No, LeBron James no va a convertirse en el próximo accionista mayoritario del Málaga CF. Aunque una figura del deporte de tal envergadura siempre sería bien recibida en la capital de la Costa del Sol, de momento habrá que esperar para verle entre camperos y espetos. No obstante, sí hay novedades: un grupo de inversión norteamericano que tiene una vinculación indirecta con el astro de los Lakers ha llamado a la puerta de la entidad de Martiricos. En los últimos meses han sido varios los rumores que vinculaban al Málaga con diversas entidades estadounidenses, pero esta sí parece ir en serio y además con Antonio Banderas como mediador, según aseguró ayer Cope Málaga.

Para aclarar el tema de LeBron James y pasar a lo que realmente es relevante para el futuro del conjunto malacitano, el grupo interesado sería RedBird Capital, que a su vez firmó una colaboración con Fenway Sports Group. Es en esta última compañía donde está involucrado LeBron, y no con RedBird, que serían los interesados en entrar en la lucha por las acciones del club. Ambos grupos cuentan ya con experiencia en el mundo del fútbol, ya que Fenway cuenta con participaciones del Liverpool y RedBird Capital es propietario del Toulouse de la liga francesa.  

La estrategia de RedBird ha sido dar los primeros pasos necesarios para que cuando sea la resolución del caso entre Al-Thani y BlueBay por las acciones blanquiazules, poder tener en el horizonte participar en la posible ampliación de capital. Según la Cadena SER Málaga, el grupo americano se habría hecho con 600 acciones del Málaga CF en una notaría de la ciudad y dichas participaciones vendrían de los accionistas menores. En cambio, este periódico se puso en contacto con responsables de la APA, que niegan rotundamente la venta de parte de sus acciones: «Nadie de la APA ha vendido acciones a nadie, al contrario, hemos comprado acciones». Asimismo, se hizo hincapié en que aunque todavía esté de por medio la cuestión judicial por la cuantía de las acciones perteneciente a Al-Thani y BlueBay, esto no sería un impedimento para la compraventa de acciones, basta con hacer la operación ante notario. 

Sea como fuere, el desembarco de RedBird a la actualidad blanquiazul es solo la primera piedra de un largo e incierto camino. Lo que tiene que llegar en primer lugar es una sentencia firme en los procesos judiciales en los que está inmerso Al-Thani, sobre todo el que tiene con la cadena hotelera y que trata expresamente de las acciones. Tampoco hay que olvidar que en el proceso impulsado por la APA a raíz de la querella criminal por supuesta administración desleal del jeque y sus hijos, la última novedad que se remonta ya a enero de este año, era que la jueza ordenó la tasación de todos los bienes de la familia Al-Thani, donde se incluían las acciones en el Málaga. Se esperaba que fuese un paso más hacia el embargo de propiedades y vehículos, hacia un embargo de las participaciones en la sociedad de Martiricos. El administrador judicial ya ha comentado en varias ocasiones que hasta entonces, las acciones de los cataríes son intocables.

Una vez se dictara una sentencia firme, habría que esperar al desarrollo de una ampliación de capital. En ese escenario, si ni Al-Thani ni BlueBay tienen el poder adquisitivo suficiente, entraría en acción el grupo inversor norteamericano que, hasta la fecha, parece el más decidido a entrar en la gestión y administración del Málaga.

Cada movimiento que se tercia se convierte en un rayo de esperanza para el futuro de un club mítico como el Málaga, pero a su vez maltratado en su historia reciente por unos dirigentes que cuando vieron las vacas flacas, salieron despavoridos dejando un rastro de deudas y complicaciones en lo deportivo y en lo institucional.

Como lleva siendo habitual desde que se impuso la administración judicial, todo paso se mide con lupa y se supervisa para buscar lo mejor para el club.