Hoy lunes tocó el turno de Ismael Gutiérrez. El jugador cedido por el Atlético de Madrid fue presentado en la sala de prensa de La Rosaleda en compañía de Manolo Gaspar. El centrocampista jugará a préstamo en el Málaga CF durante la próxima temporada, una campaña en la que espera “a nivel individual tener una temporada con bastantes minutos y que tenga el equipo un buen año”.

“Sabía que era una buena oportunidad venir aquí. A pesar de la edad, he tenido momentos difíciles y buenos. En el Betis fue un año bonito. Por mi parte fue bonito, debuté en Primera. En el Alavés también aprendí mucho”, comentó Ismael Gutiérrez.

El jugador sevillano ya trabaja a pleno rendimiento a disposición de José Alberto López y asegura poder jugar en cualquier posición del centro del campo. “Estoy cómodo en el centro del campo, en todas posiciones que el míster me ponga. Me considero un jugador de ida y vuelta. Físico, con técnica. Completo para ser mediocentro. El míster me pide muchas ganas, intensidad y que esté tranquilo”, aseguró.

Preguntado por su decisión de llegar cedido al Málaga, el joven futbolista dice que “era una buena oportunidad”. “Vengo a un gran club en Segunda, era una buena oportunidad para venir y demostrar. Al final vemos lo que es mejor, donde pueda crecer más. Conozco muchas cosas del club, lo he seguido siempre. En categorías inferiores he conocido jugadores”, señaló.

Ismael Gutiérrez lo tiene claro, a nivel personal su único objetivo pasa por “tener regularidad” y “estar a buen nivel”. “Físicamente me encuentro muy bien y con muchas ganas de empezar ya. Tengo ganas de jugar y mucha ilusión”, explicó

Ya ha tenido tiempo para conocer a sus nuevos compañeros, aunque a algunos de los jóvenes y canteranos ya los conocía. “El vestuario me ha sorprendido para bien. Hay buen ambiente, los veteranos te ayudan mucho. Se ve que hay muchas ganas. Conocía a los más jóvenes. Ismael, Juande, Cristo, Ramón…”, dijo Gutiérrez.

Jugador del primer equipo

Ismael Gutiérrez lucirá el dorsal 26 y tendrá ficha del filial, pero será jugador de la primera plantilla a todos los efectos. Este movimiento permite a la dirección deportiva blanquiazul tener más margen de maniobra para completar la plantilla, ya que el salario del sevillano no computará en el tope inscribible impuesto por LaLiga. Su situación será similar a la que vivieron futbolistas como Keidi Bare o los propios Ramón, Hicham e Ismael Casas la temporada pasada.