La lesión de gravedad de Pablo Chavarría ha llegado en un momento muy inoportuno tanto para el jugador como para el Málaga CF. El argentino estaba siendo uno de los hombres más importantes de la temporada, y ahora que se entra en el último tercio de la competición, donde el equipo blanquiazul debe asegurarse la permanencia, ya no podrá contar con su mejor atacante.

Pero es que además, días antes de este indeseable contratiempo, el club y el representante del jugador habían iniciado los contactos para abordar una posible renovación, movimiento que por ahora no se va a frenar pese a que deberá estar unos seis meses fuera de los terrenos de juego.

Chavarría llegó libre en el pasado mercado estival después de desvincularse de su anterior club, el Mallorca. El ariete sudamericano firmó por una temporada y, después del nivel ofrecido a lo largo del curso, ambas partes estaban interesadas en que siguiera vistiendo de blanquiazul el próximo curso. El argentino es el pichichi del equipo junto a Juande, con cuatro tantos, pero además de su aporte goleador en el seno de la entidad de Martiricos valoraban muy positivamente todo lo que ofrecía sobre el césped más allá de sus registros de cara a portería.

Este interés de la dirección deportiva por renovar a Chavarría, de momento, no ha cambiado un ápice a pesar de la grave lesión del jugador. El delantero se había ganado sobradamente su continuidad y en el club confían en que pueda recuperar su nivel y vuelva a ser el Chavarría que se ha visto esta campaña. Eso sí, ahora deberán seguir produciéndose las conversaciones con su representante, el francés Stéphane Canard, para ver en qué condiciones podría llegarse a un acuerdo, tanto en términos económicos como en el número de temporadas ofrecidas.

Situación económica delicada

La realidad financiera del Málaga CF obliga a no poder dar pasos en falsos y medir al extremo cualquier gasto o movimiento. La limitación económica para configurar la plantilla del próximo curso es máxima -esta semana se ha conocido que el límite salarial se ha reducido de 3,6 a 2,9 millones de euros tras el mercado invernal-, por lo que cada operación deberá realizarse con mucho miramiento tanto en el plano económico como deportivo.

Como cada verano, será primordial acertar con los movimientos de entrada y salida, sobre todo, en puestos claves. Una de esas posiciones que puede marcar el éxito o el fracaso de la temporada es precisamente la del delantero, por lo que se vuelve primordial que Manolo Gaspar y su equipo de trabajo acierten a la hora de configurar la parcela ofensiva. Además, con esta limitación de 18 fichas -aún no se conoce cuántas le concederá LaLiga para la temporada 2021/2022-, es verdaderamente importante que todas y cada una de las piezas puedan aportar al máximo durante el máximo tiempo posible.

Pablo Chavarría (33 años) será operado, según lo previsto, la próxima semana y comenzará un largo proceso de recuperación que le tendrá apartado de los terrenos de juegos unos seis meses. Esto quiere decir que no estaría disponible, como pronto, hasta el mes de septiembre, con el curso ya iniciado, siempre y cuando vaya todo por buen camino y el argentino pueda volver a calzarse las botas en los plazos estimados.

Sin duda, Manolo Gaspar y su gente tienen por delante unos meses complicados en los que deberán tomar muchas decisiones de calado, y la primera de ellas parece haber llegado antes de tiempo: seguir adelante con la renovación que Chavarría se ha ganado sobre el césped o esperar a ver cómo evoluciona de la lesión en los próximos meses. He ahí la cuestión.