Si gris estaba el sábado tarde en la capital de la Costa del Sol, todos los nubarrones se concentraron sobre la cancha de Martiricos. El Málaga quedó noqueado por el Fuenlabrada y los fantasmas que parecían desterrados desde hace varias semanas volvieron a merodear por La Rosaleda. Los blanquiazules no pudieron, de ninguna de las maneras, reponerse al gol tempranero de Nteka y, con esta derrota, se estacan en los 49 puntos, alejándose así del asalto al play off.

Pellicer buscó adecuar los jugadores que tenía disponibles y realizó un cambio de sistema, una especie de 4-4-2 con Stefan Scepovic titular por primera vez junto a Caye. Las bajas del Málaga fueron a más y el club anunció que en el último tramo de la sesión del viernes, Jozabed se fracturó el tercer metacarpiano de su mano izquierda.

Con el pitido inicial, ambos conjuntos midieron fuerzas ya que los dos están acostumbrados a llevar el protagonismo desde los primeros minutos de cada partido que disputan. Así, ni uno ni otro dejaron a sus rivales desplegar el juego habitual. Las pocas llegadas a puerta eran a balón parado. 

No dio tiempo a que el partido tomara ritmo cuando una mano de Caye Quintana y después de un rebote se convirtió en penalti favorable a los madrileños. Nteka engañó a Dani Barrio y transformó la pena máxima. Un varapalo tempranero, en el minuto 10 de partido, que obligaba a los de Pellicer a cambiar el guion predefinido. En cambio, fueron los hombres de Oltra los que continuaron marcando el compás del duelo en Martiricos. 

Un viejo conocido blanquiazul, Mula, estuvo a punto de firmar el 0-2 con un remate alto después de que Cristóbal escapase de varios miembros del plantel costasoleño. Poco después, Dani Barrio realizó una parada salvadora, otra vez al ex malaguista Mula. 

Mientras que el Fuenlabrada se mantenía cómodo en su plan, el Málaga mostraba sus costuras y la defensa se rompía con preocupante facilidad. Las opciones de los malacitanos quedaban relegadas a jugadas aisladas aprovechando los pocos despistes del rival. Así, Rahmani tuvo una rematando de cabeza, pero el francoargelino la envío demasiado alta.

Los primeros 45 minutos del Málaga dejaron mucho que desear y recordaron tiempos pasados peores en esta misma temporada jugando en casa. Los boquerones no lograron generar fútbol en el centro del campo y, antes del descanso, el míster de Nules ya preparó los cambios para el segundo acto.

Instantes antes de que comenzase la segunda parte, Jairo y el canterano Cristo ingresaron al verde de La Rosaleda en los lugares que antes ocupaban Matos en defensa y Scepovic en línea de ataque.

A priori, pasados unos minutos, las modificaciones de Pellicer no parecían dar resultado. La gran parte del tiempo, el juego se desarrollaba en campo blanquiazul y, aunque habían perdido algo de la intensidad mostrada al principio, Mula, Nteka y Cristóbal continuaban asediando el área que protegía Dani Barrio

La mejor ocasión para el Málaga no se produjo hasta el minuto 65. Caye Quintana, a raíz de un centro del canterano Cristo, buscó la portería con un remate de cabeza, pero tampoco logró colocarla entre los tres palos de Belman. 

La afición, desesperada en el sofá, seguía esperando la respuesta de sus jugadores y que volvieran aquellos que les habían hecho ilusionarse con un hipotético play off de ascenso. Pero nada. Con el reloj en contra, el margen de maniobra era cada vez más reducido. Es más, que el marcador estuviese aún 0-1 era incluso buena noticia tras las múltiples ocasiones de los madrileños.

Incluso al borde del final del encuentro, en el minuto 84, Kante perdonó el 0-2, retando a Barrio tras conseguir el balón desde un saque de banda.

Los de Pellicer buscaron un sprint final a la desesperada, pero el Fuenlabrada mantenía todas las de ganar y no les importó cometer faltas para frenar a los blanquiazules. La ultimísima jugada fue un córner que hasta Barrio subió para rematar, pero se logró el mismo éxito que a lo largo de todo el encuentro: ninguno. Poco después, llegó el pitido final.

Ahora es tiempo para reflexionar y sobre todo corregir. Espanyol y Mallorca, líder y colíder en la categoría de plata, esperan en las dos próximas jornadas y no son equipos que perdonen todo lo que perdonó este sábado el Fuenlabrada.