Manolo Gaspar ya tiene por delante su primer quebradero de cabeza de lo que se prevé como un verano largo en las oficinas de Martiricos. Sergio Pellicer no tiene del todo claro seguir al frente del banquillo blanquiazul, de ahí que cada vez que es preguntado en sala de prensa por este tema da largas y se escuda en que la salvación del equipo todavía no está conseguida de forma matemática.

El sábado, después de empatar con el Mallorca en La Rosaleda y lograr el punto 50 del curso, algo que dejó al equipo con la salvación en el bolsillo, más si cabe, el técnico castellonense volvió a ser preguntado sobre su renovación y volvió a sembrar dudas: «No es un tema de negociación ni mucho menos. Llevo un año y medio de muchísimo desgaste y las cosas hay que pensarlas bien. Pero hay mucha complicidad, mucha transparencia con Manolo, con José María Muñoz y con toda la gente del club. Tenemos que esperar a que todo esté cerrado a nivel clasificatorio. Soy muy discreto y es un trabajo de todos, de todo el cuerpo técnico. Tenemos que ir paso a paso y cuando tengamos todo hecho, explicaré todo. No va a haber ningún problema en ese aspecto», dijo el míster.

Este argumento de esperar a la permanencia tenía cabida hasta hace unos días pero ya no se puede estirar mucho más ese chicle. El momento de tomar decisiones ha llegado ya y, de momento, Pellicer ni tiene decidido continuar, o al menos eso deja entrever.

La dirección deportiva con Manolo Gaspar a la cabeza ya envió hace casi tres semanas una primera propuesta formal para renovar por dos temporadas, oferta que todavía no tiene una respuesta concreta. Además, Gaspar y José María Muñoz, administrador judicial, se reunieron el martes pasado con los representantes del entrenador y de ese encuentro tampoco quedó nada en claro, tal y como avanzó El Desmarque Málaga. Es por eso, y por sus declaraciones en rueda de prensa, por lo que en el club blanquiazul empiezan a pensar que existe la posibilidad de que no continúe al frente del banquillo blanquiazul el próximo curso.

La renovación o no de Sergio Pellicer no será una cuestión económica, eso ya lo ha dejado más que claro el entrenador. Pellicer conoce perfectamente hasta donde puede llegar el Málaga. Pero esa sensación de no estar seguro de verse con las fuerzas necesarias para afrontar otra temporada tan dura como esta puede ser decisiva a la hora tomar una decisión definitiva.

«Llevo un año y medio de desgaste y las cosas hay que pensarlas bien». No hay que mirar mucho más allá de esta frase para saber que el entrenador castellonense tiene dudas. Lo que sí está claro es que esta «negociación» no puede convertirse en un culebrón que retrase la planificación de la próxima temporada. La opinión de Pellicer o el míster que venga en cuanto a las incorporaciones que le planteen la dirección deportiva es capital y, con tan poco margen de maniobra financiera, el club de La Rosaleda no se puede permitir dar pasos en falsos y fichar futbolistas que luego no fueran del agrado de otro técnico. Antes de cerrar el grueso de las llegadas, debe quedar definido el nombre del inquilino local de Martiricos.

La resolución definitiva a lo que empieza a ser el ‘caso Pellicer’ no apunta a dilatarse demasiado en el tiempo. Es muy probable que cuando el próximo lunes salga Pellicer a hablar ante los medios en la sala de prensa del Carlos Tartiere tras el partido frente al Oviedo el equipo blanquiazul ya esté salvado, y entonces volverá a ser preguntado. Tendremos que estar muy atentos a su respuesta.