De hacer las cuentas para la salvación a hacerlas mirando hacia arriba, a los puestos de play off de ascenso. Incluso cuando los resultados eran favorables, el mensaje que se ha lanzado desde el Málaga CF durante toda la temporada, ya fuese en boca de Pellicer, Manolo Gaspar, los jugadores o el mismo José María Muñoz, administrador judicial del club, ha sido de humildad y calma. Lo primero es lo primero. Con la victoria del pasado fin de semana al Albacete supuso llegar a los 48 puntos, dando un paso de gigante hacia esos 50 puntos, a priori, aseguran estar el curso que viene en Segunda División. Pero ahora, la buena racha del Málaga en particular y del resto de equipos en general hace inevitable que se mire a los puestos altos sin miedo y sin presión, pero con mucha hambre e ilusión.

Una victoria esta tarde ante la UD Las Palmas haría que el conjunto de Martiricos asegurase definitivamente el objetivo de la temporada. Así, los de Pellicer pueden tener un final de temporada tranquilo en el que luchar solo con ellos mismos, por mejorar y darle alguna alegría más a la afición que tanto están echando de menos desde que el coronavirus paralizó nuestras vidas. En caso de una hipotética salida victoriosa del césped de Las Palmas, que se convertiría en la tercera victoria consecutiva de los blanquiazules, serían 51 los puntos en la mochila malaguista. Una cifra impresionante teniendo en cuenta el sinfín de trabas que ha tenido que sortear el equipo desde la incertidumbre del verano, la reducida cantidad de fichas y de presupuesto, además de dos bajas de larga duración de dos jugadores de enorme relevancia en defensa (Calero) y en ataque (Chavarría). Una situación que no ha pasado inadvertida para el técnico «pío, pío». «Creo que es un éxito del cuerpo técnico del Málaga y de sus jugadores. Me recuerda mucho a nosotros por lo económico, por las lesiones, por la gente joven que ha sacado de abajo. Somos dos equipos muy parecidos que merecen reconocimiento en esta liga», relató ayer Pepe Mel en la rueda de prensa previa al encuentro.

Pero no será un partido nada fácil. Históricamente, ambos son clubes que aspiran a la máxima categoría pero han sufrido en gordo económica y deportivamente tras el último descenso -los dos equipos bajaron de categoría en la campaña 2017/18-. En la clasificación, los de Pellicer cuentan con una ventaja, con dos puntos más están tres puestos por delante. Así que este es otro duelo directísimo entre la certificación de la permanencia y el anhelo por soñar con la liguilla de ascenso. Con una clasificación tan apretada, en una única jornada destaca mucho el baile de posiciones.

En cuanto a lo estrictamente deportivo, Pellicer sigue sin poder contar con jugadores clave en los buenos resultados de este último tramo, como el canterano y capitán Luis Muñoz. Tampoco con Orlando Sá, Josua, Ismael Casas e Hicham. Otra ausencia destacada para el duelo ante el club insular será la de Escassi. El paleño a finales de semana ha sentido molestias importantes en su talón derecho, por lo que el pasado jueves ya se quedó trabajando en el gimnasio y recibiendo tratamiento de fisioterapia sin poder recuperarse al 100% a tiempo para formar parte de la convocatoria.