Los aficionados españoles han acogido como una buena noticia el regreso del público a los estadios de Primera y Segunda División, o al menos a algunos de ellos. La vuelta a la normalidad en los campos está un pasito más cerca, pero si el Gobierno no cambia los criterios actuales será muy complicado que los seguidores blanquiazules puedan pisar las gradas de La Rosaleda en este final de temporada.

Al Málaga le quedan dos encuentros por jugar en La Rosaleda. Para el del próximo jueves frente al Girona está totalmente descartado que pueda haber aficionados en Martiricos y ya solo quedaría la opción de que la hinchada blanquiazul, o parte de ella, disfrutase del fútbol desde sus asientos para el Málaga-Castellón del 30 de mayo, en la última jornada de LaLiga SmartBank. Pero las posibilidades de que eso ocurra son realmente bajas.

Tal y como anunció este miércoles el Gobierno, a través de José Manuel Rodríguez Uribes, ministro de Cultura y Deportes, el público volverá a los estadios este fin de semana, pero solo lo hará en las comunidades o áreas que estén en bajo riesgo de exposición al coronavirus. En estos momentos, solo han obtenido el visto bueno la Comunidad Valenciana (Valencia, Levante, Villarreal, Elche y Castellón), Baleares (Mallorca) y algunas zonas de Galicia (Celta de Vigo y Lugo).

Estas son las zonas que cuentan ahora mismo con una tasa de incidencia acumulada en los últimos 14 días inferior a 50 puntos, algo que ahora mismo está lejos de conseguirse tanto en Andalucía como en Málaga capital. En datos correspondientes a este 13 de mayo, la incidencia acumulada en la comunidad andaluza es de 171,5 y en la capital de la Costa del Sol es de 153,3, es decir, más de 100 puntos por encima de lo que habría que rondar para que el Gobierno abra la mano al Málaga CF en estas dos últimas semanas de competición.

Con estos datos, tendría que darse una mejora considerable desde hoy mismo de la situación de la pandemia en Málaga o en el conjunto de Andalucía para que hubiera posibilidades de que el 30 de mayo haya público en La Rosaleda, siempre y cuando el Gobierno no flexibilice los criterios.

En Liga no, en la Eurocopa sí

A la vez que los aficionados de los equipos andaluces conocían que seguirán sin poder ir a los estadios a ver a sus equipos, el Gobierno confirmaba que en La Cartuja (Sevilla) habrá dentro de un mes 16.000 espectadores viendo los partidos de la selección española en la Eurocopa. La UEFA tenía como una de sus máximas que en los partidos del torneo continental hubiese un porcentaje de público, y ese pudo ser uno de los mayores inconvenientes para que Bilbao fuera sede del campeonato ante las reticencias del Gobierno vasco. Parece que en Andalucía no habrá problemas para ello, aunque los aficionados de los equipos de la comunidad aún no tienen el visto bueno para acudir a los partidos de LaLiga.

Protocolo

El público vuelve este fin de semana, pero con condiciones. El número máximo de espectadores será el 30%, con un máximo de 5.000, solo habrá aficionados locales y además deberá guardarse una distancia de 1,5 metros entre personas. Habrá controles exhaustivos en las entradas y salidas para evitar aglomeraciones y será obligatorio el uso de gel hidroalcohólico y mascarilla FFP2.