Vaya por delante que con solo 90 minutos de juego es casi imposible vislumbrar cómo será la temporada 21/22 del Málaga CF, pero en el estreno ante el Mirandés el plantel dirigido por José Alberto López dejó destellos que invitan a esperas que el equipo tiene un gran margen de mejora, aunque también errores a reconducir en las próximas semanas.

Muy pocos esperaban que en la primera jornada, con recién llegados, varios miembros de la cantera y algún que otro refuerzo por llegar, el Málaga CF plantease un juego atractivo, entretenido y sólido en todas sus líneas de campo.

Ideas claras

Las horas de pizarra y de táctica del míster asturiano empiezan a relucir. Sí, sigue siendo pronto, pero hay que hacer mucha memoria para recordar un Málaga CF tan bien organizado y con una idea de juego perfectamente trazada. Con el 4-4-2, José Alberto supo sacar el máximo rendimiento a los jugadores que tenía disponibles. Con un Javi Jiménez espectacular en defensa, sin desmerecer a Juande, y un Escassi de muro de contención, Luis Muñoz gozó de mayor libertad para ganar metros y buscar hueco en campo contrario.

Cuando el Málaga tenía el balón, el Mirandés no podía hacer mucho más que ver el partido pasar. Además, con respecto al año pasado el equipo demostró notables mejoras en las acciones a balón parado, una de las grandes asignaturas pendientes en cursos anteriores.

Revolución con Kevin

José Alberto sigue la estela de Pellicer dando minutos a los canteranos que piden paso y tanto Kevin como Roberto fueron las grandes novedades del once. Kevin revolucionó la fase ofensiva desde el primer instante. Su juventud quizá le dio ese plus de descaro y pillería tan importante en un jugador de ataque. Si bien es cierto que sus apariciones quedarán supeditadas a la llegada de un refuerzo de última hora en la defensa, el lunes nació una nueva estrella en La Rosaleda.

Centro del campo móvil

Ante el Mirandés, el Málaga logró una muy buena circulación, efectiva y sobre todo inteligente. Todos sabían quién era el compañero mejor posicionado con el que aliarse y cuando Luis Muñoz entraba en acción, era sinónimo de que el conjunto boquerón iba a crear peligro.

Paulino, que aún tiene margen de crecimiento, también culminó un buen arranque, asistiendo a sus compañeros , acertando en los pases y colocando centros. Si Javi Jiménez sigue colaborando en ataque e Isma Casas recupera su mejor versión, los jugadores de la medular tendrán más seguridad y apoyo a la hora de generar ocasiones de peligro.

Falta de pegada

16 tiros y cinco de ellos a portería no fueron suficientes para marcar un gol que subiera al marcador. En la primera parte hubo ocasión de abrir el partido, pero se fallaron todas esas ocasiones a lamentar en la segunda mitad cuando el cuadro burgalés empezó a apretar. Todavía tiene que llegar al menos un delantero más a la disciplina blanquiazul y se nota.

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El conjunto malacitano lleva varias temporadas arrastrando un bagaje defensivo bastante pobre, con muchas victorias por la mínima. Según lo visto en lunes en el verde de Martiricos, lo normal sería pensar que José Alberto López ha tenido en cuenta esta carencia para empezar a mejorarla.

La nota positiva es que el equipo sigue en construcción y con la llegada de nuevas piezas y el trabajo ya mostrado ante el Mirandés los resultados en las próximas fechas debería mejorar. Sigue siendo pronto para las cábalas, pero este Málaga promete.