Un mismo perro con distinto collar, así es -por ahora- la producción de goles del Málaga CF respecto al pasado reciente. El problema que se lleva arrastrando en estas últimas campañas sigue entre los muros de Martiricos, aunque no hay que obviar que los de José Alberto han logrado ciertas mejoras visibles en estas cuatro jornadas iniciales de la temporada.

Si hace unos años el Málaga perdía partidos por no ser capaz de llegar con peligro al área rival, ahora llega, llega muchísimo, pero le cuesta horrores materializar los disparos que realizan para que sean goles que suban al marcador.

La buena tendencia de los blanquiazules a la hora de lanzar a portería rival volvió a verse el pasado sábado en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, pero no sirvió para que se lograse arañar ni si quiera un empate.

A día de hoy, con cuatro partidos en sus piernas, los integrantes del plantel costasoleño se alzan como los que más disparos a puerta realizan por partido: 21. Una cifra que solo iguala el Eibar. Con un total de 66 disparos entre los que van a puerta y los que se marchan fuera y solo tres goles en el zurrón, las cuentas por ahora parecen poco alentadoras. El Málaga necesita tirar en demasiadas ocasiones para batir la red rival. Aunque el Eibar está aún peor y con los mismos disparos a puerta tiene un gol a favor menos que los boquerones.

Así, el conjunto de Martiricos lidera el ránking de mayores lanzadores de la categoría de plata aunque solo cuenta con 5 puntos en la clasificación. Después está el ya mencionado conjunto armero y le siguen el Almería con 19 disparos a puerta y ocho goles a favor, Girona y Mirandés con 17 o un triple empate entre Tenerife, Sporting de Gijón o Amorebieta con 16. La renta que cada uno obtiene de sus lanzamientos es difícil de comparar, ya que Eibar o Amorebieta están solo un punto por encima del descenso con su buena cantidad de disparos a portería rival.

Muchos coinciden en que ante el Almería y con superioridad numérica el Málaga CF estaba obligado a hacer algo más, pero se topó con un Fernando con guantes de Zamora despejó todas y cada una de las ocasiones generadas por los blanquiazules.

La nota positiva es que el Málaga CF tiene pegada, pero de nada servirá en las próximas semanas si no se logra un equilibrio entre disparos entre los palos y goles que suban al luminoso.

El próximo rival ante el que mostrar una mejora será correoso, el domingo llegará a La Rosaleda un Girona que no ha empezado con buen pie el año. Llega a Martiricos necesitado y no muy lejos del Málaga, en la 15º posición, después de haber ganado en la jornada inicial ante el Amorebieta, empató ante Las Palmas y perdió con Ponferradina y Sporting.

El Málaga CF acaba el fin de semana en 13º posición

La derrota del Málaga CF fue dolorosa por cómo se produjo y por haber frenado a un equipo estaba culminando un arranque de temporada muy positivo, más aún teniendo en cuenta los números de las dos temporadas anteriores.

La derrota por 2-0 ante el Almería en el Estadio de los Juegos Mediterráneos ha dejado al conjunto malagueño con cinco puntos y si la jornada pasada estaba séptimo a un único escalón de distancia de los puestos que dan acceso a la liguilla de ascenso, esta jornada cae hasta el 13º lugar a falta de que esta noche se disputo el duelo entre Huesca y Oviedo con el que cerrará la cuarta jornada en la categoría de plata.

El club almeriense frenó un poco la euforia malaguista de los primeros días, pero tal y como reveló Manolo Gaspar la semana pasada «hasta marzo» no se podrá determinar hacia dónde debe mirar el equipo y cuál será su verdadero objetivo de la temporada. El equipo juega bien, pero hay que tener paciencia para cuadrar las piezas del puzzle y que todos los mecanismos encajen y rueden con facilidad para que fluya el juego y el balón entre en la portería rival. Ya lo advirtió el míster asturiano tras el partido del pasado sábado: «Hay jugadores han llegado tarde en el mercado, han participado poco y tienen que acoplarse todavía. Todo eso influye. Necesitan controlar los tiempos de las jugadas y todo eso acabará llegando. Para todo eso se necesita trabajo y tiempo.

Con cuatro jornadas en las espaldas sigue siendo complicado vislumbrar qué será de todos y cada uno de los equipos participantes. El mercado de fichajes y por ende las plantillas, acaban de cerrarse hace escasos días y todavía tendrán que pasar varias semanas para que los equipos cojan velocidad de crucero con el ritmo de competición y los protagonistas habituales para toda la temporada.