La muerte de Francesc Arnau ha sorprendido y sobrecogido al mundo del fútbol y de una manera especial a Málaga, también a Barcelona y Oviedo, ciudades a las que también ha estado ligado ya sea como portero o como dirigente. La historia de Arnau, 'Arni' como le llamaban en Martiricos, con el conjunto costasoleño comenzó en la temporada 2001/2002

Formado en La Masía del FC Barcelona, Arnau fue poco a poco destacando hasta llegar al primer equipo. En la etapa culé, además, logró ser elegido MVP de un Europeo sub 21, un reconocimiento poco común para los porteros. De hecho, Arnau y el checo Petr Cech han sido los únicos cancerberos que han logrado tal galardón.

Pero pese a su buen hacer, Arnau no terminó de cuajar en el club blaugrana y así empezó su historia en Málaga. En una operación de algo más de dos millones de euros, en 2001 Francesc Arnau cambió la Ciudad Condal por la Costa del Sol. En el verano de ese año, a mediados de agosto, fue presentado como nuevo miembro del plantel malaguista, pero no debutó de manera oficial hasta el 16 de marzo de 2003 en el encuentro ante el RCD Espanyol tras la expulsión de Koke Contreras en el minuto 39 de partido.

Se puede decir que pasó en Martiricos toda su carrera profesional, ya que permaneció en Málaga hasta la campaña 2010/11 cuando se retiró. Un total de 140 partidos entre Primera, Copa del Rey y Segunda División, números que lo convirtieron en el quinto portero de la historia del club con más partidos. 

El destino quiso que su último partido antes de retirarse fuese en La Rosaleda y ante el otro equipo que le vio crecer, el FC Barcelona. Fue el 21 de mayo de 2011, no jugó de inicio pero saltó al terreno de juego para disputar los últimos cuatro minutos del partido y así ser aclamado por la afición y cerrar su etapa profesional con un broche de oro después de una década en el conjunto de Martiricos.

Arnau, con el jeque Al-Thani.

Pese a que dejase los guantes de portero, los caminos de Arnau y el Málaga CF siguieron entrelazados, esta vez con el catalán en los despachos para gestionar junto a Casanova La Academia, el trabajo de ambos fue determinante para revalorizar el gran capital futbolístico malaguista con sus jóvenes. Poco después, en plena era Al-Thani, Arnau dio el salto a la dirección deportiva general del primer equipo. Una plaza complicada, sobre todo teniendo en cuenta las exigencias del jeque catarí. La relación con Al-Thani fue de más a menos, hasta que el jeque optó por despedir a Arnau y contratar a Mario Husillos. Después de 22 meses en los despachos y los años como jugador, el catalán dejó la entidad blanquiazul en la campaña 2017/18.

No obstante, la huella de Arnau seguirá entre los muros de La Rosaleda. Por ello, en el entrenamiento de este sábado, los miembros de la plantilla y el cuerpo técnico malacitano guardaron un riguroso minuto de silencio en su memoria.