La línea de ataque es la que más ha sufrido en este último tramo de la historia del club de Martiricos. Así quedó reflejado en las estadísticas oficiales de la temporada que dio a conocer la propia Liga de Fútbol Profesional que explicaba que, pese a la mejora que el conjunto de Pellicer ha experimentado ese año, llegando a soñar con los puestos de play off de ascenso y certificando la permanencia matemática con mucho más margen que en la 19/20, el poderío ofensivo ha sido la asignatura pendiente.

Entre otras muchas conclusiones, los datos de LaLiga reflejan que los goles y asistencias de los blanquiazules son bastante pobres, con un promedio de poco más de 0,90 goles y menos de 0,60 asistencias por encuentro disputado. Una tónica que viene repitiéndose en las dos últimas campañas, coincidiendo con el periodo de grandes dificultades deportivas y extradeportivas en el club costasoleño: puesto 14º, 35 goles anotados y 33 recibidos en 2020, frente a la 12º posición, los 37 goles marcados y los 47 recibidos en 2021. Aunque este año ha logrado sacar una mejor renta a sus resultados, lo cierto es que el equipo de Pellicer ha tirado menos a portería rival, ha centrado menos al área y ha lanzado menos saques de esquina.

Todos estos detalles los tendrán muy presentes los responsables de la planificación deportiva, no es casualidad que el primer movimiento oficial de cara a la 2021/22, justo después del nombramiento de José Alberto López como entrenador, haya sido la renovación de Pablo Chavarría para las dos próximas campañas.

El resto de operaciones que a día de hoy están en el tintero también tienen que ver, en gran medida, con la parcela ofensiva: la rescisión de contrato de Jozabed con el Celta, la posible renovación de Stefan Scepovic -libre, ya que solo firmó con el equipo malacitano hasta junio de este año- o conocer qué hará el Cádiz con Caye Quintana, si lo quiere, lo cede o rescinde también su contrato. Es complicado comparar el rendimiento de estos tres jugadores, ya que cada uno ha tenido un proceso de adaptación muy distinto. La decisión está en manos de Manolo Gaspar y José Alberto, sin olvidar el todavía desconocido presupuesto con el que contarán los responsables blanquiazules para los movimientos del periodo estival.

Otros atacantes sin equipo

Además de los jugadores ya conocidos, desde que el dirigente paleño es director deportivo ha demostrado un amplísimo conocimiento del estado del mercado en clubes modestos o algunos de máxima categoría con exceso de jugadores.

La lista de Manolo Gaspar será extensa, quizá ya contempla nombres como el de Hugo Fraile o Alfredo Ortuño. Fraile acaba ahora contrato con el Alcorcón y sus números de este año son cinco goles y una asistencia en 36 partidos disputados en competición nacional, es un muy buen conocedor de la categoría de plata. Ortuño también ha crecido en Segunda División y tras el descenso del Albacete, queda libre para marcharse gratis donde quiera. Buenos fueron sus siete goles y cinco asistencias de este curso, a la postre insuficientes para salvar al conjunto manchego.

Son, sin duda, dos opciones que podrían resultar interesantes entre todos los nombres que ya tienen sobre la mesa Manolo Gaspar y a sus ayudantes en la dirección deportiva del club de Martiricos.