El Málaga CF tiró de casta y sudor en Can Misses para empatar los dos tantos que el ariete polaco Mateusz Bogusz había transformado anteriormente para un Ibiza que debutaba ante su público como conjunto del fútbol profesional español. Este equipo blanquiazul repleto de canteranos se vuelve a reivindicar, mucho más grande de lo que dicta el DNI, a base de tesón y entrega.

Porque si bien es cierto que el cuadro blanquiazul no ofreció los destellos de su debut en casa ante el Mirandés, consiguió idéntico objetivo, las tablas, en una tarde que pintaba fea. Las altas temperaturas más que previsibles marcaron un partido en el que el Málaga CF fue de menos a más durante los 90 minutos y su rival, justo a la inversa, de más a menos, aunque tuvo la última jugada del partido para ganar.

Con un once titular repleto de canteranos, incluido el recién aterrizado Antoñito, la escuadra de José Alberto López no hizo una buena primera mitad. Aunque los baleares tampoco encontraron demasiados huecos entre las filas visitantes, sí que tuvieron más temple y además se encontraron con una diana al filo del minuto 20. Fue con un magistral remate de Bogusz en el segundo palo, sin dejar caer el esférico.

Tres minutos antes tuvo Kevin la mejor ocasión malaguista de este primer tiempo. Recogió el balón en el área, se hizo sitio y remató con Germán atento para desviar. Tras la reanudación, el duelo no se avivó hasta la jugada en banda de Bogusz, culminada con un zapatazo al segundo palo para sorpresa mayúscula de Barrio.

La casta apareció con la sesión vespertina aún más negra. Empezaba a bajar el sol con dos dianas en contra. Para arañar el empate definitivo, nada más transformar Bogusz su segundo tanto, Luis Muñoz volvió a resultar certero. Si es uno de los pilares fundamentales en la defensa de este Málaga, no lo es menos cuando se trata de buscar el arco rival.

El ariete local que ha logrado cerrar una primorosa pretemporada para el Ibiza, cedido por el Leeds, apenas pudo saborear ese doblete que le había brindado a la poblada grada de Can Misses (2.487 espectadores). Corría el minuto 61 y sólo dos minutos más tarde vería cómo Germán era batido por un Muñoz que espoleaba a los suyos, hambriento de gol (primero de esta temporada para el conjunto donde ha crecido y ahora es ídolo) y de puntos para poder soñar.

El recado del mediocentro tuvo que calar entre los más jóvenes, los mismos que desde el Atlético Malagueño ya soñaban con compartir titularidad con él. De otra forma es más complicado entender cómo, a tres minutos para el final, la dupla formada por los jóvenes Haitam y Roberto rompió la siempre férrea y certera zaga ibicenca para atar al menos uno de los puntos en liza.

Haitam culminaba una excelente jugada personal y asistía para que Roberto agradeciese, en forma de gol, la confianza que el cuadro técnico malaguista ha depositado en su figura. Además, qué mejor manera de poner fin a una semana con molestias y dificultades para incorporarse al trabajo en grupo, que con el tanto definitivo con el que evitar la primera derrota liguera. Su acción llegó en el minuto 87, no obstante, y aún pudo moverse el tanteo.

En el último suspiro pudo anotar Juande el 2-3, porque cabeceó prácticamente delante de la portería, si bien su remate se marchó muy desviado, aunque también tuvo que aparecer una mano salvadora de Dani Barrio, tras saque de esquina. Esta última era la última acción de un encuentro propio de esta segunda división del fútbol nacional, repleta de opciones para unos y otros.

FICHA

IBIZA: Germán Parreño; Grima, Rubén, Morillas, Javi Pérez, Manuel Molina, Cifuentes (Miki Villar, 74’), Bogusz (Appin, 85’), Javi Lara (Ekain, 54’) y Castel (Davo Álvarez, 85’).

MÁLAGA: Dani Barrio, Ismael Casas, Peybernes, Juande, Javi Jiménez (Cufré, 70’), Escassi, Paulino (Genaro, 64’), Kevin (Roberto, 64’), Luis Muñoz (Haitam, 81’), Antoñín (Jairo, 65’) y Brandon.

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GOLES: 1-0, 19’: Bogusz. 2-0, 61’: Bogusz. 2-1, 63’: Luis Muñoz. 2-2, 87’: Roberto.

ÁRBITRO: Oliver de la Fuente Ramos (Comité castellano-leonés). Amonestó al local Rubén y al visitante Peybernes. ESTADIO:: Municipal Can Misses. 2.487 espectadores.