Si el proyecto de la Superliga quiere llegar para revolucionar el fútbol en favor de los clubes más poderosos a nivel internacional, el Málaga CF y otras muchas entidades históricas del fútbol español están condenadas a quedar relegada en un plano muy lejano de la elite continental. En este último periodo de la historia del club blanquiazul, el club de Martiricos ya ha tenido que hacer frentes a numerosas trabas para tener que añadir nuevas en los próximos años, justo cuando empieza a remontar levemente.

Real Madrid, FC Barcelona, Atlético de Madrid, Manchester United, Liverpool, Chelsea, Manchester City, Arsenal, Tottenham, Juventus, Inter y Milan alegan, entre otras, la necesidad de reponerse económicamente tras la pandemia, olvidando que conjuntos más modestos e igualmente trabajadores están pasando por la misma situación, pero en un contexto mucho más precario.

El Málaga, más allá de la reproducción del comunicado emitido por LaLiga y pese a ser preguntado directamente por La Opinión, ha preferido no entrar en detalles hasta la asamblea que LaLiga ha convocado para esta semana. No obstante, saben que se ahondarían las diferencias entre clubes con más y menos presupuesto.

La negativa del Málaga CF ante estos nuevos formatos ya se vio en 2019 durante la Asamblea General de la Asociación Europea de Clubes (ECA) donde ya se esbozaba la Superliga. En aquello ocasión, la entidad malacitana estaba en el sector crítico y contrario a esta competición.

Cuestión económica

Como en la gran mayoría de competiciones, los ingresos llegan a través de los derechos de retransmisión. El Málaga, pese a militar en Segunda, se ha ido manteniendo como una de las entidades que más perciben por este concepto: fue el que más cobró de la categoría de plata por televisión en la 2018/19 y el segundo en la 19/20 solo detrás del Girona.

De llegar a crearse la Superliga, los equipos modestos tendrían que competir -en clara inferioridad de condiciones- con los grandes en las televisiones. La Superliga estima un ingreso de alrededor de 4.000 millones de euros por derechos de televisión. De estos, un 20% se daría por méritos deportivos en la competición y un 15% por distribución comercial.

O sea, que los 20 clubes participantes ganarían una gran cantidad de millones de euros solo por participar, cifra que no bajaría en ningún caso de los 350. Esta cantidad en concreto supone casi el triple de lo que se adjudica a día de hoy el ganador de la Champions League. Es decir, dar más dinero para los que más tienen, que no son los que más lo necesitan.

Y como los recursos no son ilimitados y las cadenas de televisiones no son infinitas, si hay que repartirse casi el mismo pastel compitiendo con gigantes, al final cuanto más comprometida es tu situación, más complicado se puede tornar conseguir financiación a través de las retransmisiones de los partidos.

En estos momentos es complicado cuantificar exactamente el margen de pérdida para la entidad malacitana, pero los peces gordos acabarían comiéndose a los más pequeños y aquí, otra vez, el Málaga se quedaría por detrás.

Reunión inminente en LaLiga

La patronal del fútbol español, a raíz de la vorágine informativa de estas últimas horas, ha convocado a los clubes a una reunión el próximo jueves sobre el proyecto de Superliga anunciado este domingo por doce clubes europeos, entre ellos los españoles Real Madrid, Barcelona y Atlético, sobre el que la patronal de clubes española ha mostrado un enérgico rechazo.

La asamblea tendrá lugar el próximo jueves por la mañana, según comunicó la agencia EFE en la tarde de ayer.

A través del comunicado oficial, LaLiga ha calificado esta propuesta de competición como «un planteamiento egoísta, diseñado para enriquecer aún más a los más ricos» que «socavará el atractivo de todo el juego y tendrá un impacto profundamente perjudicial para el futuro inmediato de LaLiga, de los clubes que la componen y de todo el ecosistema futbolístico».

A su postura se han unido varios clubes españoles, como el Valencia, el Villarreal o el Levante.

Entre los organismos que también se han opuesto a este proyecto están la FIFA, la UEFA, la Real Federación Española de Fútbol, la FA y la Premier League inglesas, la FIGC y la Lega Serie A italiana o la Bundesliga y la Federación alemana, así como el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico, Boris Johnson.

En clave española, son muchísimos los equipos que a lo largo de la jornada de ayer se postularon también en contra de la creación de la Superliga. Son los casos, además del Málaga CF, de Sporting de Gijón, RCD Espanyol, Real Zaragoza y Almería en la categoría de plata y Valencia, Villarreal, Celta, Betis, Granada, Betis, Levante, Cádiz y Alavés en Primera División. Los próximos días y semanas se antojan bastante intensos.