Esta ha sido, por enésima vez en la presente temporada, la semana de reponerse a las adversidades y con trabajo tratar de dar la vuelta a la sensible baja de Pablo Chavarría para lo que queda de curso. Sí, es cierto que sin él el Málaga CF pierde fuelle ofensivo, pero hoy desde las 14 horas el equipo blanquiazul tendrá que demostrar que es eso, un equipo fuerte y compacto, unido en la búsqueda de una victoria que haga olvidar las últimas malas noticias y que ayude a certificar lo antes posible la permanencia en la categoría de plata.

A lo largo de estos días, al plantel malacitano le ha tocado hacer de tripas corazón. En un mes clave para lograr el objetivo deportivo marcado desde inicios de temporada, queda poco hueco para las lamentaciones. En ocasiones anteriores los hombres de Pellicer ya han demostrado su resiliencia, pero esta vez, ante el Sabadell tienen una de las pruebas más importantes de la campaña. Así lo expresó el propio míster de Nules durante la rueda de prensa ofrecida ayer. Sin Chavarría, autor de cuatro goles en LaLiga SmartBank y uno en Copa del Rey, el conjunto de Martiricos experimentará un reajuste a nivel ofensivo intentado mantener el buen juego y la concentración mostrado en los últimos encuentro, independientemente del amargo resultado del pasado lunes en Miranda de Ebro

Para ello, la única pista que dejó Pellicer en el día de ayer fue que Caye Quintana jugará de inicio, algo que se podía prever por las necesidades del equipo en esa línea de campo y porque además Orlando Sá ha tenido algún leve contratiempo físico en estos días. El jugador de Isla Cristina recupera así el rol protagonista que tuvo a principios de la campaña, antes de lesionarse. Su suerte será la suerte del Málaga CF de cara a portería rival, donde contará con la ayuda de Joaquín y Yanis Rahmani, además Luis Muñoz y su reparto de juego.

En frente habrá un peligroso Centre d’Esports Sabadell que ha logrado puntuar ante rivales de la parte alta de la clasificación y que sigue necesitando sumar para salir de los puestos de descenso que a día de hoy habitan.

Último entrenamiento

La última sesión de entrenamiento, celebrada en la mañana de ayer, estuvo marcado por el análisis de vídeos para afianzar conceptos. Después, los jugadores pasaron al césped del Anexo de Martiricos para realizar ejercicios de centros, remates a puerta, labores tácticas y jugadas estratégicas. En cuanto a los canteranos, los presentes en el entrenamiento fueron Larrubia, Loren y Andrés, mientras que Gonzalo y Quintana se quedaron con el Atlético Malagueño.

Para el encuentro de este mediodía ante el Sabadell, las únicas bajas del plantel malacitano son las de Chavarría y Calero, ambas de larga duración. Después de numerosos días con la enfermería siempre poblada, Sergio Pellicer contará con 17 fichas profesionales además de los jugadores de La Academia.

Un nuevo reencuentro

Un viejo conocido del malaguismo volverá a La Rosaleda, aunque en el banquillo rival. Antonio Hidalgo, uno de los principales ingenieros del último ascenso perpetuado por el Málaga, es el entrenador del conjunto catalán.

Tal y como destacó en la rueda de prensa previa al encuentro de hoy, Hidalgo vivirá «un día especial por volver a un lugar donde fui muy feliz y pasé tres años maravillosos». No obstante, lo que dice su corazón no quita que en cuanto el colegiado dé el pitido inicial, pondrá todo su esfuerzo y concentración en que los tres puntos en juego se los lleve el equipo arlequinado.

Buen conocedor de la afición malaguista, Antonio Hidalgo destacó que sin público en las gradas el partido estará mucho más igualado.

A punto de cumplirse un año del último partido con público en La Rosaleda, Málaga y Sabadell volverán a verse las caras en busca de una victoria balsámica.