Luis Muñoz puso la nota negativa en el entrenamiento de esta mañana en el Anexo de La Rosaleda. El canterano blanquiazul tuvo que ejercitarse en solitario en el gimnasio por una sobrecarga muscular. El centrocampista malagueño cuenta con la ventaja de que el equipo no jugará frente al Real Oviedo en el Carlos Tartiere hasta el lunes, por lo que aún tiene días de margen para que el problema desaparezca y pueda estar disponible a las órdenes de Sergio Pellicer.

Como ya ha ocurrido a lo largo de la temporada, el cuerpo técnico no arriesgará lo más mínimo con el jugador, más aún cuando el objetivo de la permanencia está prácticamente conseguido. Los que sí apuntan a estar sin problemas en el partido en tierras asturianas son Jozabed y Josua Mejías, que entrenaron al mismo ritmo que el resto de disponibles por segundo día consecutivo.

Julio, delantero de La Academia, fue una de las novedades de la sesión de este miércoles, uniéndose a Murillo, Rafa Camacho y los habituales Ismael, Benítez, Quintana, Mini, Cristo y el juvenil David Larrubia.

Por otro lado, bajo la supervisión del readaptador físico Manu Gestoso, alternaron gimnasio y labor específica en el césped al margen del plantel Calero, Benkhemassa e Hicham. Chavarría y Ramón, recientemente intervenido quirúrgicamente en el hombre, también estuvieron ausentes.