El Málaga CF ni debe ni puede despistarse en la próxima jornada de competición. Después de la amarga derrota del pasado fin de semana en el Estadio de los Juegos Mediterráneos, los de José Alberto vuelven a casa para demostrarle a la afición que han corregido los errores que les han penalizado en estas primeras jornadas. Los blanquiazules buscarán mejorar su eficacia de cara a la portería rival, logrando una mejor rentabilidad de los disparos a puerta para sumar una nueva victoria que les haga subir en la clasificación.

Pero en frente tendrán a un Girona herido y con ganas de morder. El equipo catalán no ha arrancado la temporada con muy buen pie y cuenta con solo cuatro puntos en su casillero, un rendimiento que lo tiene relegado en la 16º posición de la tabla, justo dos por debajo del conjunto de Martiricos.

El balance de los de Míchel Sánchez es de una victoria, un empate y dos derrotas consecutivas. Comenzó el curso ganando 2-0 al recién ascendido al Amorebieta, luego empató a cero ante Las Palmas y perdió ante Ponferradina y Sporting de Gijón. La producción ofensiva de los catalanes es mucho menor que la de los malacitanos, pero la Segunda División ya ha enseñado en Martiricos que no hay lugar para la excesiva confianza, sobre todo ante un club que desde que bajó a la categoría de plata en 2019 ha estado muy cerca de regresar a la categoría reina. Tanto es así que en sus dos primeras temporada en Segunda, el Girona ha llegado las dos veces hasta la final del play off por el último puesto en Primera. En la 2019/20 acabó cediendo ante el Elche con 0-0 en el Martínez Valero y 0-1 en Montilivi y el pasado curso, campaña 2020/21 también se quedó a las puertas ante un Rayo Vallecano al que ganó 1-2 en Vallecas pero que no pudo mantener en su campo al ceder 0-2.

Pese a la mala suerte en ese último paso, el Girona siempre ha estado en las papeletas de candidatos al ascenso y la mala racha de estos primeros partidos no debe nublar a los de José Alberto ante un «lobo» con piel de cordero.

El Málaga machaca sus fallos

Recuperar buenas sensaciones, mejorar errores y rentabilizar las ocasiones que los blanquiazules creen están siendo las grandes obligaciones de jugadores y cuerpo técnico en esta semana de entrenamientos en el Anexo.

El equipo sabe dónde falló, por eso no es baladí que en la jornada de ayer el propio club publicase un vídeo de trabajo de los porteros después de que la actuación de Dani Barrio ante el Almería fuese muy agridulce.

El que no se ejercitó en el verde y tampoco estará en el próximo partido es Sekou. El delantero sigue en el gimnasio con labores específicas a las espera de que se realicen pruebas para determinar el alcance de sus molestias. Con esta baja, al míster asturiano le quedan varios días por delante para valorar si mover ficha y cambiar algo en el esquema, sobre todo en fase ofensiva para que el equipo gane en puntería.

Los jugadores seguirán trabajando ‘non stop’ lo que queda de semana, siempre en horario matinal y hasta el mismo domingo, día en el que reciban a las 21:30 al Girona de Míchel Sánchez.