Una pesadilla de la que no despierta o un mal ‘déjà vu’, así está siendo la relación de Hicham con las lesiones desde el año pasado. Cuando parecía que por fin empezaba a remontar al vuelo, el canterano marroquí tiene que volver a echar el freno de mano.

El pasado miércoles, el jugador ya se tuvo que retirar de la parte final del entrenamiento por molestias y en la jornada de ayer, el mismo Málaga CF reveló que el jugador había sido sometido a una resonancia magnética que ha determinado que sufre «una lesión muscular en su cuádriceps derecho y queda pendiente de evolución». Este mes de septiembre estaba llamado a ser el mes de la vuelta del marroquí, el de la luz al final del túnel. Ya en la última fase de su recuperación, estaba entrenando a buen ritmo junto a sus compañeros y pese a no gozar aún de minutos, seguía en la buena senda para regresar al césped. Ahora, vuelta a empezar de cero por enésima vez.

Este verano el nombre de Hicham estuvo muy presente en la planificación deportiva para esta campaña. Había que tomar una decisión consensuada entre la dirección deportiva, el nuevo cuerpo técnico y el equipo médico del club para ver qué se hacía con él, si se le daba otro voto de confianza o buscaban una alternativa. No obstante, en todo momento fueron conscientes que sería muy complicado dar salida a un jugador lesionado. No era sencillo porque, en líneas generales, el rendimiento del futbolista ha sido positivo pero cifras de la temporada 2020/21 eran demoledoras: el extremo solo disputó 10 minutos en Segunda, dos ante el Castellón (lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps) y ocho frente al Almería (lesión en los isquiotibiales de la pierna izquierda) más los 34 minutos de Copa del Rey frente al Coruxo.

Está siendo tan complicado dar con la solución a los problemas físicos de Hicham que incluso por momentos se habló de que el canterano sufría Covid persistente. Finalmente, Vicente de la Varga destacó en Radio Marca Málaga que «no parece tener relación con nada. Lo de COVID persistente no es verdad. Le hicieron un estudio en Madrid buscando una anomalía y no se registró nada», apuntó.

Después de una temporada tortuosa, durante la pretemporada empezaron a verse brotes verdes, Hicham volvió a tocar balón en los amistosos e incluso dejó buenas sensaciones. No estaba todavía al nivel de sus compañeros, le faltaba rodaje, pero no por ello ha dejado de buscarse un hueco en el equipo. El míster blanquiazul ha seguido la evolución del joven marroquí para saber cuándo podía contar con él... Hasta ahora.

Hace solo unos días el entrenador del Málaga CF aseguraba estar tranquilo con el estado de forma de Hicham: «Va dentro de su proceso. Decidimos hacerle un trabajo exigente fuera del grupo con Toni Tapia. Ha respondido bien y está entrando un poco con el grupo». La ilusión del míster por recuperar la joven extremo era evidente cuando aseguraba que empezaba a ver «al Hicham que ya conocía por los vídeos, desequilibrante, con desborde, capaz de recorrer distancias a una velocidad importante».

Tercera sesión de trabajo

Pese a las complicaciones que surgen por el camino, el Málaga sigue preparando el importante encuentro del domingo ante el Sporting.

Luis Muñoz e Ismael Casas lograron completar la jornada de ayer mismo ritmo del grupo al que sigue entrando de forma progresiva Sekou Gassama. Chavarría alternó trabajo en el gimnasio y de campo, bajo la supervisión del readaptador físico Toni Tapia.

La cantera siguió presente con Dani Strindholm, Ismael Gutiérrez, Kevin y Roberto. Mientras que en el apartado de lesiones, además del mencionado Hicham, Haitam fue baja y guardó reposo aquejado de un proceso viral.