«Cada vez que veo aparecer al médico me echo a temblar», ha remarcado en varias ocasiones, y con más ahínco durante las últimas semanas, Sergio Pellicer, durante sus ruedas de prensa. Y no es para menos porque en esta temporada, rara ha sido la semana que el míster blanquiazul haya podido contar con todos los profesionales y canteranos del plantel malaguista. Lesiones a las que además hay que sumar los contagios por coronavirus que, por fortuna y tocando madera, han sido relativamente pocos en el Málaga CF.

Esta semana de preparación del encuentro ante el Albacete (domingo, 14:00 horas) en La Rosaleda también está siendo marcada por las bajas. Ausencias sensibles en la defensa y en el centro del campo boquerón. La peor noticia desde la vuelta a los entrenamientos llegó ayer después de que las pruebas médicas realizadas a Ismael Casas confirmaran que el canterano sufre un edema óseo en su tobillo izquierdo. Según los servicios médicos del club queda pendiente de evolución para poder determinar con mayor exactitud el alcance, pero por lo pronto se queda fuera de los planes del míster de Nules para recibir al colista en la jornada venidera. La mala suerte se está cebando en este último tramo de la competición con el joven de Linares, que ya tuvo que pasar hace justo un mes un esguince de grado dos en su tobillo izquierdo. Desde aquel momento, Isma Casas no ha podido recuperar el protagonismo que se ha ganado a lo largo del presente curso.

En este caso lo único bueno es que Pellicer tiene varias opciones diferentes para suplir su ausencia en el lateral derecho. Por una parte está un autocrítico Alexander González, que ha aceptado con deportividad el «banquillazo» que tuvo en el último encuentro después de un par de malas actuaciones, u otro canterano como Ale Benítez que fue quien finalmente defendió la banda en el Anxo Carro el pasado fin de semana dejando sensaciones bastante buenas en el césped lucense.

Con las miras puestas en el partido del domingo ante un Albacete muy tocado, en último posición y con una necesidad imperiosa de puntuar en cada una de las jornadas que quedan para el fin de la fase regular de campeonato, en Martiricos preparan el encuentro valorando las pocas pero inevitables variaciones en el once por las bajas de los días anteriores.

Además de esta última recaída de Isma Casas, Pellicer tiene que lidiar con la ausencia de Luis Muñoz, uno de los capitanes del equipo y abanderado de la mejora que ha experimentado el conjunto blanquiazul en los últimos meses. Además, el canterano se ha alzado como máximo anotador del equipo. Tampoco estará disponible para el choque ante el Albacete Josua Mejías, aunque su lugar lo cubrió -y de qué manera- David Lombán en la cita en Lugo.

También siguen fuera de la dinámica del grupo el canterano Hicham que ayer se quedó en el gimnasio haciendo ejercicios preventivos y Orlando Sá. El portugués ha regresado a Málaga después de varios días de permiso y está siguiendo un plan de recuperación personalizado en el que alterna trabajo en el gimnasio con labores específicas en el césped.

Al equipo le quedan dos entrenamientos para definir la estrategia a seguir ante los manchegos. Lo que está claro es que los canteranos serán un apoyo indispensable, más aún en estos momentos en los que las lesiones afloran y las fichas siguen siendo muy reducidas. Esta semana, Pellicer cuenta con Gonzalo, Benítez, Quintana, Cristo, Mini, Ramón, Julio, Andrés, Larrubia y Loren.