LaLiga SmartBank es una categoría muy «puñetera». Empezar en la zona alta de la tabla o hundido en la clasificación no es sinónimo, ni mucho menos, de lo que puede ocurrir tras las 42 jornadas de la Fase Regular. La Segunda División es una competición muy larga, donde los equipos deben saber solventar esos tramos de dudas que pueden surgir a lo largo del curso. El Málaga se encuentra inmerso en esa fase de la temporada donde no es capaz de sacar los partidos adelante y es ahora cuando cuerpo técnico y jugadores deben dar un paso al frente para cortar esta racha negativa y no verse envueltos en complicaciones en el último tercio de la campaña, donde de verdad se jugarán las habichuelas.

Todavía es pronto para decir que han de encenderse las alarmas en Martiricos, pero la reacción tras seis jornadas consecutivas sin ganar debe llegar cuanto antes. El conjunto blanquiazul no gana un partido liguero desde el 1 de diciembre del año pasado, cuando derrotó al Fuenlabrada en el Fernando Torres por 0-2. Desde entonces, tres empates y tres derrotas han llevado a los de Sergio Pellicer a despegarse de la zona noble de la tabla y empezar a mirar con más cuidado a sus perseguidores.

El buen hacer del equipo malagueño en el primer tramo de competición le llevó a adquirir una ventaja notable sobre la zona de descenso, una distancia que todavía es holgada -8 puntos-, pero que no debe bajar mucho más de ahí para que los jugadores no empiecen a sentir una presión añadida que hasta la fecha no han notado.

La Segunda División es una categoría tremendamente igualada y competida. Tres victorias seguidas te llevan de cabeza a luchar por los puestos de privilegio, pero una racha tan negativa como la acumula el Málaga en las últimas seis jornadas te puede meter en un lío. De momento, la ventaja de 8 puntos sobre la zona de descenso -Cartagena (20º), Alcorcón (21º) y Albacete (22º) han disputado un partido menos- es un margen que todavía le debe dar tranquilidad a los de Pellicer, pero cada vez ven como hay menos conjuntos entre ellos y los cuatro últimos clasificados. El nuevo tropiezo en casa -donde no gana desde hace tres meses- ante la Ponferradina (0-2) y el resto de resultados de la jornada le han llevado hasta la 14ª posición y ahora lo más importante es volver a sumar de tres en tres más pronto que tarde para alejar fantasmas.

La situación clasificatoria del equipo blanquiazul aún no es delicada, ni mucho menos, pero lo más preocupante es la trayectoria y la imagen del equipo en las últimas jornadas de Liga. Frente a la Ponferradina se vislumbró algo que pocas veces se le ha visto al Málaga este curso, falta de garra y pelea durante los 90 minutos.

El conjunto blanquiazul había cuajado a lo largo de la temporada buenos y malos partidos, pero pocas veces se le había detectado una falta de actitud como la que se vio, sobre todo, en los primeros minutos del partido del sábado. Recuperar esa seña de identidad perdida es uno de los retos que tiene a corto plazo Sergio Pellicer, que asumió la responsabilidad en rueda de prensa tras el partido: «Se ha hecho una plantilla con mucha hambre y quiero que siga así, no la he visto en los primeros 20 minutos. Sé que el grupo quiere, el máximo responsable soy yo».

Plantilla y cuerpo técnico son conscientes de la situación y deben voltear la lo más pronto posible para evitar que el equipo llegue al tramo final de curso metido de lleno en la pelea por la salvación. Alcanzar los 50 puntos siempre fue el principal objetivo, y tras los últimos malos resultados esa cifra debe estar grabada a fuego en la mente de los blanquiazules. El sábado, en Alcorcón, primera oportunidad para enmendar la situación antes de que de verdad haya que empezar a encender las alarmas.

Casting para suplir a Luis Muñoz en el partido de Alcorcón

Luis Muñoz vio la quinta amarilla de la temporada en el encuentro frente a la Ponferradina y deberá cumplir un partido de sanción por acumulación de amonestaciones este sábado en Alcorcón. Pellicer pierde así a uno de sus fijos en el centro del campo para un choque trascendental en Santo Domingo.

El técnico blanquiazul deberá buscarle un sustituto de garantías para que acompañe a Ramón en el doble pivote. Benkhemassa, retrasar a Cristian o apostar por el canterano Quintana parecen las opciones más probables.