferradina, que le bastó con un zapatazo de Óscar Sielva a los 17 minutos y esperar bien resguardado atrás hasta que en los minutos finales pudo sentenciar el partido.

El conjunto blanquiazul no entró al encuentro con la garra necesaria para imponer su ritmo en los primeros minutos del encuentro y lo acabó pagando con el tanto que adelantó al cuadro berciano. Tras un primer cuarto de hora de juego sin nada destacable, Óscar Sielva abría el marcador para adelantar a los de Jon Pérez Bolo a los 17 minutos de encuentro. El centrocampista catalán, con pasado en La Academia blanquiazul, enganchó una volea perfecta desde dentro del área que se coló por el palo corto de la portería de Dani Barrio. De nuevo, partido cuesta arriba en La Rosaleda.

Más allá del resultado adverso, lo más preocupante era la poca producción ofensiva que el Málaga había demostrado hasta el gol visitante. Poco a poco, obligado por el resultado, fue cogiendo el mando del partido y empezó a crear peligro sobre la meta de José Antonio Caro. Pasado el minuto 30, el equipo blanquiazul despertó y apunto estuvo de empatar el partido por medio de Yanis Rahmani. Al francoargelino se le marchó rozando el palo su definición tras una buena jugada combinativa. Cuando mejor parecían estar los de Pellicer llegó el descanso.

El técnico de Nules no quiso esperar más y recompuso en el inicio de las segunda mitad dando entrada a Caye Quintana y Cristo por Ramón y Alexander González. Avanzaban los minutos y el Málaga era incapaz de hacer ni cosquillas a la zaga rival. A la Ponferradina le bastaba con estar bien colocada y hacer un trabajo serio en defensa para frenar las tímidas intentonas de los blanquiazules. A 20 minutos del final, Pellicer dio entrada de una tacada a Jozabed y Jairo para rescatar al menos un punto en el tramo final del choque.

Cuarta derrota del Málaga en La Rosaleda, que solo ha ganado esta temporada dos de los once partidos que ha jugado como local. Álex Zea

El conjunto costasoleño seguía comandando la segunda parte, pero sin hacer sufrir a su rival. Los malagueños solo eran capaces de crear algo de peligro a base de centros laterales y así, a 10 minutos del final, Yanis Rahmani tuvo la ocasión más clara para igualar la contienda. Centro al segundo palo que Caye Quintana devuelve de cabeza al corazón del área y Caro le saca el remate a bocajarro al francoargelino. Justo después, el veterano Yuri tuvo la sentencia. Al poco de entrar al verde de La Rosaleda, el brasileño estrelló un disparo en la madera que no se coló en la portería blanquiazul por muy poco.

Con el Málaga ya a la desesperada llegó la sentencia. Gaspar Panadero soltó un zapatazo que batió por bajo a Dani Barrio y decidía el encuentro. Y por suerte Dani Barrio estuvo acertado en los minutos finales, porque si no Yuri podría haber convertido el resultado final en algo sonrojante.

El Málaga se queda con 28 puntos, en mitad de tabla y cada vez más lejos de los puestos de privilegio. De momento mantiene una ventaja holgada -8 puntos- con la zona de descenso. Pero ojo, la reaccionar debe llegar ya o de lo contrario los de Pellicer pueden empezar a meterse en una zona peligrosa. Próxima parada: Alcorcón.